martes, 20 de marzo de 2012


P.Manuel Obeso Pérez
¿Réquiem para la UBL? ¿Quién me dio vela en este entierro?

por Manuel Obeso Pérez[1]

 
20/3/12

Un ex estudiante con titulo retenido en el CONESUP, después de leer “mi pesar por la situación de la UBL” en mi muro de FB, manifestaba su sorpresa al saber que yo tengo mis títulos de Bachiller y Licenciatura en Ciencias Teológicas. No le cabía en la imaginación que yo escribiera sin un directo interés personal, como lo ha hecho justo en estos días, José Toledo; quien también sufre por la retención de su titulo. 

¿Puede un graduado de la UBL tener y manifestar un directo interés personal por la situación de la universidad que no sea relacionado con un titulo profesional? No quiero minimizar la importancia de un titulo ni el esfuerzo que se haga por conseguirlo cuando la institución que se lo ofreció, y los que la administran, se deslizan peligrosamente por la pendiente de la estafa de no cumplir con entregárselo. 

Pero en mi caso, y reclamo “vela para este entierro”, el directo interés personal es, en primer lugar, por el proyecto educativo originario de la UBL que está siendo traicionado y, en segundo lugar, la solidaridad con los y las estudiantes cuyos títulos están siendo retenidos y con los y las estudiantes cuyos estudios realizados no recibirán reconocimiento universitario. El virus de la indiferencia no ha logrado adormecerme ni callarme.

Para los y las estudiantes, no es poca cosa “descubrir” que, aunque la dirección UBL busque negarlo de todas las formas posibles, interesadamente se les ha ocultado la información sobre la validez de sus estudios realizados en los Recintos. Los centros de estudios teológicos descentralizados que, dentro de los estatutos de la UBL, constituyen la columna fundamental de su propuesta educativa descentralizada. Y que eso viene ya desde 2009. Que se me corrija si me equivoco. Animo a la dirección UBL en Costa Rica que postule al premio Fair Play.

También me hago cargo de cómo deben estar sintiéndose aquellos profesionales que dirigen los Recintos. Muy seguro, deben sentirse igualmente estafados o casi. Pero no sabría decir que faltaría para que se sintieran completamente estafados. Tanto tiempo trabajando en perspectiva del proyecto educativo originario de la UBL y de pronto, “descubren” que, so pretexto de las observaciones del CONESUP, se les dejó fuera de juego, con “premeditación, alevosía y ventaja”. Asi no juega la “Sele”.

Si es verdad que el artículo 34 de la Constitución Política de Costa Rica dice: “A ninguna ley se le dará efecto retroactivo en perjuicio de persona alguna, o de sus derechos patrimoniales adquiridos o de situaciones jurídicas consolidadas”, ruego que alguien me explique, como las autoridades de la UBL tan alegremente y de “de buena fe” , deciden no apelar a la sentencia que desconoce sus derechos adquiridos y les obliga a dejar de lado sus estatutos fundacionales . 

Otro sí, que explicación puede haber para que los convenios con los Recintos y hayan permanecido durmiendo el sueño de los justos, encarpetados, y no se los haya legitimado ni registrado ante la autoridad correspondiente. ¿Descuido? Diría Condorito: “Exijo una explicación”, pero ya!!!!! Porque ya desde muy atrás era inocultable la intención de “deslatinoamericanizar” la UBL (léase: Bye! Bye! a la educación universitaria descentralizada) y de “ticalizarla” radicalmente (léase: educación virtual como “la excelencia de la educación descentralizada”). 

La coartada no pudo resultar mejor, es perfecta. Si antes hubo la necesidad de “tragarse algunos sapos” porque no se tenía como explicar convincentemente la manera tan fácil de dejar ir a valiosos/as profesores/as identificadas/os con el proyecto originario de educación teológica descentralizado. Yo vi como se marcharon algunos de ellos, porque se resistían a languidecer hasta la jubilación (para no hacerle honor a la aspiración de la mediocridad) en una institución que cada día se parecía más y mas a uno remedo del gran sueño que la origino. 

Ahora que ya no necesitan “tragar más sapos”, lo más amable y digno (si es que hay cabida para la dignidad) sería realizar un “desvelamiento apocalíptico” y dejar de disfrazar las cosas y dejar de culpar al CONESUP, para no continuar con el proyecto que dio origen a la UBL. Es legítimo que quieran una “UBC” para costarricenses si es que creen que eso sirve mejor a los intereses del país, por no decir, los intereses de quienes hoy dirigen la universidad. Solo tienen que decirlo, decir lo que muchos/as ya lo presentían. Que digan: “Por Cristo y por Costa Rica”. Pero que lo digan, y ya. Si hasta suena bonito……

Pero que no olviden, siendo legítimo ese objetivo, tiene un precio muy alto. El precio no solo es alto en términos económicos, porque algún estudiante lograra que se le indemnice por estafa, sino también en términos políticos y del honor. Y , elevo un ruego a lo Alto, que no se sirvan ni se escuden en los y las estudiantes haciéndoles decir: “somos conscientes de que son muchos los desafíos y las adversidades que conspiran contra la sostenibilidad de este proyecto. Que lamentamos que algunos estudiantes y ex-estudiantes, sin un conocimiento pleno de la situación vivida aquí, estén generando un ambiente desfavorable que atenta contra los pasos que ha determinado la institución para resolver el diferendo con el CONESUP” 

El recurso es muy lamentable, pues, resulta muy bajo pretender etiquetar de conspiradores a personas que, como yo un ex estudiante, aman a la UBL como el gran proyecto de educación teológico descentralizado, mientras “el gato permanece en la despensa”. Porque quienes conspiran contra la sostenibilidad del proyecto están en casa actuando con impunidad y sin ningún tipo de consideración fraterna o solidaria hacia los Recintos (otrora columnas del proyecto educativo descentralizado), hoy reducidos a meros tramitadores de reclamos de los y las estudiantes; y propensos a ser incluidos dentro de la lista de responsables de la “Gran estafa”.

Reclamar respeto a la dignificante historia de la UBL, heredera del Seminario Bíblico Latinoamericano, no es poca cosa. Que lo oigan quienes nunca serán parte de su historia escrita con honor y dignidad.


[1] Pastor de la Iglesia Luterana Evangélica Peruana (ILEP) y profesor del Recinto Universitario Teológico–AETE(RUT-Lima). Fuente:http://www.facebook.com/mobesper/posts/10150676064744470. Revisado: 20/03/12.