sábado, 6 de octubre de 2012

                                      ¿Por qué yo votaría por Hugo Chávez?



Padre Luis Barrios

06/10/12

En otras palabras, en caso de que no me entendió aquí les va en arroz y habichuelas: el gobierno de Chávez es un reto y una amenaza abiertamente a la política expansionista, capitalista, imperialista, colonialista y neoliberal de Estados Unidos en América Latina.

La pregunta en el titulo de este escrito está condicionada solo porque soy puertorriqueño residiendo en la ciudad de Nueva York. Si fuese venezolano o si pudiese votar en Venezuela este fin de semana, definitivamente le daría el voto al presidente Hugo Chávez. La pregunta entonces sería; ¿Por qué?

Por un lado reconozco que no hay gobiernos perfectos y el de Chávez no es la excepción a la regla. Ya lo dicen por ahí, nada humano me es ajeno, por lo tanto el cometer errores es de humanos. De aquí el que sostenga, sin temor a equivocarme, que el gobierno de Chávez no es un gobierno santo, pero a la misma vez tengo que reconocer que no es un gobierno diablo. Ahora bien, contrario al gobierno que tenemos aquí en Estados Unidos concluyentemente tiene  más de santo que de diablo. Permítanme ser un poco más atrevido. De todos los gobiernos que Venezuela ha tenido en los últimos 40 años el gobierno de Chávez es el más santo.

Ahora bien, ¿qué lo hace más santo que diablo? Su agenda de trabajo en más de una década dedicada al bienestar del pueblo, porque es un gobierno verdaderamente del pueblo para el pueblo. De aquí su empeño de retornarle al pueblo lo que es del pueblo, porque cree en la inversión social, no en la privatización de derechos. Hablando en lenguaje teológico, este gobierno de Chávez es más o menos lo que el hermano y compañero Jesús nos dijo cuando estuvo en la Sinagoga: …El Espíritu de Dios está sobre mí, por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a la gente pobres; Me ha enviado a sanar a quienes están en quebranto de corazón; A pregonar libertad a la gente cautiva, y vista a la gente ciega; a  poner en libertad a la gente oprimidas… (Lucas 4: 17). Esta realidad por desgracia levanta ronchas muy seria en quienes han visto sus intereses particulares amenazados. No hay la menor duda, en Venezuela tenemos un gobierno que es contrario al que tenemos en la mayoría de los países de América Latina –e incluyendo aquí en Estados Unidos- en donde estructuran una administración socio-política y económica para beneficiar a la clase rica, a la jerarquía de las Iglesia que le dan la espalda al pueblo, a unos militares/policías corruptos que masacran al pueblo, y/o a las corporaciones extranjeras para que se roben el capital.

Para contrarrestar la agenda progresista de pueblo del gobierno de Chávez la verdadera oposición en Venezuela –entiéndase el gobierno de Estados Unidos- ha liderado una campaña de desprestigio por mas de una década a través del terrorismo mediático.  Esta por supuesto muy bien orquestada con la oligarquía venezolana, cúpulas militares y religiosas, y por supuesto, aquellas corporaciones que se benefician de lo que tiene que ver con petróleo/gasolina.

Ahora bien, ¿dónde es que está la espina que tanto le molesta a esta gente?  Sin temor a equivocarme a mi me parece que el gobierno de Chávez fue, es y seguirá siendo una amenaza a la política externa del gobierno de Estados Unidos en  lo que tiene que ver con la doctrinas Monroe (América Latina le pertenece a Estados Unidos), Manifiesto Divino (Dios divinamente le regaló  a Estados Unidos toda América Latina) y del Gran Garrote (quien trate de impedir las primeras dos reglas, Estados Unidos le castigará con un garrote). Esto no es sincretismo mágico ni mucho menos paranoia, esta es la penosa realidad que muy bien Eduardo Galeano nos describe en Patas Arriba.

En otras palabras, en caso de que no me entendió aquí les va en arroz y habichuelas: el gobierno de Chávez es un reto y una amenaza abiertamente a la política expansionista, capitalista, imperialista, colonialista y neoliberal de Estados Unidos en América Latina. Es por esto que cuando surja en Venezuela una oposición partidista que no esté bailando al son del gobierno de Estados Unidos, entonces recibirán mis respetos.

Otra de las razones por la cual me simpatiza mucho el gobierno de Chávez es por su continua búsqueda de un socialismo que se ajuste a la realidad de Venezuela. Para mi cualquier posición política-económica-social que sea anticapitalista merece atención. Esto lo digo porque entonces hace realidad lo que nos dice la Biblia: Porque la raíz de todos los males es el amor al dinero, por el cual, codiciándolo algunas personas, se extraviaron de la fe y se torturaron con muchos dolores. (1 Timoteo 6:10). Esta posición es la que hace al gobierno de Chávez más santo y menos diablo. Es por esto que cuando Chávez tomó el poder en Venezuela, en febrero de 1999, lo primero que hizo fue reformar la política del petróleo -la cual había dominado en Venezuela desde la llamada "Apertura Petrolera". Quienes aman el dinero no se lo perdona jamás, por lo tanto siguen pataleteando queriendo devolver a Venezuela a lo que era antes.

Y como he dicho en otras ocasiones y en muchos lugares, sinceramente no creo que el problema en Venezuela sea el presidente Hugo Chávez, ésta es otra respuesta simplista. De igual manera, tampoco creo que el Presidente Chávez tenga todas las respuestas para solucionar los problemas de Venezuela. Lo que sí yo creo, es que es una de las pocas personas que se ha atrevido a decirle al imperialismo yanqui, a la oligarquía venezolana y a la Iglesia Católica una serie de verdades que a esta gente le duele. Comenzando por reconocer que estas tres instituciones, históricamente, han demostrado su hipocresía y distanciamiento porque no les interesa para nada el bienestar del pueblo venezolano. Muy particularmente, la iglesia como institución, tanto católica como protestante, debería comenzar por devolverle al pueblo todo lo que le ha robado y practicar el Evangelio Social del hermano Jesús.

En otras palabras, el cambio que la supuesta oposición está ofreciendo es un retorno a los procesos administrativos del pasado en donde políticas neoliberales se establecieron para beneficiar a la gente rica y las intervenciones extranjeras que violentaron la soberanía nacional. Es un retorno a la no inversión social en favor de la privatización. Esto quedó claramente demostrado luego del fallido golpe de estado del 11 de abril de 2002 en donde ni la constitución respetaron e inmediatamente le ofrecieron a Venezuela en una bandeja de nuevo al gobierno e Estados Unidos. ¡Que bueno que el pueblo supo defender lo suyo!

De aquí entonces mi reafirmación de apoyo socio-político-espiritual y sobre todo mi bendición al Presidente Hugo Chávez, quien se ha convertido en un verdadero profeta Latinoamericano y quien dentro de todas estas circunstancias de oposición deshonesta, moralmente ya ganó las elecciones en Venezuela. Asimismo mí llamado al pueblo en Venezuela a salir a votar en su favor, solo para que se siga haciendo lo que está bien y corregir los errores humanos que se han cometido.  ¡Viva el Pueblo Bolivariano de Venezuela y su presidente Hugo Chávez!

Por aquí entonces de nuevo la pregunta: ¿Por qué yo votaría por Hugo Chávez? Porque es un gobierno de Buenas Nuevas, esas nuevas buenas de las cuales Jesús nos habló.


En el amor solidario, el sacramento mas importante.

Padre Luis Barrios
Co-Director Ejecutivo
Fundación Interreligiosa para la Organización Comunitaria-IFCO-Pastores/as por la Paz

lbarrios@jjay.cuny.edu

jueves, 4 de octubre de 2012

                                      Nueve verbos derrotan a Kapriles


Por José Toledo 

04/10/12



Al momento de redactar la presente solo faltan escasas horas para celebrarse las elecciones presidenciales en la República Bolivariana de Venezuela. Si bien es cierto las encuestas y análisis de opinión pública dan como virtual ganador al candidato - del Partido Socialista Unido de Venezuela - Hugo Chávez Frías,  hasta no ver finalizado el conteo de votos no se sabrán los resultados. Lo que si podemos hacer  - sin virtualidad alguna –  es sobrevolar los 9 verbos que generan miedo y zozobra al sector privado venezolano - según el candidato Henrique Capriles Radonski (1972) de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) - como consta en los Lineamientos del Programa de Gobierno de la Unidad Nacional en Materia Económica (LPGUN) en sus Primeras Ideas de Acciones Económicas a tomar por el Gobierno de la Unidad Nacional (2013).  

En el documento anónimo del LPGUN – en su acápite introductorio - textualmente se atribuye su elaboración al “equipo de análisis económico” quienes dieron a luz los lineamientos económicos del MUD en una “encerrona” de dudosa procedencia, pero ciertamente conspiradora del estado de derecho del Gobierno Bolivariano de Venezuela. Nos basamos en el documento apologético de los lineamientos de la MUD elaborado por Ronald Balza Guanipa quien señala: “El documento (MUD) del 23 de agosto…fue producto de una ‘encerrona’…”. [1]

En dicho documento  señalan,  en el acápite sobre la Inflación,  lo que vendría a ser  la medula del rechazo del proyecto bolivariano: el miedo y la zozobra de los grupos de poder. En las casi trece líneas destinadas al fenómeno inflacionario se condena como populista el hecho que la inflación del 2012 ha podido ser controlada. Dicho supuesto populismo se atribuye – según el documento – “a la conjunción de un férreo y absurdo control de precios y a una ley que genera miedo y zozobra en el sector productivo privado de bienes y servicios (Ley de Costos y Precios Justos)”.[2] La clara defensa de los intereses de grupos de poder es más que evidente. El capitulo económico del MUD – asi como en España, Portugal, Grecia, Italia y otros – es dictado por organizaciones financieras y grupos de factos ajenos a los soberanos intereses del pueblo venezolano, esto esta clarito. 

Y desde esta claridad nos preguntamos: ¿Qué es aquello que genera tanto miedo y zozobra al sector privado venezolano? ¿Qué de absurdo existe en  la Ley de Costos y Precios Justos (Decreto No  8.331, 14/07/11)? 

Veamos, que de peligroso abriga la Ley de Costos y Precios Justos del Gobierno Bolivariano de Venezuela.[3] Esta supuesta “peligrosidad” la aproximaremos desde los nueve verbos propuestos en los fines de la Ley como consta en el Titulo I de las Disposiciones Generales del Capitulo I y solo como referencia introductoria haremos una breve alusión  a la Exposición de Motivos de la Ley.

La Exposición de Motivos  señala - de entrada-  la medula de  la inequidad que motiva esta gestación revolucionaria conocida como Ley de Costos y Precios Justos, nos referimos al poder monopólico. La institucionalización del poder monopólico y la subsecuente acumulación del capital en manos de pequeños grupos de poder han sido el origen de la especulación productiva y comercial que beneficia - de principio a fin - a inescrupulosos empresarios que hicieron de la explotación y la usura un modus vivendi Deo coronatus. 

Estas prácticas especulativas, monitoreadas por los grupos monopólicos, hicieron de la inflación el fenómeno económico que estranguló sistemáticamente a las mayorías empobrecidas venezolanas. La “liberación de precios” y su ex orbital graduación – como método de enriquecimiento especulativo – originó la rentabilidad mínima necesaria, la reducción de la capacidad financiera y promoción de nuevas inversiones.  De principio a fin el potencial de las pequeñas y medianas empresas (PyMe’s) fueron mermadas por la racionalización de valor del trabajo convertido en plusvalía y usura, piedras angulares de los representantes de los grupos de poder.

De estos motivos expuestos surge  la necesidad de la Ley que – según consta en el último párrafo – “coadyuve la acción del Ejecutivo Nacional en la implementación de políticas de democratización de acceso de todas las venezolanas y todos los venezolanos, de manera equitativa, a los bienes y servicios”. Es así como los nueve verbos revolucionarios encarnados en la Ley de Costos y Precios Justos pone los pelos de punta a los sectores de poder y su lógica salvaje y absurda de acumulación monopólica de capital: Establecer, Identificar, Fijar, Propiciar, Promover, Incrementar, Continuar, Favorecer y Proveer.

El primer verbo propuso el establecimiento de mecanismos de control sobre aquellas empresas con ganancias excesivas. Identificar. El segundo verbo propuso identificar aquellos agentes económicos responsables de la fijación de precios excesivos. Aquellos que en su producción y comercialización de productos y servicios hicieron de la sobrevaloración - de los mismos - el medio de enriquecimiento y opresión. El tercer verbo propuso que en toda relación de intercambio prevalezcan criterios justos. El cuarto verbo propuso implementar precios justos como parte de la política de sinceramiento de costos y gastos. El quinto verbo propuso promover el desarrollo de prácticas administrativas con criterio de equidad y justicia social. El sexto verbo propuso incrementar la eficiencia económica como factor determinante en la producción de bienes y servicios que satisfagan las necesidades humanas. El séptimo verbo propuso continuar elevando la calidad de vida del pueblo venezolano. El octavo verbo propuso favorecer la inserción de la economía nacional en el área regional e internacional, promoviendo y favoreciendo la integración latinoamericana y caribeña, defendiendo los intereses económicos y sociales de la nación y el noveno verbo propuso proveer las herramientas para la captación de información en favor de los consumidores que se sientan afectados por conductas especulativas que mermen sus derechos en el acceso a bienes y servicios con criterios de justicia y equidad. Todas estas propuestas materializadas en historia detonan zozobras y miedos a quienes no aceptan que no hay injusticia que dure cien años, ni pueblo que lo resista.

¿De donde el miedo y la zozobra? ¿Quiénes se obstinan aferrarse al espejismo de la idolatría del capital? ¿De que esta compuesta la esencia de aquellos que por amor al capital son capaces de destruir y aniquilar las mayorías desangrándolas y estrangulándolas desde sus entrañas famélicas?
Cuando el egoísmo,  individualismo, insensibilidad, arrogancia, soberbia, desamor y cinismo se encarnaron mutaron en usura, explotación y opresión;  cuando la sororidad, fraternidad, mutualidad, reciprocidad, solidaridad, vulnerabilidad, creatividad y festividad se encarnaron se transformaron en pueblo, revolución y liberación.

Parafraseando al apóstol Juan y su celebre máxima sobre la encarnación del verbo nos atrevemos a decir desde el prisma colectivo del proceso revolucionario bolivariano: En Venezuela los verbos se hicieron  pueblo y  este se hizo revolución;  el capitalismo mutó en  cinismo y este se hizo oprobio y vil indignación. 

Nunca más feudalistas monopolios, ni pseudos patriotas representantes de satélites financieros y megas oligopolios. Bautizamos al candidato del MUD Capriles con la K de Capital a quien representa y no por que el capital sea ajeno a los intereses del pueblo, sino por su obscena concentración en manos de pocos. Este domingo 7 de Octubre quedará demostrado que una Ley no hace la revolución y a eso no le deben tener miedo la oligarquía. A quien deben de tener miedo es a la consciencia digna y soberana del pueblo. A quien le deben de tener miedo es al pueblo políticamente organizado. En Venezuela, como en Argentina, Bolivia, Brasil, Cuba, Ecuador, Nicaragua, El Salvador y Uruguay, los verbos ya hace mucho se convirtieron en pueblo y este en digna revolución.






[1] Ronald Balza Guanipa. “Por qué los lineamientos dela MUD no son neoliberales”, 17 de septiembre de 2012.
[2] Mesa de la Unidad Democrática Comisión de Políticas Publicas. “Lineamientos del Programa de Gobierno de la Unidad Nacional en Materia Económica. Primeras Ideas de Acciones Económicas a tomar por el Gobierno de la Unidad Nacional (2013)”. Caracas, Julio de 2012.

domingo, 30 de septiembre de 2012

            Nuestra solidaridad con la Venezuela bolivariana[1]


30/09/12


El próximo 7 de octubre tendrán lugar las elecciones presidenciales en Venezuela. Ese día se decidirá la suerte de una revolución que ha logrado que las mayorías de ese país salgan de la marginación y el desamparo y ha hecho contribuciones decisivas a la integración latinoamericana y caribeña y al proceso de transformaciones en esta región.

A lo largo de todos estos años, y en particular durante la actual campaña electoral, los Estados Unidos han puesto en práctica en Venezuela las más diversas formas de injerencia, de manera abierta o valiéndose de entidades supuestamente autónomas. Al propio tiempo, la gran maquinaria mediática al servicio de la reacción interna y de los intereses imperiales, ha trabajado sin tregua para dañar la imagen de la revolución bolivariana y en particular de su líder, el Presidente Hugo Chávez Frías. Lo han acusado de antidemocrático, sin reconocer que se ha sometido a la consulta popular y electoral en trece ocasiones, y han recurrido incluso a infamias asociadas a su estado de salud. Ahora pretenden restar legitimidad al Consejo Nacional Electoral, crear un clima de desconfianza en torno al desarrollo de las elecciones y a sus resultados y sentar las bases de posibles acciones futuras de desestabilización.

Conscientes de la trascendencia de este momento histórico para Venezuela, América Latina , el Caribe y el mundo, manifestamos nuestra solidaridad con la revolución bolivariana y su presidente, exigimos respeto a la soberanía del pueblo venezolano y convocamos a intelectuales, artistas y luchadores sociales a respaldar esta iniciativa.

Capítulo Cubano de intelectuales, artistas y luchadores sociales de la Red “En defensa de la humanidad”. 

Adolfo Pérez Esquivel, Argentina; Nadine Gordimer, Sudáfrica; Oscar Niemeyer, Brasil; Alicia Alonso, Cuba; Luiz Inácio Lula Da Silva, Brasil; Samir Amir, Egipto; Roberto Fernández Retamar, Cuba; Pablo González Casanova, México;  Istvan Meszaros, Hungría;  Miguel Barnet, Cuba; Alfonso Sastre, España; Leo Brouwer, Cuba; Padre Miguel d'Escoto, Nicaragua; Danny Glover, EE.UU.; Frei Betto, Brasil; Graziella Pogolotti, Cuba; Ignacio Ramonet, España/Francia, Ramsey Clak, EEUU;  Luis Britto García, Venezuela; Fernando Martínez Heredia, Cuba; Rafael Cancel Miranda, Puerto Rico; Thiago  de Mello, Brasil;  Atilio Borón, Argentina; Rev. Raúl Suárez, Cuba; Daniel Viglietti, Uruguay; Andy Montañez, Puerto Rico; Andrés Sorel, España; Eduardo Torres Cuevas, Cuba; Cindy Sheehan, EEUU; François Houtart, Bélgica; Pablo Armando Fernández, Cuba; Pablo Guayasamín, Ecuador; Manuel Cabieses, Chile;  Osvaldo Martínez, Cuba; William Blum, EE.UU.; Stella Calloni, Argentina; Luciano Vasapollo, Italia; Danny Rivera, Puerto Rico; Víctor Heredia, Argentina; Santiago Alba Rico, España; Luis Carbonell, Cuba; Carmen Bohórquez, Venezuela; Michael Parenti, EEUU; Camille Chalmer, Haití; Ramón Chao, España/Francia; Héctor  Díaz-Polanco, México; Ramiro Guerra, Cuba; Franz Hinkelammert, Alemania/C.Rica;  Alicia Hermida, España; Bernard Cassen, Francia; Martín Almada, Paraguay; Jorge Ibarra, Cuba; Willie Toledo, España; Oscar Zanetti, Cuba; Carlos Fernández Liria, España; Red Ronnie, Italia; Carlos Molina, El Salvador; Ricardo Flecha, Paraguay; Jorge Perugorría, Cuba; Luis Alegre Zahonero, España;  Flora Fong, Cuba; Digna Guerra, Cuba; Boris Kagarlitsky, Rusia; Saúl Landau, EE.UU.; Adalberto Álvarez, Cuba; Fernando Buen Abad, México; Jaime Losada, España; Gilberto López y Rivas, México;  Hugo Moldiz, Bolivia; Marilia Guimaraes, Brasil; Ana Esther Ceceña, México; Hildebrando Pérez Granda, Perú; Carlo Frabetti, Italia/España, Roberto  Méndez, Cuba, Pascual Serrano, España; Salim Lamrani, Francia;  Irene Amador, Colombia/España;  Corina Mestre, Cuba; Fernando Rendón, Colombia; Arturo Corcuera, Perú; Raúl Pérez Torres, Ecuador; Gennaro Carotenuto, Italia; Hernando Calvo Ospina, Colombia/Francia; Lesbia Vent Dumois, Cuba; Javier Couso, España; Víctor Víctor, República Dominicana; Cecilia Todd, Venezuela;  Keith Ellis, Jamaica/Canada; Rigoberto López, Cuba; Eva Golinger, EEUU/Venezuela; Francisco Villa, Chile; Jane Franklin, EEUU; Adamos Katsantonis, Chipre; Evelyn Martínez, Nicaragua


[1] Fuente: http://www.convenezuelabolivariana.org/. Revisado: 30/09/12.
Venezuela, victoria y derrota


Por José Toledo

27/09/12


Presidente Hugo Chávez Frías

“Las calles  llaneras se vestirán de rojo, pero esta vez no será de sangre, sino de soberanía y digna celebración”. 

En el Gobierno Bolivariano de Venezuela esta casi todo listo para los próximos comicios presidenciales. Sistema electoral calificado como “el mejor del mundo” por el ex presidente norteamericano Jimmy Carter.  El próximo 7 de Octubre el pueblo venezolano decidirá el mandatario en el cual depositará – mayoritariamente – su confianza.  Como es menester en toda campaña política – de este género – siempre salen a la palestra discursos de toda índole.  Unos pregonan derrota, otros victoria. Lo que esta claro en Venezuela -  hace trece años - es  que existen vencedores y vencedoras, estos se fusionan  históricamente en el pueblo que nació desde los gritos de liberación de José Leonardo Chirino (1754-1796), Manuel Gual (1759-1800), José María España (1761-1799), Simón Bolívar (1783-1830) y miles de patriotas que siguen escribiendo la historia de la tierra llanera. 

El modelo fenecido.  Mientras que el modelo socialista - propuesto desde la experiencia bolivariana bajo el liderazgo del  mandatario Hugo Chávez Frías - vive su adolescencia de trece años, el modelo capitalista en su versión neoliberal,  asistirá,  una vez  más,  a la ratificación de su claudicación. Deterioro del modelo liberal que no logró regenerarse por defecto propio atribuido a su inicua y malsana naturaleza. Raya en lo absurdo insistir en querer revivir lo que la historia se encargó de sepultar. La multi- patología del caduco modelo – liderado  en Venezuela por la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) –  alienadamente se rehúsa en aceptar que otros son los signos, otras las esperanzas y fuerzas que se abrazan en América Latina. 

El modelo en creación. Es el turno de América Latina, juvenil AbyaYala, que se crea y recrea desde su propia experiencia y está, evolutivamente, se abre paso estructuralmente desde el triunfo de la revolución cubana y su constante revolucionar,  hasta la magnánima experiencia de la revolución bolivariana. Lo que estarà en juego el próximo 7 de octubre no será  la derrota o victoria de tal o cual candidato. En las próximas elecciones se pondrá en juego la soberanía de un pueblo y la estabilidad de la región. 

El Partido Socialista Unido de Venezuela representa la posibilidad de hacer del socialismo un estilo de vida que permee todas las dimensiones de las relaciones sociales y siga detonándose en cadena en el mundo entero. Socialismo que - obtusamente - se insiste en hacer creer que cayó con el muro en Berlín. La experiencia socialista desde AmèricaLatina se consolida en la medida que el inconsciente colectivo político opta por un estilo de vida teniendo como pilares la justicia, la equidad y el respeto por el planeta, esto solo se puede vivir en socialismo.

En los próximos comicios electorales Venezuela tendrá la oportunidad de apostar por la continuidad del modelo revolucionario bolivariano que construye soberanía y dignidad, sobre el entreguismo, la tecnocracia y el absolutismo de los grupos de poder. La oportunidad de seguir contribuyendo y construyendo la Patria Grande de Bolívar no nacerá en las urnas; el proyecto nació, esta en proceso  y se construye en el devenir de sus  luchas, desaciertos y aciertos. Un proceso vital el cual continuará en crecimiento, pese a quien le pese. 

A manera de conclusión, lo sostenido por Frei Betto nos viene al encuentro: “La autoridad es la sociedad civil. Ejérzala. No dé su voto a los corruptos ni se deje engañar por la propaganda electoral. Vote pensando en un futuro mejor…Vote a favor de la justicia social, de la calidad de vida de la población (y) de la ciudadanía plena” (¿Son iguales todos los candidatos? Rebelión, 19/09/12). El reto no es ganar en las urnas, el proyecto no debe detenerse. La  construcción  de la Patria Grande digna y soberana será solo el reflejo de aquellas conciencias que resistan digna y soberanamente la misérrima ideología liberal que presenciará  su impostergable derrota.