jueves, 2 de agosto de 2012


Pescador chileno continúa huelga de hambre en Aysén en protesta por la Ley de Pesca[1]

02/08/12 



En el sur de Chile, un pescador de Aysén cumplió 22 días en huelga de hambre en protesta contra el proyecto de Ley de Pesca que entrega al mar a pocas familias adineradas.

Un pescador chileno cumplió 22 días en huelga de hambre en protesta por la Ley de Pesca que será discutida en el Senado en los próximos días. José Ascenio denuncia que la normativa entrega el mar a siete familias que controlarán la industria pesquera en el país suramericano. El hombre se mantiene con suero, tras sufrir una descompensación el pasado lunes por la noche.

El pescador, de la región de Aysén, al sur de la nación, exige al gobierno de Sebastián Piñera la eliminación de la pesca de arrastre para garantizar la sustentabilidad de esa actividad de la que viven cerca de 120 mil familias en Chile.

A días que la Ley “Longueira” sea discutida en el Senado, la Comisión Nacional de Defensa de la Pesca, encabezada por su presidente Nelson Estrada, hizo un balance del proyecto, destacando que “no soluciona los problemas de fondo de la pesca artesanal”.

La ley que se votó en la Cámara de Diputados, señaló Estrada, es una ley injusta para Chile, “porque se votó contra el país, regalando los recursos de todos los chilenos, a perpetuidad y gratis a siete familias de la industria pesquera”. Con el actual proyecto “sólo ganan los industriales privilegiados de siempre”, puntualizó.

Tras la votación del proyecto de Ley de Pesca realizada en la Cámara de Diputados, representantes de las pequeñas y medianas empresas pesqueras cuestionaron la actuación del ministro de Economía, Pablo Longueira, y aseguraron que la iniciativa impide que exista libre competencia y emprendimiento ya que entrega de manera gratuita y a perpetuidad los recursos marinos a los grandes industriales.

El gerente de Pymepes y vocero de ChilePesca, Alfredo Irarrázaval, sostuvo que “es preocupante la votación de los diputados, quienes no sólo están regalando los recursos, sino que le han puesto un candado al Océano Pacífico, que impide el emprendimiento y la libre competencia".

"La votación de la Cámara de Diputados del proyecto de Ley de Pesca constituye una derrota para todos los sectores vulnerables de la actividad pesquera, y un tremendo triunfo para los grupos económicos que se convertirán en el ‘cartel de la pesca’”, dijo el representante de Pymepes a medios nacionales.

Alertó también que con lo aprobado en la Cámara de Diputados, “el poder que se les entrega a los industriales les va a permitir incluso pescar no solo peces, sino que políticos, voluntades y al pueblo de la pesca artesanal".
teleSUR - El diario de Aysen - El Clarin/ao/KMM

domingo, 29 de julio de 2012

                     Argentina pone punto final al ‘corralito’[1]

Por  Francisco Peregil

29/07/12

El próximo viernes la presidenta de Argentina, Cristina Fernández, echará con su firma una palada de 2.281 millones de dólares (1.851 millones de euros) sobre las deudas contraídas por el Estado hace 11 años. Y con eso quedará enterrado el corralito, la mayor crisis institucional que vivió el país después de la dictadura. Aquel 3 de diciembre de 2001 millones de argentinos vieron cómo se les prohibía sacar sus ahorros de los bancos, estimados en 66.000 millones de dólares. Muchos recurrieron a la justicia y lograron al cabo de varios años recuperar su dinero o parte de él. Otros prefirieron aceptar unos Bonos Optativos del Estado Nacional, conocidos como Boden, que emitió el Gobierno en 2002 por valor de 19.641 millones de dólares (15.831 millones de euros). Aquella deuda fue una inmensa carga que heredaron Néstor Kirchner en 2003, y Cristina Fernández, en 2007. Una carga que ha condicionado hasta el día de hoy la política del país.

Fernández explica desde hace meses la importancia de lo que sucederá el viernes. “Este año recién este Gobierno va a terminar de pagar el Boden 12”, anunció en marzo en el Congreso. “El Boden 12, para los que no saben, no fue a fondos de afuera, no fue a países soberanos extranjeros… El Boden 12 se formuló para pagar a los argentinos a los que los bancos de este país no les devolvieron sus ahorros. Fue el resto de los argentinos, argentinos que tal vez nunca vieron ni verán un dólar en toda su vida, los que tuvieron que contribuir con 19.641 millones de dólares, que hemos pagado, del año 2005 a este año, que vamos a pagar (…). Yo me imagino todas las cosas que podríamos haber hecho con esos 19.641 millones de dólares para las personas que menos tienen, para los que nunca tuvieron la suerte de tener un depósito en dólares”.

Ya puestos a imaginar, con ese dinero habría sobrado casi la mitad para pagar a Repsol los 8.000 millones de euros que reclama su presidente, Antonio Brufau, por la expropiación del 51% de las acciones en YPF. Pero el caso Repsol ya está en manos de la justicia internacional, al Gobierno argentino parece haberle salido a corto plazo gratis la expropiación, y Fernández contará a partir de esta semana con un arma más para contraponer su modelo económico frente a los recortes que sufren otros países como España.

“De una crisis como la que tuvimos se puede salir sin hacer recaer el costo y el sacrificio únicamente en los que menos tienen”, declaró ayer en el diario Tiempo el ministro de Economía, Hernán Lorenzino. “Se pagó sin ajuste, creciendo. Hay una forma de salir que no tiene que ver con la receta que, pese a este ejemplo como el de Argentina, los organismos financieros siguen dando a países que afrontan problemas como el de nuestro país”, añadió.

Cada noche hay decenas de economistas repartidos por varios canales de televisión que recuerdan los puntos débiles del sistema: el empleo ha vuelto a caer por primera vez desde la crisis mundial de 2008-2009; el PIB ha abandonado también su tendencia alcista y cayó en mayo un 0,5%; las exportaciones descendieron un 10% en junio; el Gobierno sigue falseando las cifras de la inflación, a la que sitúa por debajo del 10% mientras la mayoría de los economistas independientes la estiman mayor del 20%.
Uno de los temas que más preocupan a los críticos con el Gobierno es la disparidad entre la cotización oficial del dólar (4,58 pesos) y lo que se llega a pagar en el mercado paralelo (alrededor de 6 pesos). La evolución de esas cifras se sigue en Argentina con tanta atención como la prima de riesgo en España.

Muchos ciudadanos temen que el valor de los pesos siga devaluándose e intentan comprar dólares. Pero el Gobierno ha restringido el acceso a los dólares y ha iniciado una campaña para convencer a la gente de que ahorrar en pesos es más rentable. Para predicar con el ejemplo, la presidenta anunció que iba a pesificar un depósito fijo de tres millones de dólares. Sin embargo, no abundan quienes hayan anunciado queseguirían el ejemplo. Sin embargo, esta semana se supo que uno de los grandes defensores de la expropiación de YPF, el viceministro de Economía, Axel Kicillof, cuenta con 37.000 dólares en el banco, según consta en su declaración jurada como alto cargo del Gobierno. Y hasta el día de hoy no ha anunciado que pretenda convertirlos en pesos.

Pero a pesar de la devaluación del peso en el mercado paralelo, de la inflación, de la caída en el crecimiento del PIB, del descenso en la tasa de empleo…, la economía argentina sigue gozando de una mala salud de hierro. Y la seguirá teniendo mientras el precio de la soja siga batiendo récords por la sequía que sufre Estados Unidos. “Desde que llegaron los Kirchner”, explica un directivo de una de las mayores empresas españolas radicadas en Argentina, “hay decenas de economistas y políticos que han venido diciendo: ‘No llegan a fin de año’. Y la única verdad es que los inversores que no han hecho caso de esos análisis han ganado dinero”.

Si la economía sigue a flote, Fernández podrá encarar las elecciones legislativas del próximo año con muy buenos augurios. Eso significa que puede obtener en el Senado y en la Cámara de Diputados una mayoría suficiente para emprender la reforma de la Constitución y presentarse, si quisiera, a las presidenciales de 2015. Hasta entonces podrá recordar en cientos de discursos, sin que nadie pueda contradecirla, que entre ella y Néstor Kirchner lograron pagar la deuda del corralito.
                           Capriles, peón de EU en Venezuela[1]

Por Miguel Ángel Ferrer

29/07/12


Capriles
El domingo 7 de octubre próximo habrá elecciones presidenciales en Venezuela. En ellas se enfrentarán dos coaliciones políticas. Una, el Gran Polo Patriótico (GPP), que postula al actual mandatario, Hugo Chávez Frías; la otra, la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), que tendrá como candidato a Henrique Capriles Radonski.

Este hombre, nacido en 1972, aglutina a su alrededor a diversos partidos, organizaciones y prominentes personajes de la derecha y de la extrema derecha venezolanas. En el año 2000 fundó su propio partido, llamado "Primero Justicia", el cual forma parte de la MUD.

Pero documentos oficiales del estadounidense Departamento de Estado han hecho público que la fundación de "Primero Justicia" contó con asesoría y financiamiento de la USAID (Agencia Estadounidense para el Desarrollo Internacional), a través del NED (National Endowment for Democracy) y del IRI (International Republican Institute), conocidas agencias de espionaje, intervencionismo y desestabilización de gobiernos insumisos.

De modo que, independientemente de la filiación derechista de Henrique Capriles, este hombre es un abierto agente, un peón, del gobierno de Estados Unidos. Un representante en Venezuela de los intereses estadounidenses, entre los cuales se encuentra en primerísimo lugar el derrocamiento de Hugo Chávez.

En esto de pretender el derrocamiento de Chávez tiene Capriles amplia experiencia. Participó activamente en el golpe de Estado de 2002 que depuso por unos días al Presidente Chávez, golpe de mano que fue anulado por la decidida participación de los millones de seguidores del mandatario que salieron a las calles de Caracas a repudiar el golpe y a exigir el regreso de Chávez al Palacio de Miraflores, la residencia presidencial. Y fracasado también, desde luego, por la fidelidad de las fuerzas armadas a las instituciones democráticas y republicanas de la patria de Bolívar.

Y como es del dominio público, el mismo Henrique Capriles Radonski encabezó, durante las horas del golpe de Estado el asalto a la embajada de Cuba en Caracas.

De acuerdo con la ficha respectiva de Wikipedia, que puede consultar cualquier persona, "el 12 de abril de ese 2002, opositores al presidente Chávez se empezaron a presentar en la embajada, siguiendo el rumor falso de que allí se encontraba refugiado Diosdado Cabello, entonces Vicepresidente de Venezuela. Antes del mediodía empezaron a vandalizar vehículos cercanos y cortaron el servicio de agua, gas y electricidad. El embajador cubano, Germán Sánchez Otero, declaró que Capriles se presentó en la embajada unas tres horas después de haberse iniciado los sucesos violentos, y solicitó pasar para unirse al diálogo ya iniciado con los líderes aparentes de la muchedumbre, dentro de la embajada. Según Sánchez, luego de permitirle el acceso, Capriles le solicitó revisar la embajada para comunicar a la multitud que no había ningún oficial chavista asilado adentro. El diplomático cubano (desde luego, agrego yo) se negó rotundamente a permitir esta inspección".

Nada tiene de extraña esta conducta de Capriles. Es consustancial a su carácter de agente estadounidense. Y agente, también, de la extrema derecha colombiana, representada por el ex presidente Álvaro Uribe, quien, como bien se sabe, pretende convertirse, en acuerdo con Washington, en el líder opositor a Chávez en Venezuela y en el continente.

Esta conducta injerencista de Uribe se expresa nítidamente en el combativo y desembozado apoyo al candidato Henrique Capriles. Y también en los evidentes esfuerzos uribistas por sabotear las muy buenas relaciones entre el actual mandatario colombiano, Juan Manuel Santos, y el presidente Chávez.