Dormir con los ojos abiertos[1]
Por Fidel Castro Ruz
16/04/12
Observé bien a Obama en la famosa “reunión
Cumbre”. El cansancio a veces lo vencía, cerraba involuntariamente los ojos,
pero en ocasiones dormía con los ojos abiertos.
En Cartagena no se reunía un sindicato de
Presidentes desinformados, sino los representantes oficiales de 33 países de
este hemisferio, cuya amplia mayoría demandan respuestas a problemas económicos
y sociales de gran trascendencia que golpean a la región del mundo con más
desigualdad en la distribución de las riquezas.
No deseo adelantarme a las opiniones de millones
de personas, capaces de analizar con profundidad y sangre fría los problemas de
América Latina, el Caribe y el resto de un mundo globalizado, donde unos pocos
lo tienen todo y los demás no poseen nada. Llámese como se llame, el sistema
impuesto por el imperialismo en este hemisferio está agotado y no puede
sostenerse.
En un futuro inmediato la humanidad tendrá que
enfrentar, entre otros problemas, los relacionados con el cambio climático, la
seguridad y la alimentación de la creciente población mundial.
Las lluvias excesivas están golpeando tanto a
Colombia como a Venezuela. Un análisis reciente revela que, en marzo de este
año, en Estados Unidos se produjeron calores 4,8 grados Celsius más altos que
el promedio histórico registrado. Las consecuencias de esos cambios bien
conocidos en las capitales de los principales países europeos, engendran
problemas catastróficos para la humanidad.
Los pueblos esperan de los dirigentes políticos
respuestas claras a esos problemas.
Los colombianos, donde tuvo lugar la
desprestigiada Cumbre, constituyen un pueblo laborioso y sacrificado que
necesita como los demás la colaboración de sus hermanos latinoamericanos, en
este caso, venezolanos, brasileños, ecuatorianos, peruanos, y otros capaces de
hacer lo que los yankis con sus armas sofisticadas, su expansionismo, y su
insaciable apetencia material no harán jamás. Como en ningún otro momento de la
historia será necesaria la fórmula previsora de José Martí: “¡Los árboles se
han de poner en fila, para que no pase el gigante de las siete leguas! Es la
hora del recuento, y de la marcha unida, y hemos de andar en cuadro apretado,
como la plata en las raíces de los Andes.”
Muy lejos del brillante y lúcido pensamiento de
Bolívar y Martí están las palabras masticadas, edulcoradas y machaconamente
repetidas del ilustre premio Nobel, dichas en una ridícula gira por los campos
de Colombia y que escuché ayer en horas de la tarde. Servían solo para
rememorar los discursos de la Alianza para el Progreso, hace 51 años, cuando
todavía no se habían cometido los monstruosos crímenes que azotaron este
hemisferio, donde nuestro país luchó no solo por el derecho a la independencia,
sino el de existir como nación.
Obama habló de entrega de tierras. No dice
cuánta, ni cuándo, ni cómo.
Las transnacionales yankis jamás renunciarán al
control de las tierras, las aguas, las minas, los recursos naturales de
nuestros países. Sus soldados debieran abandonar las bases militares y retirar
sus tropas de todos y cada uno de nuestros territorios; renunciar al
intercambio desigual y el saqueo de nuestras naciones.
Tal vez la CELAC se convierta en lo que debe ser
una organización política hemisférica, menos Estados Unidos y Canadá. Su
decadente e insostenible imperio se ha ganado ya el derecho a descansar en paz.
Pienso que las imágenes de la Cumbre debieran
conservarse bien, como ejemplo de un desastre.
Dejo a un lado los escándalos provocados por la
conducta que se atribuye a los miembros del Servicio Secreto, encargados de la
seguridad personal de Obama. Tengo la impresión de que el equipo que se ocupa
de esa tarea se caracteriza por su profesionalidad. Fue lo que observé cuando
visité la ONU y ellos atendían a los Jefes de Estado. Sin duda que lo han
protegido de quienes no habrían vacilado en actuar contra él por prejuicios
raciales.
Ojalá Obama pueda dormir con los ojos cerrados
aunque sea unas horas sin que alguien le endilgue un discurso sobre la
inmortalidad del cangrejo en una Cumbre irreal.
[1]Fuente:http://www.cubadebate.cu/reflexiones-fidel/2012/04/16/dormir-con-los-ojos-abiertos/.
Revisado: 16/04/12.
