sábado, 3 de agosto de 2013



El INCURSO AMNESICO DE OLLANTA HUMALA


Por Jose Toledo Alcalde

29/07/13

Su ventrílocuo discurso exacerbó la indignación social. La pragmática arremetida monetarista del mandatario peruano Ollanta Humala Tasso reconfirma y reafirma a quien el inquilino de la casa de Pizarro presta sus oídos y que ruta sigue el actual neoliberal tecnocrático gobierno en el Perú. El amnésico y dramático cambio del plan de gobierno hace de Ollanta Humala, no solo, un mediocre mandatario, sino una peligrosa figura de Estado frente a los soberanos intereses de la Nación. 

¿Qué sucedió con el juramento presidencial – al cual denominamos asertorio[1] – cuando cuasi con lágrimas juró honrar la Constitución de 1979? : “Juro por la patria…Que defenderé la soberanía nacional, el orden constitucional y la integridad física y moral de la república y sus instituciones democráticas, honrando el espíritu, los principios y valores de la Constitución del 1979”. Cuando Fosco Maraini (1912-2004) sostuvo: Hecha la ley, hecha la trampa pensó en una artimaña monacal que muy bien la podríamos asociar con  la afrenta del mandatario que – para el 69% de peruanos y peruanas[2] -  lo coloca en el sillón interpelatorio de una consulta nacional al respecto de la continuidad de su mandato. 

Honra y deshonra constitucional

Extensas reacciones y debates provocó el juramento presidencial por honrar la Constitución de 1979 y no por la de facto Constitución de 1993 proveniente del auto golpe de Estado propiciado por el actual reo por crímenes contra la humanidad Alberto Fujimori Fujimori. El diario británico BBC levantando sospechas sobre la orientación del mandatario “Las razones de Humala para invocar una Constitución que no está vigente”.[3] El desgarro de la congresista fujimorista Martha Chávez quien con ceniza en cabeza no dudo en desgañitarse vociferando: “Tenemos un presidente de facto y por lo tanto no le debemos ningún respeto". [4] Estos y demás sujetos que otrora se rasgaron las vestiduras hoy por hoy alaban los “logros” de la política de Estado aplicado por Ollanta. 

Después de dos años de gobierno la misma congresista fujimorista, Martha Chávez, sostuvo horas después del mensaje presidencial: “Ha sido un mensaje bastante intrascendente, con poca sustancia, pero en el fondo preferible, frente a los riesgos de que pudiera venir el señor Humala con algún devaneo que pudiera causar preocupación. La inocuidad ha resultado una tranquilidad”.[5]
¿A qué se debe el cambio de actitud de la congresista fujimorista? ¿Cuál fue el placebo  que resolvió la histérica y leal incidencia de Martha Chávez en favor del reo por crímenes contra la humanidad sentenciado a 25 años de pena privativa de libertad?[6]
 
La mantícora esencia de la deshonra 

Con todo desparpajo el mandatario cambio de rumbo. Si bien es cierto, más del 90% de la Constitución del ’79 es similar a la del ’93, el capítulo económico sentó las bases legales de una economía basada en la racionalidad de libre mercado responsable del descalabro que sume a países como Grecia, Portugal, Italia, España y US al borde del colapso y el desorden irreversible. Cual leal y fiel súbdito al espíritu monstruoso de mil cabezas, el mandatario peruano se postró a los dictámenes del Consenso de Washington  y la red financiera internacional en la figuras del Banco Mundial, el FMI y el BID. No es secreto para nadie que el golpe de Estado del 5 de abril de 1992 transmutó el espíritu de justicia social del capítulo económico de la Constitución del Perú en un capitulo inclinado al espíritu – neokeneysiano - capitalista.

La Constitución del ‘93 desraizó el art. 110 contenida en la del ’79  que aludía los principios de justicia social como base de la dignificación del trabajo, el rol de Estado como promotor principal del desarrollo social y económico y la distribución equitativa del ingreso.  El nuevo espíritu económico – como consta en el art. 58 - colocó en el lugar del art. 110 al art. 115 el cual señala la iniciativa privada como libre – la cual constaba en la del ’79 – desfigurando el rol del Estado de estimulador y reglamentador - de la economía social de mercado - al de orientador de proyectos específicos de inversión. 

La política de privatización del Estado, las fuerzas de comercialización y producción, el sector educativo, de salud y en su totalidad el programa de asistencia denominado “inclusión social” descansa en manos del Despacho Ministerial de Desarrollo e Inclusión Social (MIDIS)[7] y el Banco Mundial como señala la entidad financiera: “Se espera que estos esfuerzos permitan contar con un sistema de protección social más coherente y efectivo. Para poder implementar la reforma de inclusión social, el 20 de octubre de 2011 se creó el MIDIS” coordinando los cinco programas bandera del actual régimen: PRONAA, ahora Qali Warm, FONCODES, el programa de desarrollo de la primera infancia, Wawa Wasi, ahora Cuna Más, el programa JUNTOS, de transferencias monetarias condicionadas y el programa de pensiones no contributivas, Pensión 65. [8]

Error sobre cualidad de persona

Tomando prestado la lógica del Derecho Canónico según  las causas de nulidad en el matrimonio en su acápite sobre nulidades por vicio de consentimiento el tópico sobre error sobre cualidad de persona sostiene que un matrimonio es nulo – entre tantas razones – ante la frustración de haberse equivocado de persona como resultado de una elección equivocada desembocando en una situación insoluble e insostenible, como lo señala Miguel Ángel Torres-Dulce. [9]

Valiéndonos de la canónica analogía, la ambigua  personalidad política del mandatario y la situación de insostenibilidad e inestabilidad a la cual ha conducido la traición al pacto asumido por el presidente a la ex Confluencia Gana Perú, nos exige plantear medidas – correctivas – de reorientación de la política socio-económica de la nación. Lamentablemente, la orientación política del programa de gobierno, el pragmatismo liberal de las relaciones económicas y la invisibilidad sistemática el cordón de pobreza de sectores históricamente excluidos del poder y la sordera insensible del mandatario, forman parte de un plan de gobierno por el cual no votamos el gran porcentaje - de peruanos indignados e indignadas - en las elecciones presidenciales del 2011. 

La arremetida gubernamental desprovista de memoria y sentido político de la historia nos arrastra a la mercantilización de las relaciones sociales, de comercialización y producción. El tecnicismo como eje fundamental de la política de Estado forma parte de una salvaje ideología que fenece por fuerza histórica. Por los signos dramáticos y no prósperos de los tiempos, en este segundo año de ejercicio, el mandatario no solo ha traicionado su juramento asertorio del 2011, sino pretende imponer políticas de Estado foráneas en clara traición a la voluntad del electorado que lo llevó al poder. Cuando caminamos las calles del Perú empobrecido y nos topamos con sectores de la sociedad civil organizada que se desborda a las calles denunciando la violencia institucionalizada lo más recomendable es repensar si la relación entre mandatario y Nación va o no va.


[1] “La delicada frontera entre el hecho de jure y de facto. El juramento asertorio del presidente Ollanta”  en ALAI, América Latina en Movimiento http://alainet.org/active/48358&lang=es
[3] “Las razones de Humala para invocar una Constitución que no está vigente” en BBC Mundo  http://www.bbc.co.uk/mundo/noticias/2011/07/110728_peru_ollanta_humala_asuncion_polemica_constitucion_jg.shtml
[4] Los fujimoristas afirman que Ollanta Humala es un 'presidente de facto' http://www.elmundo.es/america/2011/07/28/noticias/1311890313.html
[6]Corte Suprema de Justicia de la República. Sala penal especial  http://s.peru21.pe/102/doc/0/0/0/2/1/21921.pdf  pp. 672

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