Ollanta: ¿metamorfosis o captura?
por Sinesio López
Jiménez
29/03/12
Mi hipótesis es que la derecha capturó a Ollanta en Cajamarca,
lo mantiene preso en Palacio, lo ha enmudecido con sus críticas despiadadas y,
sin embargo, le exige sádicamente que hable.
El 28 de marzo Ollanta cumple
ocho meses en el gobierno. Un rápido balance político muestra más sombras que
luces, más frustraciones que esperanzas. Ollanta llegó al gobierno sobre los
hombros de las masas descontentas y esperanzadas en el cambio y de las clases
medias liberales y democráticas que huían de la perversión fujimorista. Ocho meses después se percibe que las
expectativas populares se van apagando, que los miedos de las clases altas han desaparecido gracias
a la continuidad de sus privilegios, que las clases medias se han cobijado
resignadamente bajo el paraguas del gran capital y que, para colmo de males, el
actual primer ministro es un exmilitar autoritario y profujimorista. ¿Qué
ocurrió? ¿Cómo se produjo lo que pasó? ¿Y por qué sucedió?
Lo que ha pasado es algo que
sucede de una manera más o menos frecuente en Perú y en AL: los que pierden las
elecciones gobiernan y los que ganan o ayudan
a ganarlas son expulsados del
gobierno. Como lo sugirió el genial Carlín, Ollanta bien podría pedir en el
Consejo de Ministros que levanten la mano quienes votaron por Keiko Fujimori y
tendría una mayoría de manos levantadas. En la práctica se ha producido (y se
está produciendo) un cambio de mando en el gobierno sin afectar las
formalidades democráticas. La derecha ha dado una especie de golpe de Estado
con guante de seda, ganando en la mesa mullida del gobierno lo que perdió en la
cancha dura de las urnas. El país asiste a una comedia política cuyo título
bien podría ser “El arte de gobernar habiendo perdido las elecciones”.
En este caso la pregunta que
hay que hacer es la siguiente: ¿metamorfosis o captura del presidente?
¿Ollanta, al estilo de Gregorio Samsa de Kafka, se acostó como un líder
político (de abajo y de izquierda) y se despertó como un insecto (derechista) o
ha sido más bien capturado por la derecha?
Mi hipótesis es que la derecha capturó a Ollanta en Cajamarca, lo
mantiene preso en Palacio, lo ha enmudecido con sus críticas despiadadas y, sin
embargo, le exige sádicamente que hable. Eso no obstante, Ollanta mantiene su
identidad política, ajada y maltrecha, pero la mantiene. ¿Cómo hemos llegado a
esta situación? El cambio de un gobierno de centroizquierda por otro de
centroderecha en crisis fue un proceso que comprende cuatro momentos.
El primero (junio y julio del
2011) fue de resistencia. Ollanta quiso organizar un gobierno legítimo sobre la
base de los resultados electorales de la segunda vuelta con un equipo propio
académicamente bien formado y con experiencia de gestión, pero las presiones,
las amenazas, los chantajes, los halagos y los susurros de la derecha y de sus
operadores pudieron más que su voluntad de resistir e hizo subir a la nave del
gobierno a los representantes del gran capital (Castilla y Velarde). Desde ese
momento, Ollanta dejó de ser para la derecha el chavista repudiado para
convertirse en un estadista respetado. El segundo momento es el del gobierno de
la concertación (agosto-4/12/11) integrado por los amigos del presidente, por
los amigos de Castilla y los ministros de Ciudadanos por el Cambio con Salomón
Lerner Ghitis a la cabeza como Primer Ministro. Este es el momento de los
cambios más importantes: el gravamen minero, la consulta previa, la
organización del MIDIS.
El tercer momento se inicia con
la orden presidencial de Gonga va, con el desplazamiento de la izquierda y del
toledismo para girar a la centroderecha (11 de diciembre). Castilla incrementa
su poder controlando más ministerios; lo mismo sucede con Valdés que controla
el Premierato, Defensa e Interior. El gabinete Valdés es el acompañamiento
autoritario del neoliberalismo en apuros frente a los movimientos sociales
contestatarios. Este el momento en el que se produce la captura de Ollanta por
la derecha. El cuarto momento es el de
la fragmentación del gobierno en circuitos de poder (febrero 2012) y de la
ofensiva despiadada de la derecha por apoderarse de todo el gobierno y del
Estado.
¿Por qué se produjo todo este
cambalache político? Hay varios factores explicativos, pero pienso que el más
importante es la correlación social y política de fuerzas totalmente favorable
a la derecha que controla casi todos los espacios de poder a través de los
medios, la CONFIEP y los poderosos grupos económicos. ¿Es posible cambiar esta
relación de fuerzas? Mi hipótesis es que se puede siempre y cuando se articule
un frente amplio de movimientos contestatarios, de frentes y gobiernos
regionales y de izquierda unificada. ¿Hasta dónde van a llegar la desenfrenada
audacia y los apetitos desmedidos de la derecha? Pienso que ella prefiere
transformar la captura en metamorfosis de Ollanta.