Del Seminario Bíblico
a la Universidad Bíblica (1970-2010):
Perspectiva histórica
y teológica
(Para refrescar la memoria y enfocar la
historia)
Introducción
El propósito de estas líneas es el de comparar
el Seminario que conocí como profesor hasta fines de los años 70 con la
Universidad Bíblica Latinoamericana que existe hoy. Es evidente que la UBL de
2010 es radicalmente diferente del SBL de donde surgió. ¡Pareciera que la
transformación de la institución no ha dejado piedra sobre piedra! Está más que
evidente que la UBL ha escogido su camino y no va a volver atrás de los cambios
radicales de las últimas décadas. Por eso éste es un momento apropiado para
enfocar panorámicamente el camino recorrido desde el viejo SBL (de 1970) hasta
la nueva UBL (hasta 2010). Lo que queda ahora es estudiar la historia de estas
cuatro décadas para ver qué lecciones nos enseña. Este documento es apenas un
primer intento, con muchas lagunas y sin duda errores no intencionales.
No escribo para hacer juicios morales ni para abrir
viejas heridas, sino para enfocar histórica y teológicamente este proceso de
transmutación radical. Por eso, no mencionaré nombres ni nacionalidades en la
mayoría de los casos citados. El propósito es dejar un relato histórico de este
proceso, su drama y su dinámica. Todos los casos citados son parte del proceso
bajo estudio.
Una pregunta central para este tema, no la
única pero en mi concepto la más crucial, es la que concierne la identidad
teológica de la UBL y su relación específica (pero no excluyente) con las
iglesias evangélicas y pentecostales del continente. Hace unos años Christian Century publicó un artículo
sobre educación teológica en América Latina. El artículo identificó a la UBL
como "progressive evangelical". ¿Qué entiende la UBL por ese
término? ¿Describe fielmente la teología
y el ethos de la UBL de hoy?
Al salir de estos procesos tan dramáticos y a
veces traumáticos, ¿Cuáles son las verdaderas convicciones que definen la UBL y
determinan sus decisiones? ¿Cuáles son los parámetros para su enseñanza y su
actuar? ¿Hacia cuál futuro apuntan las trayectorias que emergen de las cuatro
décadas bajo investigación?
La UBL, al terminar el
año 2010:
En la UBL el año 2010 terminó con
una crisis muy grave, probablemente la más severa en la historia de SBL/UBL. La
crisis enfocó con gran claridad algunas preguntas básicas: ¿Fue este conflicto
una simple anomalía, una excepción accidental, o fue una expresión de problemas
y contradicciones que por décadas han acompañado el desarrollo de la institución?
En los últimos años han sido muy frecuentes los conflictos entre la
administración y los estudiantes (el gobierno estudiantil, o algún grupo de
estudiantes). ¿Fue la crisis de 2010 uno
más de esos conflictos, ojalá el último, o tenía causas y significados más
profundos?
Hacia finales del año 2010, en medio de los
problemas turbulentos de ese año, un grupo de estudiantes de la UBL comenzó a
llegar a nuestra casa para compartir sus preocupaciones por las condiciones que
estaban viviendo en la UBL.[1]
Sentados en nuestra sala, nos describieron la vida en la Residencia
estudiantil:
El desorden en la Residencia es
tremendo; faltan normas de conducta en muchos aspectos de la vida de los y las
estudiantes, sobre todo en cuanto al aspecto sexual. En la orientación, al
inicio del año, nos dijeron, "sean prudentes, no causen escándalos"
pero de ahí no pasaba la orientación.
Muchos estudiantes piensan que el placer erótico y la satisfacción sexual son derechos humanos. A los que creen diferentemente, los tildan de "moralistas" y "seudo-ubelinos", y los desacreditan totalmente. Se confunde la libertad con el libertinaje.
Muchos estudiantes piensan que el placer erótico y la satisfacción sexual son derechos humanos. A los que creen diferentemente, los tildan de "moralistas" y "seudo-ubelinos", y los desacreditan totalmente. Se confunde la libertad con el libertinaje.
Aquí los hombres entran libremente
en los cuartos de las mujeres, cierran la puerta y hasta se acuestan juntos en
la cama para conversar. Cuando se habló de prohibir que los hombres entrasen en
los cuartos de las mujeres, una de ellas, líder importante en la Residencia,
declaró que en el cuarto de ella entraría cualquier persona que ella quería.
Los fines de semana hacen fiestas,
con abundante licor y con bailes a veces muy sensuales (me mostraron fotos).
¡Hay que ver la cantidad de botellas vacías después de esas fiestas!
Hemos tenido fuertes choques en la
Residencia, en parte por discrepar sobre estas prácticas. El resultado ha sido
un ambiente de odio muy fuerte, que ha llegado hasta la agresión física.
Es muy fácil responder que esos son meros
rumores y hasta mentiras, pero hay evidencias fehacientes de la veracidad de
estos informes, además de la confianza y credibilidad que merecen estos mismos
estudiantes.
En un correo, uno de los estudiantes nos contó
de una pareja que, sin ser casados, pidieron tener un cuarto juntos en la
Residencia. La UBL, según me informó el amigo, rechazó esa solicitud, pero la
pareja siguió con sus relaciones sexuales, a conocimiento de sus compañeros de
la Residencia. Con el tiempo la estudiante salió embarazada, y la UBL celebró
el matrimonio de la pareja.
Nos hablaron de otros casos en la Residencia,
para uno de los cuales teníamos evidencias circunstanciales y testimoniales muy
convincentes independientes del informe del grupo.[2]
La respuesta de la UBL ante estas situaciones
consistió en descalificar las críticas como rumores y mentiras y a la vez
endosar implícita y explícitamente la libertad sexual fuera del matrimonio,
ridiculizando como "moralismo" a todo cuestionamiento ético. Queda
evidente en un correo de la profesora Janet May en octubre de 2010:[3]
Hay individuos y grupos que siempre
buscarán maneras de desprestigiar la UBL. Nos odian por distintas razones. Pero
muchos nos odian por unas razones muy concretas: no somos fundamentalistas y no
somos un instituto bíblico moralista u otro lugar en que vamos espiando y
controlando la vida privada de los y las estudiantes. Creemos que las personas
que viven y laboran en esta comunidad son adultas capaces de tomar decisiones y
asumir las consecuencias por ellas.
Que doña Janet me perdone la franqueza, pero
sus palabras revelan un gran prejuicio y mucha confusión. Aquí se ve una
confusión simplista entre "fundamentalistas" y
"evangélicos", que ella aparentemente no sabe distinguir. Ella parece
creer que solo "fundamentalistas" cuestionarían esas libertades
sexuales en la UBL. El SBL de los 60s y 70s no era ni "instituto bíblico"
ni "fundamentalista" ni vivíamos espiando morbosamente la vida sexual
de nadie. Es una caricatura describir a todos los críticos como
fundamentalistas, con mentalidad de instituto bíblico y motivados por odio
contra la UBL. Además, cuando parejas no casadas conviven abiertamente en las mismas
instalaciones de la UBL, o una alumna soltera queda embarazada, no hay mucha
necesidad de "espiar" para saber la realidad. El problema no es ese
supuesto "espionaje" sino el endoso que da la UBL, de diferentes
maneras, a las relaciones sexuales fuera de matrimonio.
Hay muchos informes también sobre el consumo en
exceso de licor. Uno de los defensores más leales de la UBL, el peruano Daniel
González, confirma esos "rumores". Daniel se identifica como "un
auténtico ubelino", a diferencia de los "seudo-ubelinos" que,
para él, intentan desacreditar a la institución. En un correo del 22 de
noviembre, 2010, Daniel escribe "Nunca llegué borracho a la UBL, nunca me
amanecí en borracheras como otros".
Esta situación en la Residencia no era
casualidad, ni hubiera sido tan difícil evitarla, existiendo la voluntad de
corregir los errores. La situación corresponde a una nueva filosofía de la UBL.
El gobierno estudiantil de 2010, electo al inicio del año, tuvo interés en
cambiar esta tendencia y recuperar algo de la herencia del viejo Seminario
Bíblico. En el mes de agosto 2010 programó una interesante actividad que
titularon "SBL ayer, UBL hoy" en que tres hablamos de la herencia del
SBL del pasado (Irene Foulkes, José Antonio Morales, Juan Stam) y el profesor
Roy May expuso su visión de la UBL del presente. Uno de los puntos principales
de la exposición del profesor May fue que la universidad ya no interviene en la
vida personal de los estudiantes, pues ellos son maduros. Pero a las pocas
semanas irrumpió el caos en la Residencia.
A fines de 2005 Roy May escribió un artículo
titulado "Hacia una ética sin principios", al cual respondí con
serios cuestionamientos por su falta de orientación bíblica y por otros
problemas metodológicos (mi correo, 9 de enero 2006). Aunque dicho artículo no
aclara bien como sería esa "ética sin principios" ni ofrece una
alternativa clara a los "principios", su punto de visita aparece
ahora en el rechazo de "moralismos" por otros/as profesores y
estudiantes de UBL, como la nueva doctrina ubelina.
En una conferencia en la UNED (2011) Roy May
dijo que "si una persona está muerta de sed, negarle el agua sería
inhumano e injusto" y en la revista SIGNOS escribió, "Sería injusto
negar relaciones sexuales a parejas amorosas y estables...", En ambas
declaraciones, quedan fuera consideraciones "moralistas" como
requisito para las relaciones sexuales.
Es importante enfocar bien los aspectos
históricos y teológicos de este proceso de cambio tan radical, desde el
Seminario de los Strachan y don Wilton y después nuestra generación de
"evangélicos radicales" (progresistas; los 60s, principios de 70s)
hasta la situación actual, descrita parcialmente en los párrafos anteriores de
este ensayo.
El Seminario Bíblico
en los 70s
El SBL entró en los 70s con grandes
expectativas.[4] La
institución ya se había "latinoamericanizado" profundamente, con tres
rectores brillantes: Bonilla, Lores y Taylor. Habíamos superado el
fundamentalismo y el legalismo del pasado para entrar plenamente en un proyecto
"evangélico radical". El método pedagógico de los seminarios, con
ponentes y reactores, estaba aportando una nueva dinámica académica y
teológica. Los graduandos escribieron algunas tesis brillantes, dignas de ser
publicadas (y eso sin computadora y Google). El Seminario se caracterizaba por
una apertura crítica hacia la teología radical de ISAL y la recién nacida
teología de la liberación, el feminismo, las corrientes carismáticas y la
misionología de Evangelismo a Fondo y la FTL.
Sin embargo, dos factores debilitaban el SBL en
esos años. Primero, no todos los/las profesores simpatizaban con estos cambios.
Un ala conservadora creía que el SBL estaba cayendo en la teología de la
liberación y el liberalismo.[5]
Aunque en general prevalecía una sana tolerancia y respeto mutuo, estas
divisiones debilitaron el Seminario. Mucho más serio en este lustro fueron las
acusaciones muy serias contra el Seminario, sin nada de pruebas y de hecho
falsas, en toda América Latina.[6]
La segunda mitad de los 70s iba a ser muy
diferente, para abrir nuevos y muy controversiales rumbos en el SBL. En el
primer semestre de 1977, durante el rectorado de Plutarco Bonilla, Doris y yo
estuvimos en Buenos Aires enseñando en el ISEDET. Al regresar encontramos al
Seminario sumergido en problemas y escándalos. Recuerdo una reunión muy
conflictiva del Cuerpo Docente en la casa de Plutarco un poco después de
nuestro regreso. Encontramos al Seminario dividido entre dos bandas, una
"conservadora" (evangélica), que denunciaba ciertas conductas en el
SBL (consumo de licor, relaciones sexuales extra-matrimoniales etc.), y otra
banda "liberal" que insistía en que los cambios eran buenos y las
acusaciones eran mentiras de las que no había pruebas. Era evidente la
frustración de Plutarco, como rector, ante esa situación.
Apenas regresamos de Buenos Aires y un gran
número de estudiantes comenzaron a pasar por mi oficina, muy preocupados por el
desorden en el Seminario. Me hablaron, a veces con nombres, de estudiantes que
llegaban borrachos y que visitaban la zona roja. Por supuesto, todo era bajo
confidencialidad, con promesa de no citar a nadie por nombre. Había rumores
también de un aborto de una alumna, de la que Jorge Taylor como consejero sabía
los hechos pero guardaba la confidencialidad del caso. Llevé las denuncias al
Cuerpo Docente y comencé una campaña agresiva, por todos los medios y a todos
los niveles del SBL, logrando que los cuatro estudiantes más involucrados
fuesen suspendidos, aunque sólo temporalmente.
Estos conflictos prácticamente frustraron todo el
esfuerzo de Plutarco en su segundo período como rector. Al terminar Plutarco su
rectorado, el Cuerpo Docente planeó una fiesta de despedida para él. Pero él
sentía que no podía recibir ahora esa expresión de cariño de colegas que no le
habían apoyado. Se negó a asistir, y se fue al cine para que no lo alcanzaran
por teléfono. Después algunos colegas se lo reclamaron pero él defendía su
decisión de no aceptar ese homenaje. Plutarco renunció del Seminario a inicios
de 1980.
Un grupo se reunía para fumar y tomar licor
(cosas nuevas en el SBL) y esos años una soltera, de ese grupo, también quedó
encinta. Hubo estudiantes que promovían el amor libre. Hablé con unos colegas
sobre este hecho, pero no le dieron importancia.[7]
Especialmente dramático fue el caso de un
estudiante casado que llevaba una relación sexual con una compañera de
estudios. Tanto el estudiante como el Rector repetían constantemente que eran
mentiras, que era sólo una amistad, etc. Pero con el tiempo la situación
produjo una crisis sicológica en la muchacha, quien acudió a José Antonio
Morales para consejería y confesó la realidad. A eso el estudiante del caso
respondía que la confesión fue sólo un producto de la crisis nerviosa de la
muchacha.
Ante esa cortina de negaciones, Morales concibió
una estrategia para conseguir la verdad.
Un día, cuando los dos estudiantes tenían una reunión en la noche con
él, ella llamó al hombre desde la oficina de Morales, a preguntarle qué debían
decir esa noche. "Por supuesto, tenemos que negar todo" fue su
respuesta, con indicaciones sobre cómo encubrir la situación. Toda la
conversación fue grabada, y en la noche, cuando el estudiante comenzó a mentir,
le tocaron la grabación. Se justificó con que era necesario mentir para
salvarse.[8]
Pronto terminó el año y el estudiante se fue para su país, sin ninguna acción
disciplinaria. Sobre este caso, le dijeron a Morales que él era muy puritano y
que "los jóvenes tienen derecho a la vida erótica", sólo evitando los
embarazos.
En los pocos años del rectorado de Carmelo
Álvarez, todo el futuro del Seminario se definió, sin debate teológico o ético
sobre las decisiones claves y sin análisis bíblico-teológico de lo que estaban
haciendo. Se determinó más bien por la toma de poder en la institución, apoyada
por la indiferencia pasiva de los que debían de haber cuestionado ese cambio
total del proyecto.
Lamentablemente, las pocas personas que hubieran podido ser mediadoras y persuadir al grupo liberal de los errores en que estaban metiendo el Seminario, optaron por apoyarlos. Cuando ví que no íbamos a recibir el apoyo necesario para frenar estos procesos, decidí presentar también mi renuncia.
Últimos años del
Seminario Bíblico
Por unas dos décadas después de mi renuncia me
alejé totalmente del SBL, pero con su traslado al nuevo local en Los Cedros
comencé de nuevo a relacionarme de diferentes maneras. Porque vivíamos cerca
del Seminario (después Universidad), a través de los años muchos/as estudiantes
nos han venido a visitar. Además, yo dejaba racimos de bananos con los
apartamentos y la UBL, lo que resultaba en conversaciones y amistades con
muchos alumnos/as. Más adelante, Arturo Piedra me animó a enseñar algunos
cursos nocturnos, además de ofrecer conferencias en otras clases.
El contacto con los estudiantes fue especialmente
revelador. No todos criticaban o se quejaban, ni buscábamos provocar críticas,
pero muchos de ellos expresaban sus quejas y críticas. Se quejaban de ciertos
personeros de la administración y de ciertos/as profesores. Algunos creían que
esos/as profesores calificaban muy subjetivamente, y me mostraban sus monografías
como evidencia. Otros me decían que ellos ponían en los exámenes lo que el
profesor o la profesora esperaba, para ganar el curso, pero jamás enseñarían lo
mismo en sus iglesias. Creo que ese contacto cercano con los alumnos/as,
independiente del aparato administrativo, nos ha dado una perspectiva especial
sobre estos años de SBL/UBL.
Este período fue caracterizado por una variedad
de proyectos, tipo agendas personales y causas militantes, pero con menos
claridad en cuanto a un "proyecto seminario" como agenda común de
toda la institución. Se perdió la visión de un seminario evangélico-radical, en
servicio a las iglesias. A veces daba la
impresión de ser un seminario dedicado más que todo a su propio éxito como
institución por medio de las diversas agendas de sus profesores/as:
-agenda acreditación universitaria
(¡Gracias Jaime y otros/as!);
-agenda pedagógica: extensión,
módulos, CEPA (¡gracias Rubén, Irene, Kinslers!)
-agenda de justicia económica y
política (Ross y Gloria Kinsler);
-agenda feminista: (¡gracias Elsa e
Irene!);
-agenda del diálogo inter-religioso;
-agenda de derechos homosexuales
(legítima preocupación, pero con problemas exegéticos y
eclesiales);
-agenda de libertad sexual
(culminando en la crisis de 2010);
-agenda de teología
liberal-modernista (Roy y Janet May)
Como queda señalado arriba, hubo mucho de valor
en estas agendas. La mayoría de los proyectos de SBL/UBL eran válidos y
valiosos, pero no se logró unificar todos ellos en un solo proyecto bíblico,
teológivo y evangélico. Además. al desarrollar estos proyectos, no se tomó
suficientemente en cuenta el sentir de las iglesias. La UBL se alejó del vasto
sector evangélico-pentecostal y perdió su propia identidad evangélica (en el
sentido histórico del término).
Llama la atención la gran brecha entre estas
agendas del SBL/UBL por un lado y por el otro lado los temas y causas que
preocupaban la inmensa mayoría de las iglesias (problemas como las megaiglesias,
la prosperidad, apóstoles, el rapto, partidos cristianos, aborto, mucha
homofobia, etc). Ante esta situación, la UBL, si quiere transformar las
iglesias, tendría que encontrarse con ellas ahí donde están, responder teológicamente a las agendas y preocupaciones
de ellas y lograr convencer a las iglesias a asumir las nuevas problemáticas y
proyectos suyos.
Durante estos años siguió extendiéndose en el
SBL la "nueva moralidad" de la libertad sexual. El caso más evidente
fue el de un profesor casado que cohabitó por mucho tiempo con una profesora
soltera en uno de los apartamentos del Seminario.[9]
Se celebró una "boda" privada de la pareja, con la presencia de los
padres de la novia y de dos profesores.[10]
Entre estudiantes esa situación parecía una anomalía y lo comentaban.
La Universidad Bíblica
Latinoamericana
De lo anterior queda claro que esa "nueva
moralidad" venía presente en el SBL desde fines de los 70s, mucho antes de
hacerse universidad. Por eso, es un sofisma atribuir al reconocimiento universitario
una supuesta necesidad de libertad de conducta; es una racionalización para
justificar lo que se venía practicando ya por más de dos décadas. Otros
seminarios han logrado acreditación estatal sin tener que cambiar los
parámetros de conducta personal de estudiantes y profesores/as. De hecho, la
condición universitaria podría ser problema sólo si algún/a estudiante o
profesor/a demandara a la UBL y si la UBL perdiera el pleito, según entiendo,
podría haber alguna multa que pagar. En realidad, todo depende más bien de la
solidez de las convicciones teológicas y éticas y el compromiso eclesial de la
institución, no del estatus universitario.
La opción de ser
universidad en lugar de seminario, y no un seminario a nivel universitario:
Si no entiendo mal, otros seminarios han
alcanzado reconocimiento estatal pero quedándose --orgullosamente-- seminarios al servicio de las iglesias. Pero
la UBL, al lograr reconocimiento universitario, rechazó conscientemente su trasfondo
como seminario. Cuando alguien por un lapso mental hablaba del
"Seminario", los de la UBL, visiblemente molestos/as, lo corregían.
¿Ha ganado o perdido la UBL con dejar de ser
Seminario? ¿Existen posibilidades reales de combinar los valores y ventajas del
Seminario con los del estatus universitario? Los últimos años del SBL muestran
más allá de toda duda que es perfectamente posible ser Seminario y lograr el
más alto nivel académico. El SBL puede jactarse de haber entrenado pensadores y
líderes como Elsa Tamez, Plutarco Bonilla, Hugo Zorrilla, Victorio Araya,
Edesio Sánchez, José María Abreü, Norberto Sarraco y muchos otros.
Algunas cuestiones de
exégesis bíblica.[11]
Ha sido casi
inevitable en la UBL, con sus proyectos tan radicales y apasionantes, que a
veces esas agendas se hayan impuesto encima de la exégesis acertada del texto
bíblico. Desde la Reforma protestante, con su sola scriptura y su tota
scriptura, la exégesis bíblica ha funcionado como "la corte
suprema" para asuntos de fe y vida. Es necesario preguntar, entonces, por
la exégesis bíblica que ha acompañado este proceso de cambios tan radicales y
dramáticos en la UBL.
En estos años en la SBL/UBL, no fueron
infrecuentes los casos en que los pre-juicios y las agendas previas
tergiversaban la exégesis bíblica, como por ejemplo en una interpretación de
Amós 9:7, publicada en Vida y
Pensamiento, en términos de diálogo interreligioso con temas ausentes en el
texto mismo.[12]
Lo más cuestionable ha sido el esfuerzo de limitar los términos malakoi y arsenokoitai en 1Cor 6:9 sólo a casos de pederastia o de
prostitución homosexual, una exégesis sumamente dudosa, contra la opinión mucho
más convincente de Danker, Barrett, Conzelmann, F.F. Bruce, Gordon Fee y más
recientemente N.T. Wright. Irene Foulkes, en su comentario de I Corintios
(p.166), con una serie de argumentos poco persuasivos y sin razones exegéticas
mínimamente convincentes, limita la denuncia de Pablo sólo a la pederastia:
"Pablo reclama acá que su objeción a los arsenokoitai se basa en el concepto del reino de Dios. Juzgada por
el amor y la justicia del reino, la práctica de la pederastia queda condenada
porque constituye una relación injusta...". Pero si Pablo hubiera querido,
contra toda la tradición judía, condenar sólo el abuso de la homosexualidad e
implícitamente aprobar la homosexualidad misma, tenía en el léxico griego de la
época términos muy específicos (pederastia,
paidofilia y otros) para hacer tal distinción.
Esta interpretación de 1 Cor 6:9 causó mucho
escándalo fuera de la UBL y resultó en un conflicto muy lamentable en el Foro
Bíblico de Sociedades Bíblicas, cuando Irene planteó estos argumentos ante los
pastores y pastoras. El rechazo de esa exégesis fue vehemente y ante tal
"desastre" los directores de Sociedad Bíblica me pidieron presentar
una exégesis diferente el mes siguiente.
Considero que la causa de este problema tan
lamentable fue triple: una exégesis difícilmente sostenible y poco convincente,
la homofobia presente en la comunidad evangélica, y una falta de sensibilidad
hacia la situación de los y las pastores con una consecuente falta de pedagogía
y pastoral al tratar el tema. Creo que esto ha sido, y sigue siendo, una grave
falla de SBL/UBL. Si queremos transformar la iglesia, tenemos que comenzar
donde ella está, con argumentos que ellos/as pueden comprender y en el lenguaje
de ella.
El polémico artículo de Tomás Hanks, publicado
por UBL en Ecce Mulier, pretendía ser
una defensa de esa exégesis de 1 Cor 6:9, pero ni aportaba nuevos elementos
exegéticos ni respondía a los argumentos en contra de tal interpretación.
Comienza anatematizando a los que habían cuestionado dicha exégesis, por estar
defendiendo "un elemento ideológico tan fundamental, tanto entre los
evangélicos como entre los católicos que siguen al Vaticano" (p.399;
¿agentes del imperialismo y del Vaticano?; ¿condenación por asociación?), y
termina declarando profético el pensamiento del propio lado suyo (p. 406), a
pesar de las graves debilidades exegéticas de sus argumentos. Esa clase de
maniqueísmo coarta las posibilidades de un sano proceso exegético o de un
diálogo teológico. Pero ni son demonios los/las que cuestionaron esta dudosa
exégesis ni es profeta nadie sólo por defenderla. Para ser profeta se necesita
mucho más que eso.
Desde el título hasta finales de este artículo,
Hanks plantea un argumento muy curioso, con una serie de inferencias de la
frase "no desprecies las profecías" (1Tes 5:20):
(1) En la iglesia primitiva, muchas
mujeres profetizaban;
(2) Por eso, "la profecía"
en 1Tes 5:20 se refiere a mujeres profetisas;
(3) y eran varones (machistas) los
que despreciaban las profecías de ellas;
(4) por eso, es profético el
argumento de Irene (a pesar de la dudosa exégesis),
(5) y los que cuestionan esa
exégesis son machistas homofóbicos que apagan el
Espíritu y desprecian las profecías.
El argumento es bien fascinante, con un solo
problema: carece totalmente de base exegética. Si es cierto que algunas mujeres
profetizaban en la iglesia primitiva, varones también profetizaban y nada
indica que en 1Tes 5:20 se trata de profetisas. En un pasaje muy parecido sobre
profetas, 1Cor 14:29-32, los pronombres son masculinos, y ambos pasajes nos
exhortan a juzgar las profecías, incluso sin duda su exégesis bíblica. Nada
indica tampoco que los que "despreciaban la profecía" eran varones. Todo
el argumento es tendencioso, especulativo y anti-exegético, lejos de ser
"Ciencia bíblica".[13].
Al publicar este artículo, con su polémica tan
agresiva y maniquea, la UBL endosa como aceptable la misma actitud acrítica del
autor y confirma la impresión de que las diversas agendas de los y las
profesores estaban imponiéndose sobre la exégesis bíblica y la racionalidad
teológica.
Más recientemente, la constante apología del
profesor Roy May en defensa de la práctica homosexual y la libertad sexual, por
importantes medios de comunicación, ha sido notoriamente acrítica y sesgada,
con muchos argumentos tan dudosos que no pueden considerarse exégesis seria ni
argumentos teológicos convincentes. En sus escritos abundan errores exegéticos
elementales[14] y
argumentaciones teológicas muy dudosas. En cuanto a lo bíblico, es obvio que el
profesor Roy no maneja las ciencias bíblicas, pero sin embargo se mete a menudo
donde no es su campo y parece que nadie lo cuestiona. Y aun en su campo, la
teología y la ética, a menudo sus argumentos son sesgados y tendenciosos, sin
tomar en cuenta los argumentos en contra de sus afirmaciones. Para detalles,
pueden consultar los correos citados abajo.[15]
No pretendo decir que toda la exégesis en la
UBL ha sido tendenciosa, pero todos estos casos indican que en conjunto la UBL
no ha estado funcionando bien como comunidad exegética con la debida criticidad
colectiva. En temas como la homosexualidad y la libertad sexual, y aun el
feminismo, fácilmente se cruza la línea entre exégesis científica y
argumentación teológica, por un lado, y propaganda ("special
pleading") por el otro lado. Este peligro resulta irresistible cuando los
defensores de estas causas huyen del debate y se niegan a bregar seriamente con
los argumentos en contra de su ortodoxia dogmática.
Todo indica que la UBL es ahora aun menos
autocrítica que en el pasado. La UBL parece sufrir de una híper-criticidad
unilateral. Es claro que tiene parámetros de pensamiento y acción, sumamente
estrictos, hasta rígidos. No invitaría a alguien que creyera, por razones
gramaticales, que "todos" y "nosotros" son palabras que
incluyen a las mujeres; tampoco tolerarían a alguien que creyera, por razones
exegéticas, que el N.T. condena la práctica homosexual como pecado. Para esas
"herejías" la UBL tiene el sospechómetro al tope, pero es
sorprendentemente acrítica e ingenua hacia las falacias, el fanatismo y la
intolerancia presentes en ella misma y en los que defienden las mismas causas
que ella. Eso es incompatible con la pretensión de llamarse "ciencias
bíblicas", pues el mismo término "ciencia" significa criticidad
y objetividad (aunque no neutralidad). Cuando agendas externas controlan la
exégesis, fácilmente se cruza la raya entre "ciencias bíblicas" y propaganda.
La libertad sexual (extra-matrimonial): Menos explícito
pero claramente presente en la UBL está un concepto de la satisfacción sexual
como derecho inalienable de cada individuo. Es claro que en la UBL hay un
rechazo general no sólo del sexismo y de la homofobia sino también del
"moralismo" (malentendido como "puritanismo" y olvidando la
distinción entre "moralismo" y "moralidad"). Ya a fines de
los 70s, la defensa del "amor libre" por algunos estudiantes, de la
que fui testigo, y la conducta y pensamiento del rector y de algunos/as
profesores y estudiantes, era clara señal de una nueva y muy distinta manera de
ver la conducta sexual (cf. el comentario a Morales cuando lo acusaban de
puritano). Parece que aun los profesores que no compartían necesariamente esos
conceptos, tampoco protestaban, quizá para no perjudicar las otras agendas que
ya priorizaban.
Parece haber una línea directa desde esa
respuesta a Morales a fines de los años 70, pasando por las ideas y la conducta
de profesores y estudiantes y las decisiones de la institución, a la situación
en 2010 descrita por el grupo disidente que citamos al principio de este
escrito: "Los estudiantes piensan que el placer y la satisfacción sexual
son derechos humanos. A los que creen diferentemente, los tildan de
'moralistas' y los desacreditan totalmente."
Hace unos años, en la conferencia en la UNED
antes citada, el profesor Roy May dijo que "Si una persona está muerta de
sed, negarle el agua sería una injusticia, sería inhumano". La metáfora
tiene cierta validez como argumento a favor de legalizar la unión civil de
homosexuales, pero tiene implicaciones mucho más amplias y muy complicadas.
Tomada sin "principios" y "moralismo", ese argumento
significa un endoso de diferentes tipos de relaciones sexuales fuera del
matrimonio, porque solteros y solteras, viudos y viudas, pueden estar también
"muertos/as de sed" y por ende tendrían el derecho de apaciguarla en
la cama con otra persona que también "tiene sed".
La realidad de la UBL, tanto por sus acciones
como por su pensamiento, indica que han hecho una redefinición radical del
matrimonio y de las palabras "fornicación" y "adulterio".[16]
Algunos/as han dicho que el matrimonio es un pacto entre dos personas, por lo
que se puede "enmendar" el pacto por acuerdo mutuo cuando se desea, o
que el matrimonio es una institución machista, paternalista y hegemónica. En
algunos de los casos de relaciones sexuales extra-matrimoniales que he citado,
me consta que no se basaban en intenciones de una relación personal permanente
sino tenía cierto carácter de promiscuidad. Me parece urgente que la UBL aclare
estos conceptos (valores) y defina bien los parámetros de conducta y enseñanza
que considera aceptable dentro de la institución.
La pregunta final:
identidad teológica
y compromiso eclesial de UBL, su visión
y misión hoy:
Recuerdo bien la visita de James Hopewell,
primer contacto del CMI con SBL, quien negoció el donativo de cientos de libros
a nuestra biblioteca. Él nos dijo que lo estratégico del SBL era su
credibilidad en el sector evangélico junto con su apertura al sector ecuménico.
Recuerdo que lo comparó con los dos extremos de un puente, y nos instó a cuidar
bien nuestra credibilidad evangélica como base de nuestra eficacia para la
unidad de la iglesia.
Antes de mediados de los 70s el SBL era un
seminario "evangélico radical" y progresista, con una apertura muy
sana (al CMI, a ISAL y TL y al movimiento carismático). Pero mucho -- casi todo
-- cambió después. Eso se reflejó en una respuesta de Norberto Saracco -- un
pentecostal muy centrado -- cuando lo entrevistamos hace algunos años. Arturo
Piedra le pidió comparar el SBL de que él se graduó en los 70 con la UBL que
encontraba al visitar de nuevo. Saracco respondió: "Me gradué de un
Seminario evangélico con apertura ecuménica; ahora encuentro un seminario
ecuménico con trasfondo evangélico".
Está evidente que en la UBL domina fuertemente
la corriente liberal-modernista (a la Schleiermacher) tanto en conducta (ética)
como en la enseñanza (teología). Varios estudiantes me han compartido, de diversas
maneras, las dudas escépticas, aprendidas en la UBL, sobre la resurrección de
Jesús. A mediados de 2011 me buscó un estudiante, que habíamos conocido antes
de estudiar en la UBL, a preguntarme si yo realmente creía que Cristo era Dios,
que resucitó y que volvería. De esta teología, enseñada en la UBL, tengo cuatro
críticas: (1) está alienada de la inmensa mayoría de las iglesias, pastores y
creyentes en América Latina, y por eso también alienante para los y las
estudiantes; (2) tiene una evidente intención negativa, con el afán claro de
desacreditar la teología evangélica; (3) en lo que he podido observar, se basa
en una argumentación tendenciosa, sin la debida auto-criticidad; (4) en vez de
confrontar los argumentos opuestos a su tesis, e intentar contestarlos
responsablemente, hace caso omiso del pensamiento evangélico, por ejemplo en
cuanto a la resurrección (Barth, Moltmann, Panenberg, N.T. Wright, Cullmann,
F.F. Bruce, Juan Stott etc etc).[17]
Me parece lamentable que la UBL haya abandonado toda la muy digna tradición
teológica del SBL por argumentos tan frágiles.
El 15 de agosto de 2005 envié un correo a la
UBL con la pregunta, "¿Hacia dónde va la UBL?" Analicé el proyecto
UBL desde la perspectiva paulina (1Cor 9:19-23) y marxista (Onceava tesis contra
Feuerbach):
¿Para qué existe la UBL? ¿Cuándo o cómo puede saber que está
cumpliendo su misión? No puede ser sólo
por su propio éxito (números, dinero, buena imagen) ni sólo por la emoción agradable
de sentirse vanguardia. La única
justificación posible para la existencia de la UBL es la de servir al reino de Dios con praxis eficaz
para la transformación de la iglesia y la sociedad latinoamericanas...
La UBL, como interconfesional,
existe para servir a cuatro "mundos": Frente a cada "mundo"
la UBL debe hacerse dos preguntas: (1) ¿Cuánto necesita este sector a la UBL
para su transformación eficaz? (2) ¿Cuánta posibilidad tiene la UBL de lograr
transformaciones eficaces en este espacio?
Veámoslo sector por sector:
1) El sector católico: es lindo y
emocionante trabajar con este sector, y de ninguna manera debe despreciarse ni
desatenderse. Pero en un análisis
praxeológico, la iglesia católica tiene mucho menos necesidad de la UBL, ya que
tiene brillantes pensadores y facultades realizando básicamente el mismo
trabajo. Tampoco existen muchas posibilidades reales de transformar
significativamente la iglesia católica, ni aun en el nivel de base.
2) El sector "liberal"
(para darle algún título) es minúsculo en América Latina, muy dividido, mucho
menos dinámico que los demás sectores. No necesitan para nada otra facultad
"liberal", pues las tienen muy famosas y capacitadas dentro de
América Latina y fuera. En cambio,
cuánto más "evangélica" que sea la UBL, más falta haría en el
escenario "liberal" y más posibilidad tendría de transformar dicho
sector.
3) El sector "evangélico"
(en sentido histórico y latinoamericano): Junto con los pentecostales, es por
mucho el sector más dinámico de todo el escenario religioso
latinoamericano. Este sector sí necesita
urgentemente una UBL con auténtica identidad evangélica (sin perjudicar su
presencia en el mundo católico y el mundo liberal). El sector evangélico es complicado, con
muchos problemas (y por eso, nos necesita más), pero existen grandes
posibilidades de lograr transformaciones eficaces. Prueba de eso es lo que están logrando René
Padilla y la FTL (en eso fueron impresionantes las expresiones de admiración
por Míguez, su participación activa en FTL y su gran capacidad para comunicarse
con los evangélicos; de hecho, Míguez se identifica como evangélico, igual que
Karl Barth). Mi propia experiencia de
amplia aceptación en círculos mucho más conservadores que yo, me confirma que
hoy por hoy es tan posible, como es urgente, lograr transformaciones
significativas en este sector. Esto debe
ser una gran prioridad en la estrategia de la UBL y en sus opciones.
4) El sector pentecostal: Este
sector es bien diferente del sector evangélico, pero también tienen mucho en
común (mucho fundamentalismo y hasta el dispensacionalismo, tradicionalmente
anti-pentecostal). Por supuesto es el
sector más dinámico de toda la iglesia latinoamericana. Aquí existen aun
mayores posibilidades de lograr transformaciones (y de ser transformados/as)
hacia un evangelio más integral. Es un
sector que vive ya cambios impresionantes y tiene líderes formidables, como
David Ramírez de Semisud. Sin embargo,
los mismos obstáculos bloquean la credibilidad de UBL entre los pentecostales
como entre los evangélicos...[18]
En los años 70 y 80 la imagen del SBL entre
evangélicos y pentecostales sufrió mucho deterioro (falsas acusaciones en 70s;
juicio por la Alianza, etc.), pero el SBL (y después la UBL) siempre tenía
mucho que ofrecerles a esos sectores y hubiera podido hacer un impacto
significativo en pro del reino de Dios. Sin embargo, la UBL después ha
promovido ideas y conductas incompatibles con las convicciones evangélicas, si
es que ellos llegan a conocer la realidad del UBL. La situación parece haberse
invertido. A principios de los 70, la gente en las iglesias estaba confundida
por muchas mentiras contra el Seminario y orábamos para que conociera la
realidad de la institución. Pero con los cambios de 1977 en adelante, las
mentiras de ayer son la realidad de hoy, y cuánto menos conozcan los evangélicos
y pentecostales de la realidad de la UBL (especialmente de la vida en la
Residencia), mejor.
CONCLUSIÓN:
De esta reseña histórica queda evidente que la
crisis de fines de 2010 respondía a raíces históricas que remontan hasta los
años 70 del siglo pasado. Hasta 1975
nadie hubiera imaginado, ni en sueño, lo que ha pasado con SBL/UBL. Hay poca
continuidad y una enorme discontinuidad. La pregunta se impone: ¿Cómo pasó esta
mutación radical tan sorprendente?
Esa realidad plantea un reto para la investigación
histórica. ¿Cómo fue el proceso que llevó del Seminario evangélico de 1970 a la
UBL liberal de 2010? ¿Quiénes fueron los actores que movieron el proceso y cómo
lo lograron? ¿Otros/as se opusieron, y en su caso, cómo argumentaban? Si otros
lucharon, ¿por qué perdieron la lucha? ¿Funcionaba en la UBL la criticidad
necesaria para realizar responsablemente cambios tan radicales? ¿Qué indica tal
estudio histórico para el futuro de la UBL?
La investigación de este tema debe
profundizarse mucho más: consultas a actas del Cuerpo Docente y comisiones,
entrevistas con profesores/as y graduados/as, sondeos en las comunidades
eclesiales para aclarar la imagen de UBL, etc. En el tema van materiales para
más de una tesis de maestría.
Juan Stam B.
revisado mayo de 2013
[1] El grupo incluía a casi todos los
miembros del gobierno estudiantil y en general eran muy centrados/as y
responsables. Especialmente cuando todos ellos concordaban en un criterio,
merecían mucho respeto y credibilidad.
[2] Según otros
informes, de cuando en cuando, durante un período de varios años, han aparecido
condones en los basureros de la Residencia.
[3] Hacia fines de 2010 llegaron a mis
manos una cantidad considerable de correos circulados por estudiantes y
profesoras de la UBL. Era una especie de "Wikileaks-UBL".
[4] Recién volví a leer una serie de
memos míos sobre "Mi visión para el SBL de los 70s", sobre el SBL que
soñábamos y luchábamos por alcanzar. Hubo memos similares de otros profesores y
profesoras.
[5] Todos éstos pronto renunciaron del
SBL sin lograr "derechizarlo" o volverlo al fundamentalismo.
[6] Por ejemplo, alguien citó un
estudiante moravo en una serie de acusaciones muy serias contra SBL, pero
resultó que ese estudiante nunca había estado en el SBL sino en el DEI.
[7] Hoy, en el siglo XXI, la sociedad
vive una revolución sexual que debemos comprender. Aquí no estoy proponiendo
una actitud hostil de condena y rechazo automático hacia toda pareja que
conviva fuera del matrimonio. Pero en estos comentarios estamos hablando de
líderes (y futuros líderes) de las iglesias y de una institución cristiana que
no sólo tolera el adulterio y la fornicación dentro de sus instalaciones sino
que ridiculiza como "moralistas" a los que lo cuestionan. En las
iglesias, "cayó en pecado" todavía se refiere por definición al
adulterio, nos guste o no nos guste.
[8] Este no fue un caso de
"espionaje" morboso en la vida privada. La estudiante entró en una
crisis sicológica y buscó el consejo del pastor Morales. Tampoco se trataba de
chismes ni mentiras.
[9] Según recuerdo, ambos eran docentes
en esa época; de todas maneras, ocupaban juntos un apartamento del Seminario.
Supe también de otros casos de cohabitación extra-matrimonial en los
apartamentos.
[11] Aquí me concentro en los aspectos
exegéticos del proceso de transmutación radical del SBL de 1970 en la UBL de
2010. Sería valioso un estudio más amplio de la exégesis de la UBL y de la
metodología teológica en sus trabajos.
[12] Sobre este artículo se puede
consultar mi largo análisis crítico en un correo a la Rectora, 6 de junio de
2005. Sobre un artículo parecido, ver mi correo de 10 de set de 1995.
[13] En p.400 Tomás
asume que Luc 17:34 ("dos varones en una cama") se refiere a
relaciones homosexuales (¡en el momento de venir Cristo!), y remite a su libro,
El Nuevo Testamento Subversivo, p.46,
donde elabora ese argumento y sugiere que Mateo cambió la frase por "dos
varones en el campo" debido a censura eclesiástica homofóbica.
[14] Un ejemplo de esta exégesis
acrítica es el argumento, en SIGNOS DE VIDA (#58 junio 20.2011), que la palabra
"sodomita" en Dt 23:17-18 y en 1Tim 1:10 se refiere a prostitutos
cúlticos. Sin embargo, en ambos casos el término "sodomitas" es una
pésima traducción en la RVR y no aparece en el texto original. En el caso de
1Tim 1:10, Roy argumenta que "No se sabe si se refiere a la
homosexualidad. Como hemos visto, 'sodomita' tenía acepciones diferentes según
el intérprete". Pero la palabra "sodomita" no aparece en el
original de 1Tim 1:10 y el vocablo que sí aparece en el texto griego, arsenokoitês, se refiere claramente a la
práctica homosexual. De hecho, en toda la Biblia el único significado de
"sodomita" es "residente de Sodoma". Para más sobre este
artículo, ver mi memo a Roy May, 19 de setiembre de 2011.
[15] Véase mi correo de 8.25.05 sobre el
supuesto universalismo de Juan Wesley; de 1.9.06 sobre "ética sin
principios"; de 3.15.07 sobre la resurrección de Jesús; y de 9.19.11 sobre
su artículo "¿Es pecado la homosexualidad" en SIGNOS DE VIDA. Sin
pretender tener toda la razón en estos cuestionamientos, en mis correos señalo
las dudas que tendrán los lectores críticos y que debía de haber tomado en
cuenta el profesor May, con una argumentación menos dogmática y más
autocrítica.
[16] Empleo estos términos en su sentido
común en castellano: "Fornicar: Tener ayuntamiento o
cópula carnal fuera del matrimonio" y "Adulterio: Ayuntamiento carnal
voluntario entre persona casada y otra de distinto sexo que no sea su
cónyuge" (DRAE). Así se emplean los términos también dentro de las
iglesias.
[17] La "resurrección", a
diferencia de la inmortalidad, tiene que ser corpórea, o no es resurrección
(ver Cullmann, :"Inmortalidad y Resurrección"). NT Wright ha publicado un libro de 800 pp sobre "The
Resurrection of the Son of God").
[18] Ante el
"sobrenaturalismo" de los pentecostales, el
"anti-sobrenaturalismo" de la teología liberal no tiene ningún punto
de contacto ni aporte que pueda hacer.
