sábado, 5 de mayo de 2012

                           ¿Hacia un ciberespacio socialista?

Por Iroel Sánchez

05/05/12



¿Decimos ciberespacio, o decimos ciberespacio capitalista? Si muestras el adjetivo que es obvio, que parece evidente, no lo muestras por completo porque lo que además habría que mostrar es el proceso por el cual el adjetivo es visto y luego descartado, tal como el comisario de Poe vio la carta y la desechó, la descartó, precisamente porque la había visto. Belén Gopegui “Me han dicho que usted es anticapitalista, eso está muy bien pero ahora debe proponerse ser anticapitalinista”, cuenta -cito de memoria- Roberto Fernández Retamar que le dijo su profesor Elías Entralgo en sus años de estudiante universitario. Lo he recordado al conocer que este primer encuentro de blogueros cubanos “en Revolución” se efectuaría en la Universidad de Matanzas con personas procedentes en su mayoría de varios puntos fuera de la capital del país, convocado por el blog colectivo -y subrayo colectivo- La Joven Cuba, que pudiera servir de referente para la participación, desde nuestras condiciones culturales y tecnológicas, en un espacio dominado por el capitalismo y sus fetiches individualistas, orientados siempre mucho más a la búsqueda de consumidores que de ciudadanos.

Al menos para mí, que hago una bitácora llamada La pupila insomne, en homenaje a Rubén Martínez Villena, que este encuentro lo convoque un blog con nombre La joven Cuba, que honra a Antonio Guiteras, no deja de ser simbólico. Tanto Rubén como Guiteras fueron luchadores antiimperialistas que querían el socialismo para nuestro país. Contemporáneos en una etapa convulsa de la historia de Cuba no pudieron concertar acciones y sus fracasos desde esfuerzos paralelos no hicieron sino posponer el triunfo revolucionario un cuarto de siglo. Una lección que muestra amargamente lo imprescindible de la unidad entre los revolucionarios.

Un blogger y genio cubano, Silvio Rodríguez, ha dicho: “me parece demasiado optimista pensar que internet es garantía de democracia, cuando hay tantos países con mucho internet y democracia tan dudosa. Yo creo que hace más falta que un país produzca y funcione correctamente que tener banda ancha (ojo que no excluyo internet)”. Pienso que para quienes vemos en el uso de Internet, y particularmente de la blogosfera, una oportunidad para la profundización del socialismo en Cuba, sus riesgos no están en la quinta columna que Estados Unidos trata de armar a base de dinero y tecnología en el interior de la Isla, ni en lo que algunos suponen su utilización para crear lo que el Che denominó “asalariados dóciles al pensamiento oficial”, sino en el surgimiento -en las nuevas condiciones económicas que se prefiguran en nuestro país- de una brecha digital interna que favorezca la aparición de una ciberélite individualista desconectada de las realidades y necesidades de la mayoría de los cubanos mientras sólo el 3% de nuestras escuelas tiene conexión a la red.

Sólo una política que extienda a todo el país y potencie, especialmente entre las bases sociales que han sostenido y sostienen la Revolución, la participación masiva en estos espacios puede ser coherente con el sentido democratizador, y no enajenante del uso de la tecnología en una sociedad como la nuestra donde, gracias a los elevados niveles de instrucción alcanzados, tanto la capacidad crítica como de argumentación son muy altas. Habría, entonces sí, en ella “un espacio de participación y debate público”, como reza el título de este panel, en concordancia con el reciente llamado hecho por Raúl en la Conferencia del Partido a “promover la mayor democracia en nuestra sociedad”, no sólo haciendo más eficaz la interacción de los ciudadanos con las instituciones sino contribuyendo a cerrar el camino a cualquier arbitrariedad o injusticia.

La parte importante de la expresión “sociedad del conocimiento” es “sociedad”, ha dicho el filósofo César Rendueles al apuntar que vivimos en la era del ciberfetichismo. Argumenta Rendueles: “No es trivial que todos los medios de comunicación se apresuraran a buscar una explicación tecnofílica de los alzamientos populares de Egipto o Túnez en 2011. Si uno da crédito a The New York Times, el Lenin del Magreb era un blogger de clase media experto en redes sociales. Algunos izquierdistas llegaron a pensar que se trataba de una estrategia deliberada para ocultar la relación de estas revueltas con dinámicas económicas y políticas globales que se remontan a la contrarrevolución liberal de los años setenta. Yo más bien creo que era una forma inconsciente de depurar estos movimientos sociales de su inquietante atavismo. La moraleja que extrajeron los ciberfetichistas es que la potencia revolucionaria de Facebook logra penetrar incluso en un contexto cultural marcado por un inmovilismo terminal. Muy sintomáticamente, la valoración que los medios de comunicación -y por cierto, también muchos izquierdistas-hicieron de las revueltas en Libia, donde sólo el 5% de la población tiene acceso a Internet, fue mucho más ambigua: “Los libios recelan de la democracia; les gusta tener un gobernante fuerte que sea capaz de impedir que estallen las rivalidades entre tribus. Pero no les gusta demasiado su gobernante actual”, escribía Andrew Solomon en El País. Parece ser que Twitter aún no les ha descubierto a los libios la naturaleza de la genuina emancipación. En realidad, ocurre justo al contrario. Lo cierto es que sólo el 21% de los egipcios tiene acceso a Internet. Si los ciudadanos de estos países han dado semejante salto político es porque en ellos la fraternidad -el tercer valor republicano- sigue siendo alimentada por familias extensas, comunidades religiosas, círculos de afinidad, compromiso sindical y relaciones culturales densas.”

Pero, como ha escrito Silvio “todavía mueren cientos de libios diariamente, en la guerra tribal que alimentaron las potencias irresponsables. Y en las próximas elecciones egipcias el más fuerte candidato parece ser el colaborador más íntimo del gobernante derrocado”. Ese es el mundo real al margen de la bonita historia de bloggers y ciberactivistas que intentaron contarnos los medios occidentales.

Cuba tiene grandes urgencias económicas y enormes desafíos por delante y nuestro modelo no puede ser el engañoso mundo feliz -donde el acceso lo regula el mercado- con clases medias que viven dentro de Internet, según nos cuenta la gran prensa, presta a aplaudir -y muchas veces pagar- a cualquier cubano que ponga en la red una línea que pueda ser utilizada en sus campañas contra la Isla.

Las clasificaciones “académicas” al u$o resultan sospechosas cuando invierten los términos para denominar alternativos a quienes cuentan con todos los recursos servidos por el gobierno más poderoso del planeta y gubernamentales u oficialistas a quienes no comparten o denuncian esa situación. Así lo describe el periodista Pascual Serrano: “En Cuba los blogueros opositores tenían dinero para conectarse a internet en los hoteles, sus amigos estadounidenses y europeos les pagaban las computadoras portátiles y el alojamiento en Internet y les galardonaban con premios que incluían viajes y fondos económicos millonarios. En cambio, los blogueros que, insisto, desde su propia iniciativa y sin escribir al dictado de nadie, defendían la revolución y denunciaban las mentiras que contra ella se hacían circular en todo el mundo, se conectan precariamente mediante la red que el Estado cubano pone al servicio de universidades, periodistas, médicos o centros públicos; manejan una anticuada computadora mil veces reparada, no ven ni tocan ninguna moneda en divisa y comprueban cómo son silenciados por los grandes medios de comunicación extranjeros, para los cuáles los blogueros cubanos solo existen si atacan a la Revolución.”

En España -ese modelo de sociedad de donde nos llegan tantas jerarquías, consejos, premios y postgrados- la activa blogosfera y elevada participación en Twitter y Facebook no ha podido evitar el brutal y antidemocrático recorte de las prestaciones sociales, con aumento de las tasas universitarias y mayor criminalización de la protesta social. Lejos de unos medios al servicio de la ciudadanía, hemos visto allí la demonización unánime en la prensa al gobierno argentino por nacionalizar la gestión del petróleo a favor de su pueblo y la defensa a cal y canto de una monarquía decadente y corrupta. Escribir desde Cuba imitando su lenguaje aparentemente neutral, que fuerza una equidistancia imposible entre el gobierno cubano y su “oposición”, es cuando menos un acto de ingenuidad que nunca logrará el perdón de los extremistas a los que se evita molestar y una traición a la realidad que protagoniza la inmensa mayoría de los cubanos, sobre todo cuando la mayor parte de los lectores de nuestra blogosfera no son residentes en la Isla. Tampoco no hablar en un blog de nuestros Cinco heroicos compañeros que cumplen injustas condenas en Estados Unidos, o evitar la palabra imperialismo nos atraerá más visitantes.

Un movimiento de blogueros “en Revolución”, convocado por un blog llamado La joven Cuba no debería soslayar a Guiteras y su idea de que un movimiento que no sea antiimperialista en Cuba, no es Revolución. Rechazar la saturación hecha por la mala propaganda de una buena causa, el desgaste de una retórica comunicacional superada por los tiempos o la defensa de la individualidad frente a la repetición simultánea por muchos de los mismos temas, no es -a mi juicio- sino un reto para encontrar el modo de decir la verdad a tiempo y sonriente.

Internet ha modificado muchas cosas pero hay algo que ella no ha hecho sino potenciar: una publicación es un instrumento para cambiar el mundo, algo que desde Carlos Marx a Fidel Castro no ha dejado de obsesionar a los revolucionarios. No por gusto este último ha llegado a decir que “Internet parece inventada para nosotros”.

Cuando el 14 de diciembre de 2010, el proyecto en que trabajo, EcuRed, salió a la luz, la reacción de los jóvenes participantes en él ante el intento de manipular sus objetivos por los grandes medios me hizo escribir: ” A quienes piensen que Internet puede hacernos daño o que es el “régimen castrista” quien adoctrina a los cubanos, les viene muy bien un mensaje que me enviara uno de los jóvenes líderes de EcuRed que apenas cuenta veintiún años. Este casi adolescente vive en el municipio de Trinidad, y luego de leer las noticias sobre la obra a la que ha dedicado innumerables horas de esfuerzo ha escrito: “verdad que la prensa imperial siempre ve lo malo”. Quizás este ecuredista les ayude a comprender por qué ningún cubano necesita del “gobierno” para hacerse antiimperialista, basta con conocer al enemigo de su pueblo y para ello pocas cosas hay mejores que verlo actuar en Internet.”

Alfonso Sastre define la utopía no como algo imposible, sino como aquello que todavía no existe no porque sea imposible, sino porque está imposibilitado por las circunstancias, pero que es realizable si se modifican las condiciones imposibilitadoras mediante la praxis revolucionaria. Quizás el hecho de que este encuentro sesione en una Universidad nos debería hacer volver a las palabras del Che en 1959 al recibir el doctorado Honoris Causa en la Universidad Central de Las Villas, cuando reclamaba: “la Universidad debe ser flexible, pintarse de negro, de mulato, de obrero, de campesino, o quedarse sin puertas, y el pueblo las romperá y él pintará la Universidad con los colores que le parezca”; no fueron el mercado ni la imitación de modelos foráneos los que se emplearon, pero cincuenta y cuatro años después nadie duda de que así ha sido; tal vez una definición y empeño similares se ajusten a lo que necesitamos para la utopía socialista de nuestra blogosfera y nuestra web.

*Ponencia presentada al Primer Encuentro de blogueros cubanos en Revolución en la Universidad de Matanzas.

Fuente: http://www.cubadebate.cu/opinion/2012/05/05/hacia-un-ciberespacio-socialista/. Revisado: 05/05/12
                    La tercera crisis del Capitalismo[1]

Por Frei Betto

05/05/12

Frei Betto
La actual crisis del capitalismo dio sus primeras señales en los Estados Unidos en el 2007 y ya hizo aparecer en el Brasil signos de incertidumbre.

El sistema es un gato de siete vidas. En el siglo pasado enfrentó dos grandes crisis: la primera a comienzos del siglo XX, en los orígenes del imperialismo, al pasar del dejar hacer (liberalismo económico) a la concentración del capital por parte de los monopolios. La guerra económica por la conquista de mercados condujo a la bélica: la Primera Guerra Mundial. Y acabó en una “salida” hacia la izquierda: la Revolución Rusa de 1917.

En 1929 se dio una nueva crisis, la Gran Depresión. En un abrir y cerrar de ojos miles de personas perdieron sus empleos, quebró la Bolsa de Nueva York, se extendió la recesión durante un largo período, afectando a todo el mundo. Pero esta vez la “salida” fue hacia la derecha: el nazismo. Y como consecuencia la Segunda Guerra Mundial.

¿Y ahora qué?

Esta tercera crisis se diferencia de las anteriores. Y es sorprendente por varios aspectos: los países que antes componían la periferia del sistema (Brasil, China, India, Indonesia) están mejor que los metropolitanos. Este año el crecimiento de los países latinoamericanos debe superar al de los EE.UU. y al de Europa. En esta parte del mundo son mejores las condiciones para el crecimiento de la economía: salarios en alza, desempleo a la baja, crédito abundante y reducción de las tasas de interés.

En los países ricos se acentúan el déficit fiscal, el desempleo (en la Unión Europea hay 24.3 millones de desempleados), el endeudamiento de los Estados. Y en Europa parece que la historia -para quien ya vio esta película en América Latina- está siendo repetida: el FMI pasa a administrar las finanzas de los países, intervino en Grecia y en Italia, y quizá dentro de poco en Portugal, y Alemania, como acreedora, logra lo que Hitler intentó por las armas: imponer a los países de la zona del euro las reglas del juego.

Hasta ahora no hay salida para esta tercera crisis. Todas las medidas tomadas por los EE.UU. son paliativas y Europa todavía no ve la luz al final del túnel. Incluso se puede agravar todo con la ya anunciada desaceleración del crecimiento de China y la consecuente reducción de sus importaciones. Para la economía brasileña sería drástico.

El comercio mundial ya se redujo un 20 %. Y se da una progresiva desindustrialización de la economía, que está afectando al Brasil. Lo que, por otro lado, sustenta las ganancias de las empresas es que ellas operan por ahora tanto en la producción como en la especulación. Y, a través de los bancos, promueven la financiación del consumo. ¡Viva la vida! Hasta que la pelota estalle y la insolvencia se propague como la peste.

La “salida” de esta tercera crisis ¿será por la izquierda o por la derecha? Temo que la humanidad se encuentre bajo dos graves riesgos; el primero ya es obvio: los cambios climáticos. Producidos incluso por la pérdida del valor de uso de los alimentos, ahora sujetos al valor de compra establecido por el mercado financiero.

Se está dando una creciente reprimerización de las economías de los llamados emergentes. Países como Brasil retornan en el tiempo y vuelven a depender de las exportaciones de commodities (productos agrícolas, petróleo y mineral de hierro, cuyos precios son determinados por las transnacionales y por el mercado financiero).

En este esquema global, ante el poder de las gigantescas corporaciones transnacionales, que controlan desde las semillas transgénicas hasta los venenos agrícolas, el latifundio brasileño pasa a ser el eslabón más débil.

El segundo peligro es la guerra nuclear. Las dos crisis anteriores tuvieron en las grandes guerras sus válvulas de escape. Ante el desempleo masivo, nada como la industria bélica para emplear trabajadores desocupados. Hoy día hay miles de artefactos nucleares guardados por todo el mundo. E incluso hay minibombas nucleares, con precisión para destrucciones focalizadas, como en Hiroshima y Nagasaki.

Estamos a tiempo para rechazar la anticipación del apocalipsis y reaccionar. Para buscar una salida al sistema capitalista, intrínsecamente perverso, hasta el punto de destinar miles de millones a fin de salvar el mercado financiero y de dar la espalda a los millones de seres humanos que sufren entre la pobreza y la miseria.

Lo que nos queda, pues, es organizar la esperanza y crear, a partir de una amplia movilización, alternativas viables que lleven a la humanidad, tal como se reza en la celebración eucarística, “a repartir los bienes de la Tierra y los frutos del trabajo humano”.
                           El Premio Nobel de la Paz[1]

Por Fidel Castro Ruz

05/05/12



 Apenas hablaré del pueblo cubano, que un día barrió de su Patria el dominio de Estados Unidos, cuando el sistema imperialista había alcanzado la cúpula de su poder.

Hombres y mujeres de las más diversas edades se han visto desfilar el 1º de Mayo por las plazas más simbólicas de todas las provincias del país.

Nuestra Revolución surgió en el lugar menos esperado por el imperio, en un hemisferio donde actuaba como dueño absoluto.

Cuba pasó a ser el último país en librarse del yugo colonial español y el primero en sacudirse de la odiosa tutela imperialista.

Pienso hoy fundamentalmente en la hermana República Bolivariana de Venezuela y su lucha heroica contra el saqueo despiadado de los recursos con que la naturaleza dotó a ese noble y abnegado pueblo, que un día llevó sus soldados a los rincones apartados de este continente para poner de rodillas al poderío militar español.

Cuba no necesita explicar por qué hemos sido solidarios, no solo con todos los países de este hemisferio, sino también con muchos de África y otras regiones del mundo.

La Revolución Bolivariana ha sido también solidaria con nuestra Patria, y su apoyo a nuestro país se convirtió en un hecho de gran importancia en los años del Período Especial. Esa cooperación sin embargo no fue fruto de solicitud alguna por parte de Cuba, como tampoco lo fue establecer ninguna condición a los pueblos que requirieron de nuestros servicios educacionales o médicos. A Venezuela le habríamos ofrecido en cualquier circunstancia la máxima ayuda.

Cooperar con otros pueblos explotados y pobres fue siempre para los revolucionarios cubanos un principio político y un deber con la humanidad.

Me satisface enormemente observar, como hice ayer a través de Venezolana de Televisión y TeleSur, el profundo impacto que produjo en el pueblo hermano de Venezuela la Ley Orgánica del Trabajo promulgada por el líder bolivariano y Presidente de la República, Hugo Chávez Frías. Jamás vi nada parecido en el escenario político de nuestro hemisferio.

Presté atención a la enorme multitud que se reunió en plazas y avenidas de Caracas y, en especial, las palabras espontáneas de los ciudadanos entrevistados. Pocas veces vi, y tal vez nunca, el nivel de emoción y esperanza que estos ponían en sus declaraciones. Se podía observar con claridad que la inmensa mayoría de la población está constituida por trabajadores humildes. Una verdadera batalla de ideas se está librando con fuerza.

Rafael Correa, presidente de Ecuador, declaró valientemente que más que una época de cambio estamos viviendo un cambio de época. Ambos, Rafael Correa y Hugo Chávez, son cristianos. Obama, en cambio, ¿qué es, en qué cree?

Al cumplirse el primer aniversario del asesinato de Bin Laden, Obama compite con su rival Mitt Romney en la justificación de aquel acto perpetrado en una instalación próxima a la Academia Militar de Pakistán, un país musulmán aliado de Estados Unidos.

Marx y Engels nunca hablaron de asesinar a los burgueses. En el viejo concepto burgués los jueces juzgaban, los verdugos ejecutaban.

No hay dudas de que Obama fue cristiano; en una de las vertientes de esa religión aprendió el oficio de transmitir sus ideas, un arte que le significó mucho en su ascenso acelerado dentro de la jerarquía de su partido.

En la declaración de principios de Filadelfia, en julio de 1776, se afirmaba que todos los hombres nacían libres e iguales y a todos les concedía su creador determinados derechos. Por lo que se conoce, tres cuartos de siglos después de la independencia, los esclavos negros seguían siendo vendidos en las plazas públicas con sus mujeres e hijos, y casi dos siglos después Martin Luther King, premio Nobel de la Paz, tuvo un sueño, pero fue asesinado.

A Obama el tribunal de Oslo le obsequió el suyo y se había convertido casi en una leyenda. Sin embargo millones de personas deben haber visto las escenas. El Premio Nobel Barack Obama, viajó aceleradamente a Afganistán como si el mundo ignorara los asesinatos masivos, la quema de libros que son sagrados para los musulmanes y los ultrajes de los cadáveres de las personas asesinadas.

Nadie que sea honesto estará jamás de acuerdo con los actos terroristas, pero ¿tiene acaso el Presidente de Estados Unidos el derecho a juzgar y el derecho a matar;  a convertirse en tribunal y a la vez en verdugo y llevar a cabo tales crímenes, en un país y contra un pueblo situado en el lado opuesto del planeta?

Vimos al Presidente de Estados Unidos subiendo al trote los peldaños de una empinada escalera, en mangas de camisa, avanzar con pasos acelerados por un pasillo volante y detenerse a endilgarle un discurso a un nutrido contingente de militares que aplaudían con desgano las palabras del ilustre Presidente. Aquellos hombres no eran todos nacidos ciudadanos norteamericanos. Pensaba en los colosales gastos que eso implica y que el mundo paga, pues ¿quién carga con ese enorme gasto que ya rebasa los 15 millones de millones de dólares? Eso es lo que ofrece a la humanidad el ilustre Premio Nobel de la Paz.

jueves, 3 de mayo de 2012


Homenaje a los caídos y ex combatientes de Malvinas

03/05/12





“Argentina tiene derecho a expropiar un bien estratégico”[1]

03/05/12 

Luis Almagro (Paysandú, 1963), canciller uruguayo, hizo ayer equilibrismo en Madrid para no desairar a su anfitrión (el ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo) ni indisponerse tampoco con su poderosa vecina (la presidenta argentina, Cristina Fernández) en el conflicto que enfrenta a Buenos Aires y Madrid por la nacionalización de YPF. En Uruguay, un país de 3,3 millones de habitantes, encajonado entre dos gigantes, la diplomacia no es virtud sino necesidad.

Pregunta. Su país ha apoyado la decisión del Gobierno argentino de expropiar YPF.

Respuesta. Todo país tiene derecho a nacionalizar o expropiar las empresas o bienes que estime conveniente por razones estratégicas, respetando los procedimientos que marca su legislación. Es lo que hemos dicho. La decisión soberana de nacionalizar es estimable; los procedimientos son discutibles.

P. Pero no se ha expropiado un recurso, ni siquiera una empresa, solo las acciones propiedad de la firma española Repsol.

R. Definitivamente yo no puedo prejuzgar el procedimiento, ni a favor ni en contra, porque supongo que eso será materia de resolución judicial...

P. En pocos días ha habido dos expropiaciones: YPF en Argentina y Red Eléctrica en Bolivia. Las empresas españolas, y europeas en general, pueden pensar que América Latina no ofrece seguridad para sus inversiones.

R. Sería un análisis equivocado. América Latina es un lugar excelente para invertir y empresas españolas siguen teniendo muy buenos resultados allí.

P. Hace una década, España aparecía como un país de éxito, que había culminado su transición y se había incorporado a la UE. Ahora, se la ve como un país en recesión frente a una América Latina que vive su más larga etapa de crecimiento económico y estabilidad política. ¿Esta imagen de debilidad de España está detrás de las recientes nacionalizaciones?

R. No. Los ciclos económicos pasan y ustedes acabarán saliendo adelante, como salimos nosotros. La visión de las relaciones bilaterales debe ser a largo plazo.

P. El ministro español de Exteriores ha planteado la posibilidad de negociar por separado con Uruguay, Brasil y Paraguay el acuerdo entre la UE y Mercosur dejando fuera a Argentina.

R. Es impensable. Mercosur no prevé negociar por separado, en ningún caso se ha hecho...

P. ¿En ningún caso se haría?

R. Lo que queremos es el fortalecimiento institucional de Mercosur. Si cada uno negocia por su cuenta ¿quién pierde?: Uruguay. Muchos querrían negociar con Brasil, algunos con Argentina, pero ¿quién querría negociar con Uruguay? Podríamos medrar a corto plazo, pero perderíamos a medio y largo plazo. Creo que la UE no puede ni debe decir ‘vamos a negociar con tres países de Mercosur’, como nosotros no podríamos decir: ‘queremos negociar con España, Francia y Alemania, los demás no nos interesan’.

P. ¿Estará el presidente Mújica en la Cumbre Iberoamericana de Cádiz?

R. Así lo ha dicho. Es una magnífica oportunidad para debatir los temas que hemos comentado y para seguir creciendo en nuestra asociación sin perjuicio de eventuales diferencias.
Parlamento argentino aprobó expropiación de YPF a empresa española Repsol[1]

Soberano, 03/05/12

Buenos Aires • El Parlamento argentino aprobó hoy el proyecto de ley gubernamental de expropiación del 51 por ciento de las acciones de la española Repsol en la petrolera YPF y de YPF Gas. La Cámara de Diputados convirtió en ley la expropiación por 207 votos a favor, 32 en contra y 6 abstenciones, tras una jornada especial que comenzó el miércoles.

La aprobación de la iniciativa gubernamental dio paso a una auténtica fiesta entre el oficialismo en el recinto del Congreso, abarrotado con invitados de organizaciones afines, mientras en las puertas del recinto cientos de militantes celebraron la decisión con cánticos peronistas y fuegos artificiales.

La ley expropia el 51 por ciento de las acciones de Repsol en YPF, las acciones del grupo español en YPF Gas y declara de interés público nacional y como "objetivo prioritario" el logro del autoabastecimiento de hidrocarburos.

Con la aprobación del Parlamento concluye el proceso iniciado el pasado 16 de abril, cuando la presidenta argentina, Cristina Fernández, ordenó la intervención de YPF y anunció el envío del proyecto de ley de expropiación al Congreso para su transformación en ley.

En el momento de su intervención, la petrolera estaba participada por Repsol (57.43%), Petersen (25.46), el Estado argentino (0.02) y el restante 17.09% cotizaba en las bolsas de Buenos Aires y Nueva York.

Ahora, el 51 por ciento de las acciones expropiadas a Repsol se repartirán entre el Estado, que a su vez se quedará con un 51 por ciento, y las provincias petroleras, que asumirán un 49 por ciento.
Congreso argentino aprueba por amplia mayoría nacionalización de YPF[1]

Soberano, 03/05/12

Con 207 votos a favor y 32 en contra, el Congreso argentino aprobó la ley que nacionaliza el 51 por ciento de las acciones de Yacimientos Petrolíferos Fiscales (YPF). Tras la votación, cientos de ciudadanos celebran la decisión en las afueras del recinto.

El Congreso argentino aprobó este jueves por amplia mayoría la nacionalización del 51 por ciento de las acciones de Yacimientos Petrolíferos Fiscales (YPF) que estaban en manos de la española Repsol, y que fue planteada por la presidenta Cristina Fernández, para recuperar la soberanía energética del país.

Con 207 votos a favor y 32 en contra, los diputados respaldaron la propuesta del Gobierno y se da pie a la medida que busca fortalecer a la empresa petrolera.

A las afueras, miles de jóvenes se agolparon en la emblématica Plaza de Mayo para celebrar la nacionalización con pancartas de apoyo a la mandataria y otra con la imagen del exmandatario fallecido, Néstor Kirchnner

La sesión de Diputados comenzó el miércoles a las 15H00 locales (18H30 GMT) con un cuarto intermedio a la medianoche con retorno este jueves a las 10H30 locales (13H30 GMT) hasta las 20H00 locales (23H00 GMT)

El proyecto de nacionalización fue presentado originalmente por el Poder Ejecutivo y cuenta con el apoyo de los bloques de Unión Cívica Radical (UCR), Frente Amplio Progresista (FAP), Proyecto Sur, parte de la Coalición Cívica y del Frente Peronista.

Se repite la tendencia favorable alcanzada en el Senado semanas atrás, cuando la iniciativa cosechó 63 votos a favor, 3 en contra y 4 abstenciones, en una votación a la cual faltaron solamente dos senadores.

Ahora faltaría la promulgación por parte de la presidenta, Cristina Fernández, y su publicación en Boletín Oficial para que se haga efectiva la nacionalización.

El proyecto prevé la recuperación del 51 por ciento de las acciones de la petrolera YPF y de YPF Gas, y declara de interés público y nacional la soberanía hidrocarburífera de la República Argentina.

Apoyo a las afueras

En respaldo a este proyecto decenas de organizaciones juveniles kirchneristas en Argentina se congregan en la sede del Congreso desde tempranas horas para esperar la sanción de la ley con la que nacionalizará la YPF.

Más temprano, la presidenta destacó la importancia del modelo financiero que impulsa su Gobierno para buscar la soberanía económica de ese país, al explicar que la nacionalización de YPF tiene como objetivo hacer de la compañía, una firma moderna, competitiva, alineada con los intereses de la nación.

“No es cierto que no se pueda alinear los intereses de una empresa privada con los de un país. Al contrario, cuando se desalinean los intereses de las empresas con los del país, cuando se pone mayor hincapié únicamente en la renta financiera, es cuando se caen lo países y cuando se cae el mundo. Eso fue lo que pasó en 2008 y lo que nos pasó los argentinos en 2001”, reflexionó Fernández durante la inauguración de la ampliación del centro de distribución de una cadena de supermercados.



Centro de Alerta para la Defensa de los Pueblos[1]

Investigación, análisis, documentación y denuncias sobre la injerencia y subversión contra los pueblos de América Latina



http://centrodealerta.org/documentos_desclasificados/
Ernesto Cardenal gana Premio Reina Sofía de Poesía[1]

03/05/12

Ernesto Cardenal
El poeta nicaragüense Ernesto Cardenal se declaró hoy “sorprendido” y “agradado” de ganar el Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana, que reconoce el conjunto de una obra de un autor vivo que por su valor literario supone una aportación relevante al patrimonio cultural de Iberoamérica y España.

“Me ha sorprendido mucho”, declaró a Efe el poeta y sacerdote de 87 años, quien dijo haber recibido la noticia vía telefónica hacia las 05.00 hora local (12.00 GMT), en su residencia, en Managua.

Cardenal, propuesto por la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE) al Premio Nobel de Literatura 2010, se declaró “sorprendido”, “feliz” y “agradado” de ganar “un premio muy importante”.

Cardenal (Granada, Nicaragua, 1925), poeta, sacerdote católico defensor de la Teología de la Liberación, político -fue ministro de Cultura durante la Junta de Gobierno de Nicaragua entre 1979 y 1988, aunque ahora está muy distanciado del Frente Sandinista-, logró este galardón después de haber quedado muchas veces finalista, como lo ha sido para el premio Cervantes.

La decisión del jurado de otorgar esta XXI edición a Ernesto Cardenal ha roto la ley no escrita de alternancia entre autores iberoamericanos y españoles, ya que el pasado año la ganadora fue la cubana Fina García Marruz.

Este galardón, dotado con 42.100 euros (unos 55.700 dólares), celebra su XXI edición y está considerado uno de los más importantes de este género.

Ernesto Cardenal se impuso tras unas deliberaciones muy reñidas del jurado, en las que quedaron como finalistas los españoles Antonio Colinas y María Victoria Atencia.

Luis Antonio de Villena, uno de los miembros del jurado, explicó que “no era justo que por motivos extraliterarios alguien tan significativo en la poesía del siglo XX” como Ernesto Cardenal “se quedara fuera” del galardón.

Otro de los integrantes del jurado, Jaime Siles, dijo que la decisión es “muy acertada” porque considera que “a este premio le faltaba el nombre de Ernesto Cardenal, un gran poeta, con una obra muy amplia, además de uno de los grandes traductores de los clásicos”.

El jurado que falló hoy el premio, dado a conocer en el Palacio Real, de Madrid, estuvo formado, entre otros, por José Manuel Blecua, Antonio Lobo Antunes, Soledad Puértolas, José Manuel Caballero Bonald, Luis Antonio de Villena, Jaime Siles y Luis Alberto de Cuenca.

Siendo ministro de Cultura, Ernesto Cardenal recibió la amonestación pública del papa Juan Pablo II, al visitar Nicaragua (marzo de 1983), por mezclar la religión con la revolución sandinista.

Cardenal cuenta entre sus galardones con el Premio Iberoamericano de Poesía Pablo Neruda.

(Con información de EFE)
Lula critica política anticrisis de países ricos[1]

03/05/12

Lula Da Silva
El ex mandatario fue recibido con una ovación por los ejecutivos y empresarios presentes a un seminario realizado en Río de Janeiro, en la sede el organismo de fomento de Brasil, el Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES), a la que llegó apoyado en un bastón.

En su discurso de 20 minutos, Lula sostuvo que está equivocada la estrategia elegida por los países de la zona del euro para hacer frente a la crisis.

“Los países desarrollados siempre reaccionan de la misma manera a las crisis: con medidas de austeridad para los trabajadores y repartición de beneficios para el sistema financiero, que causó la crisis… Hay miedo a regular el sistema financiero, y siguen castigando a las víctimas de la crisis”, expresó.

Además, el político socialista que gobernó Brasil entre 2003 y 2010 sostuvo que el resto del mundo no debe seguir el ejemplo de los países desarrollados, y defendió políticas capaces de asegurar el crecimiento económico, la distribución de renta y el combate a la pobreza: “Es hora de mostrar osadía”, enfatizó.

El ex mandatario también aseguró que ve con optimismo las perspectivas económicas de Brasil, que, a su juicio, “está preparado para convertirse en una de las mayores potencias del mundo”.

“Y no hablamos sólo de PIB (producto interno bruto), sino de distribución de renta, y de la posibilidad de realizar negocios con países de todo el mundo, no sólo con Estados Unidos y Europa, como antes”, concluyó.

(Tomado de DPA)
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               Tomás Borge y un libro de cabecera[1]

Por Belkys Pérez Cruz

03/05/12

La única vez que lo vi fue hace seis años, en Caracas. Llegaba con unos amigos, a esperar junto a la prensa acreditada, el anuncio oficial de los resultados de las elecciones presidenciales del 2006, en Venezuela.

Cuando entró en la sala habilitada en el teatro Teresa Carreño, su grandeza impuso respeto y todos dejamos lo inminente, para acudir a su encuentro. Recuerdo que solo tuve que decirle que era cubana, para que en un segundo su rostro se iluminara y la vida pasara por su mente como una rápida secuencia fotográfica.

Hablamos de sus años en el Ejército sandinista del que fue fundador y hasta hoy era su único sobreviviente, de la lucha contra Somoza, de la victoria de 1979, de las elecciones que derrocaron al sandinismo, en abril de 1990 y que él consideró una gran lección moral.

Ya para diciembre de 2006, momento de nuestro encuentro, Daniel Ortega había ganado otra vez las elecciones en su país y el Comandante Tomás Borge estaba feliz, seguro de que los errores del pasado no se repetirían.

Nuestra charla duró más de media hora, mientras esperábamos el resultado de la victoria de Chávez, hombre por quien me confesó sentía una profunda admiración. No podía faltar Fidel en el diálogo y las preguntas de una periodista ávida de descubrir algún nuevo detalle de aquel libro que leí, más de una vez.

Supe entonces porque me lo dijo esa noche, que el líder venezolano confesó que en la cárcel, después de la rebelión que encabezó en 1992, entre sus pertenencias, estaba Un grano de maíz, como su libro de cabecera. Chávez le había confesado al nicaragüense que cuando él empezó a admirar a Fidel Castro, lo hizo por su libro.

La noticia de la victoria del presidente bolivariano nos sacó de la charla que agradecí profundamente, a esa hora él aplaudía como un venezolano más, yo partía a Miraflores bajo un torrencial aguacero, a redescubrir el amor de un pueblo por su líder.

Un grano de maíz está entre mis favoritos y lo conservo autografiado por él, es una lectura de esas que no puedes pasar por alto y que a la luz de 20 años, nos sigue definiendo un rumbo. En aquellos años de incertidumbre para muchos, Borges sentenciaba con sus letras: “Hasta los amigos de la Revolución Cubana, que son más de los que cree, expresan algunas dudas sobre los resultados del juicio final; aunque dentro de ellos abundan los que mantenemos arraigada la convicción de que saldrá victoriosa en la descomunal contienda.”

Hoy que la noticia de su muerte me sorprende, tras varios días luchando por la vida, no puedo dejar de evocar su ejemplo, ese que nos hizo admirarlo como guerrillero, diputado, poeta, escritor y embajador de su nación.

Nunca escribí sobre este encuentro, lo saben quienes me acompañaron esa noche, sin embargo hoy mi profesión me incita a dejar constancia escrita, más no visual, pues el aguacero de esa noche caraqueña acabó con mi cámara fotográfica y casi pone en riesgo la de televisión.

Mientras leo la noticia en la web y la veo en TeleSUR, vienen a mi mente los acordes de un tema del cantor venezolano Alí Primera: “los que mueren por la vida no pueden llamarse muertos”, por eso el eterno Comandante de la Revolución Sandinista vivirá donde toda la gloria del mundo cabe en un grano de maíz.

martes, 1 de mayo de 2012

O fascismo de mercado[1]

Por Gilson Caroni Filho

01/05/12
 


A crise econômica capitalista, em especial nos Estados Unidos e na zona do euro, começa a dar lugar a golpes e contra-golpes entre os seus principais atores. Entre eles o receituário apresentado liturgicamente desde os anos 1990. As reuniões de cúpula que os chefes de governo ocidentais realizam não se caracterizam pelos seus aspectos resolutivos, mas pelo vazio de suas proposições.

Ao propor que os orçamentos dos países  sejam aprovados primeiro pela EU, antes de ir para seus Parlamentos – com punição a quem não cumprir metas de redução de dívida e déficit – a chanceler alemã Ângela Merkel deixa claro que soberania nacional é um conceito em desuso, uma velharia a ser removida. Frente à crise imposta pelos princípios liberais globalizantes, notadamente o “salve-se quem puder” e o “que sobreviva o mais capaz”, que apareciam como mantras nos melhores manuais de desregulamentação, a única saída é a “fuga para frente” proposta pelos neoliberais radicais. Deixando governos de pés e mãos amarrados, a falsa solução passará pela perda de prerrogativas governamentais de conceber e executar políticas econômicas que atendam aos legítimos interesses dos países e dos povos.

Na verdade, chegou-se a fórmulas gerais que podem ser interpretadas de várias maneiras e que, de qualquer forma, não envolvem compromisso algum com qualquer esfera que não seja a do mercado. Insistir nas privatizações do que resta de estatal (quase nada), em ajustes fiscais, e no maior enfraquecimento do Estado, é consolidar o poder do FMI, do Banco Mundial, das instituições financeiras internacionais e a chantagem das agências de classificação de risco.

Todo cuidado é pouco para não  tropeçar nas palavras e escorregar nos conceitos. Mas essas transformações e essas metamorfoses significam um “retorno” ao império das leis do funcionamento da economia mercantil- capitalista, temporariamente represadas por obra e graça da rebelião democrática do imediato pós-guerra, que ensejou  a Grande Transformação.

Luiz Gonzaga Belluzzo
Como recordou o economista Luiz Gonzaga Belluzzo, “em sua essência, as práticas do Estado intervencionista e do Bem-Estar buscaram, por meio da aplicação política de critérios diretamente sociais,  encontrar soluções para os problemas de satisfação das necessidades humanas e da vida decente para a maioria, negando, assim, as condições de existência impostas ao cidadão pela “ratio” do capital, cujo único propósito é acrescentar o seu valor”.

A vitória do reformismo liberal  fez recuar as tentativas de domesticar a mercantilização universal e a concorrência sem quartel. Na Europa, a social-democracia  passa a ocupar uma posição de centro-direita rasgando a máscara da “terceira via”, que fez grande sucesso e gerou expectativas em toda a esquerda do continente. Antes mesmo da crise do euro, os serviços públicos , como saúde, educação e transporte, conheceram uma considerável piora. Ainda no final do século passado, críticos de esquerda acusavam o então primeiro-ministro britânico Tony Blair de impor ao Reino Unido um “thatcherismo” com rosto humano.

Quando o capital financeiro estabelece sua supremacia, a cidadania é suprimida. Os sistemas de crédito e os dispositivos do mercado passam a se encarregar dos desígnios despóticos do capital sobre a massa de trabalhadores e os países mais fracos. É isso ao que estamos assistindo no sul da Europa. Algo que, guardadas as devidas proporções, vivemos na América Latina durante duas décadas. Por meio de disciplinas e sanções, sempre legitimadas na grande mídia, o fascismo de mercado se instala.

Fora da política não há salvação. Como bem sabemos por aqui.