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| Conquistadores españoles |
El
canijo estigma del Conquistador
Por
José Toledo Alcalde
17/04/12
Tres acontecimientos de
importante relevancia histórica tiñen las páginas del denominado “mundo hispano”,
antítesis del AbyaYala propia de las identidades de los pueblos originarios.
Primero, la VI Cumbre de las Américas, celebrada en Cartagena de Indias, en
Colombia; segundo, el Safari del Rey de España Juan Carlos y tercero, la
inminente nacionalización de la compañía petrolífera Argentina REPSOL-YPF.
Cumbre
de las Américas. La bella Cartagena de las Indias, tantas veces
sitiada e invadida por piratas y
religiosos; devastada y traficada; la
cual soportó la despiadada inquisición cual
maquinaria impune de persecución, tortura y asesinato con la venia del
Pontificado italiano. En esta oportunidad sufrió – quizá por última vez – la presencia
de una Cumbre otrora monitoreada por los EEUU y Canadá, hoy ensombrecida por el
consenso latinoamericano harto de los estragos infames del neocolonialismo
occidental.
El estigma del conquistador, información
inmoral registrada, en una suerte de memoria colectiva-ancestral, persigue desgraciadamente
a Canadá y EEEUU. Son pues Francia e Inglaterra el pasado expansionista de
estos 2 países desplazados – por no decir avergonzados - en la Cumbre. La lógica
colonizadora otorgaba amplios derechos a los invasores e invasoras. Derechos
sobre animales de toda especie, vegetales, minerales y tierras. La lógica expansiva
contaba con la venia papal y en nombre de Dios se sometió a Cartagena de las
Indias y toda las Américas.
UNASUR, MERCOSUR, ALBA y CELAC
rompen el estigma invasor y abren el capítulo en donde los otrora excluidos
asumen el difícil compromiso de tomar en sus manos las riendas de su historia desde
todas las perspectivas del ámbito social, económico y político. En esta VI
Cumbre 32, de 34 países, dejó en claro que la época de la repartición de
tierras y aguas quedó atrás. Es así como Fidel Castro Ruz delinea lo que debería
ser la acción a seguir de cara al ocaso neoliberal: “Las transnacionales yankis
jamás renunciarán al control de las tierras, las aguas, las minas, los recursos
naturales de nuestros países. Sus soldados debieran abandonar las bases
militares y retirar sus tropas de todos y cada uno de nuestros territorios; renunciar
al intercambio desigual y el saqueo de nuestras naciones”.[1]
No estamos màs en tiempos en donde sumos pontífices, reyes y monarcas se repartían
la tierra como pastel de fiesta; pero pareciera que el rey Juan Carlos aún no
lo tiene claro.
Los
safarilandias del rey Juan Carlos.[2]
Esta escandalosa situación de la familia real nos recuerda las Bulas Alejandrinas,
documentos pontificios que otorgaron hegemónicos beneficios a los reyes católicos
Fernando e Isabel (1493). Derechos ganados a punta de sobornos y tráfico de
influencias de la nobleza valenciana y castellana en contubernio con el papado católico
representado en la persona del valenciano
Alejandro VI (1431-1503). Todas las riquezas eran repartidas entre
familias y amistades enquistadas en el poder político, económico y religioso.
El Papa Alejandro VI entregaba
un mundo asumido como propio a la realeza española: “os donamos concedemos y asignamos
perpetuamente, a vosotros y a vuestros herederos y sucesores en los reinos de
Castilla y León, todas y cada una de las islas y tierras predichas y
desconocidas que hasta el momento han sido halladas por vuestros enviados, y
las que se encontrasen en el futuro y que en la actualidad no se encuentren
bajo el dominio de ningún otro señor cristiano, junto con todos sus dominios,
ciudades, fortalezas, lugares y villas, con todos sus derechos, jurisdicciones
correspondientes y con todas sus pertenencias; y a vosotros y a vuestros
herederos y sucesores os investimos con ellas y os hacemos, constituimos y
deputamos señores de las mismas con plena, libre y omnímoda potestad, autoridad
y jurisdicción”. (Bula Inter Caetera, 1493)
Es este el estigma que persigue
los estragos de la inicua socio-patología conocida como conquista. La Bula
increpaba a la realeza a que las “naciones
bárbaras sean abatidas y reducidas a dicha fe (cristiana)”. Los sarracenos
(musulmanes) eran perseguidos, torturados y asesinados, como hasta hoy en día. ¿Acaso
en nuestros días no se persigue a quienes no profesen sometimiento e
incondicional devoción al dios de pies de barro llamado neoliberalismo, so pena
de persecución, invasión y bloqueo financiero, comercial y económico? Prueba de
ello el irracional bloqueo a la Grande de las Antillas, Cuba y la arbitraria reacción
de España al gesto nacionalizador del Argentina en beneficio de una de sus
principales compañías petrolíferas, YPF.
Es históricamente sabido que la
madre del rey Juan Carlos, María de las Mercedes de Borbón- dos Sicilias y
Orleans, era una conocida cazadora mayor, vale decir de animales de elevado
peso, como elefantes, búfalos, tigres, leones, etc. Reyes y Reinas de los
otrora conquistadores, Francia, Inglaterra, España, Portugal, no solo se
embriagaron extasiados con poseer seres humanos, tierras, aguas, minerales y demás,
sino que hicieron de la caza una actividad de elite que le ponía precio a la
cabeza de animales de toda especie, entre ellos el ser humano.
El rey Juan Carlos viajó a la República
de Botsuana y se fue de cacería de elefantes (hay otros que se van de putas y putos)
y esto no es gratis. En un país en donde se acaba de hacer una reducción del
presupuesto en sanidad pública y educación en un monto que ascienden a los 10’ (Diez
mil millones de euros) de los cuales 3’ (tres mil millones de euros) corresponden a educación,
su rey paga por cabeza de animal cazado
entre 10.000 y 37.000 mil euros: “Una estancia de doce días en un campamento
que el cazador tiene en las mejores fincas del delta del Okavango, al norte del
Botsuana, con licencia para matar un elefante –la pieza más codiciada–, supera
los 37.000 euros. Un leopardo o un león puede llegar a 36.000, el búfalo ronda
los 23.000 y de ahí se baja hasta los 10.000 en función del animal”.[3]
Pareciera que la realeza
española continúa anclada a un pasado en donde el mundo era repartido entre
vinos y ovíparos festines. La inmoral campaña de evangelización del mundo y la
inicua repartición de las tierras en nombre del dios Mammon[4]
hace mucho que dejó de ser ley pasando ha convertirse en ignominia y oprobio de
los pueblos. Es así como el inmoral comportamiento del máximo representante de
España acompaña el declive de los extintos imperios. Inglaterra, Francia,
España y Portugal están sumidos en el caos de una vertiginosa crisis socio, política,
económica y energética en donde la ética de sus gobernantes es solo la manifestación
de un sistema excluyente e injusto que gime lacerantemente su agonía.
Así
como las Malvinas, YPF es Argentina. Es así como llegamos a
nuestro último ignominioso estigma de la conquista. Este último es por partida
doble. En la recién concluida Cumbre, fueron 32, de los 34 países asistentes, quienes se expresaron a
favor del desbloqueo de Cuba, así como se manifestaron a favor del regreso de las
Islas Malvinas a la República Argentina. Y, es en ese contexto que soberanamente se nacionaliza REPSOL-YPF. El Estado argentino
tiene la responsabilidad histórica de hacer de la gobernabilidad un puente
eficiente y equitativo de gestión éticamente soberana.
La expansión neocolonizadora en
manos de transnacionales foráneas se
encargo de desmontar el Estado dando paso a su privatización como signo de
eficiencia y rentabilidad. El empoderamiento del Estado soberano argentino, así
como de la América Latina y el Caribe en su conjunto pasa por hacer de la lógica
neocolonizadora y el inicuo enriquecimiento un capitulo de nuestra historia superada. Es increíble
ver como Repsol califica las medidas del Estado soberano de la Argentina como "ilícita
y gravemente discriminatoria". Ahora claman por que sea el Banco Mundial
quien presione para que no se cumpla lo que será un mandato soberanamente
constitucional.
¿Quién decide que les conviene
a los pueblos, el BM, el BID, el FMI, el Consejo de Seguridad de las NU ?
Otrora era el Vaticano quien ordenaba a quien le correspondía, tierras, personas,
minerales, mares, ¿Ahora quienes ostentan la “misión divina” de velar por los
intereses del imperio? Esta claro que el imperio del Capital no sustituyó al
poder religioso y político; sigue formando parte inquebrantable de su
estructura inhumanamente inmoral.
¿Qué demuestran comportamientos
como los del rey Juan Carlos, de las transnacionales como REPSOL y de los
organismos internacionales como la OEA y la ONU? ¿Acaso no son la clara muestra
de la nefasta y febril lucha por el poder acumulativo y excluyente que hace que
el mundo penda de un delicado hilo y se encuentre al borde su destrucción?
El derecho de los pobres fue y
sigue siendo violado. El Dios justo y equitativo del Cristianismo e Islamismo no
es el dios de los safaris y descabellados afanes neocolonizadores. No se puede
seguir mintiendo al mundo evangelizando en nombre de un dios que es la mascara
del anhelado oro y petróleo. Como lo señaló el teólogo Gustavo Gutiérrez Merino, la “codicia es una idolatría” [5]y
ese es el antivalor que transversa la religión del imperio. El oro, uranio y petróleo,
no pueden seguir siendo los mediadores entre los seres humanos. Es necesario
replantearnos nuevos códigos de interacción, nuevas llaves de entendimiento
entre los pueblos. No se puede seguir sosteniendo – bajo amenaza de castigo
divino (entiéndase financiero- económico-militar) – que defender la soberanía de
los débiles y excluidos es “ilícito y discriminatorio”, esto es solamente una
canija más del residuo estigmatizo de los febriles conquistadores y
conquistadoras.
[1] Fidel Castro Ruz. “Dormir
con los ojos abiertos” en CubaDebate http://www.cubadebate.cu 16/04/12.
[2]Verhttp://www.lavozdeasturias.es/asturias/Medio-siglo-aficion
safaris_0_682731818.html. Revisado: 16/04/12.
[4] Palabra de origen arameo
que significa riqueza, existen otras consideraciones.
[5] Gustavo Gutiérrez Merino. Dios
o el oro en las Indias. Siglo XVI. Lima: Centro de Estudios y
Publicaciones, 1989, p.177.


