lunes, 3 de junio de 2013


La carta según Nancy y otras más…

Por José Toledo[1]

(Versión en castellano)

04 de Junio 2013


Nancy Cardoso Pereira
Si existe algún medio de comunicación que caracteriza a la Iglesia de simiente cristiana ese podría ser, sin lugar a dudas, la carta. En ese contexto epistolar, hace algunas semanas, sorprendió al mundo eclesial, bíblico, teológico y pastoral latinoamericano la abdicación al cargo de rectora de la Universidad Bíblica Latinoamericana (UBL) por parte de la teóloga brasilera Dra. Nancy Cardoso Pereira. En estas líneas quisiera levantar algunos comentarios, preguntas y posibles hipótesis a “La carta de Nancy”.

El entorno a “La carta de Nancy” estuvo acordonado por dos comunicados oficiales. El lunes 6 de Mayo de 2013, el blog “UBL al día” informó la renuncia de la teóloga Cardoso a la rectoría de la UBL. En dicho comunicado se hace alusión a dos cartas emitidas por la teóloga del 21 de abril 2013 y del 29 de abril, 2013. De igual forma, el 30 de Abril la Facultad de Teología y Religión -Asociación Educativa Teológica (AETE) se pronuncia – respecto a la renuncia - mediante carta dirigida a la Asociación Seminario Bíblico Latinoamericano (ASBL). Asumo que haré alusión a la carta de Cardoso fechada el 29 de Abril. Esto debido a que la misma no considera fecha evidente, por lo menos aquella que llegó a mis manos.

El estilo  epistolar de Cardoso nos facilita la comprensión, espero sea así. Después del agradecimiento a la acogida recibida por la UBL expresa los espíritus que acompañaron su presencia en la UBL: Compromiso con América Latina, contribución con la teología latinoamericana y actitud de aprendizaje cultural, social, espiritual y desapego del Brasil en búsqueda de construcción de respuestas teológicos-pastorales al momento actual. Esto no pudo ser posible debido a dificultades institucionales arrastradas de la administración anterior (2009-2012) que estuvo bajo la responsabilidad de la ex rectora Dra. Violeta Chamorro.

En algo más de setecientos caracteres, “La Carta de Nancy”, evidencia el descalabro de una de las instituciones educativas bíblica, teológica y pastoral de más renombre en América Latina. La UBL. Cardoso, reconocida por su vibrante talante liberacional en materia de género y justicia social emplaza la Crisis y Caos de la UBL desde una visión administrativo financiera. Por qué crisis y añado el Caos? Son varias las denuncias señaladas por Cardoso: ausencia de control y supervisión, decisiones cuestionables, ausencia de presupuesto fiable, proceso auditor contaminado y recursos – financieros – desviados. Por menos que esto instituciones cesan sus servicios hasta que las “cuentas queden saneadas”. El calibre ético-moral de estas primeras denuncias coloca la administración de la UBL en delicada situación. La turbulencia institucional no acaece en los últimos meses y será difícil precisar si realmente la crisis e inicio de caos se inició el 2009 con el inicio de la gestión de la Dra. Chamorro. Críticos de la ambigua administración de la UBL como lo es el pastor Juan Stam sostuvo: “Desde que el grupo "liberal" tomó el poder en el SBL, fines de los 1970s, el SBL/UBL ha venido convirtiéndose en lo contrario de lo que había sido, la negación radical de lo que había sido el Seminario Bíblico. Yo diría que la UBL no es heredera de esa gran tradición sino traidora de ella. [2]

        Cardoso no coloca en tela de juicio la razón de ser de la UBL como centro de estudios y ente integrador de otros centros académicos, pastorales y eclesiásticos en América Latina. Ella observa las grietas encontradas y persistentes en el sistema institucional que asumió. Grietas a las cuales ella denomina crisis y yo añado caos. Ambas, crisis y caos, son animales semánticos semejantes, pero desiguales en esencia. Mientras la crisis alude a una situación dificultosa o complicada, el caos expresa confusión, desorden. Ambas situaciones exigen cambios radicales. La reacción de la UBL a través de su blog “UBL al día” – lejos de hacer de la autocrítica un recurso éticamente válido - responde a esta serísima denuncia arguyendo que “la Auditoría fue contratada a una firma seria y responsable, con amplia experiencia en auditorías a instituciones de bien social, organismos no gubernamentales e Iglesias en Costa Rica”.[3]

        ¿A qué descontrol financiero se refiere Cardoso? ¿Qué tipo de contaminación sufre la auditoria? ¿Cuáles y hacia donde fueron desviados esos recursos? ¿Quién es y por qué fue despedido el profesor? ¿Si creo mecanismos de control financiero, por qué renunció y no esperó los frutos de la renovación que propuso?

         El comunicado de la UBL tilda de mentira o mejor dicho de incierto lo aseverado por Cardoso en cuanto a la separación de los Recintos de la estructura orgánica de la UBL y muy probablemente pueden llevar parte de razón en ello. Veamos cual fue el comentario de Cardoso: “romper con los recintos descentralizados, responde a una visión y percepción que piensa la UBL desde Costa Rica”.

        Cabe señalar que por diversas razones entre ellas el no haber recibido mis dos títulos - bachiller y licenciatura en Ciencias Teológicas - debidamente refrendados por el CONESUP, me encontré catapultado en una serie de investigaciones relacionadas con el denominado conflicto entre esta Institución  y la UBL.

        En las investigaciones que realizamos – Grupo estudiantil “Reparar estudiantes de la UBL” – quedó evidenciado que por 11 años (1997-2008) las denominadas “extensiones académicas” o “recintos descentralizados” funcionaron sin el debido respaldo legal para el ejercicio de sus actividades. Más aún, solo fue el día 4 de marzo del 2010 cuando las autoridades de la UBL presentan por primera - vez desde 1997 - las fotocopias de cada uno de los convenios con los recintos. Como el Grupo Estudiantes lo señaló: “Desde el año 1997 la UBL no informó o comunicó la existencia de estos recintos los cuales debieron ser aprobados en la sesión 322-97 (constitución de la UBL). Tampoco se especificó el “sitio donde se localiza cada uno de los recintos descentralizados de esta universidad.[4] Las autoridades de la UBL hicieron caso omiso del comunicado del Diario Oficial La Gaceta de julio de 2001 (acuerdo 29631). Comunicado en el cual se solicitó a las universidades privadas ponerse al día en toda documentación específica, actualizar toda la información de las sedes y las condiciones en que laboran las instituciones. Si lo versado por Cardoso no es cierto ¿Cómo se adjetivaría a esta actitud arrastrada por las administraciones de la UBL desde el 2001- fecha de la aparición del comunicado oficial?

      Desde el 2001 hasta el 2009 las administraciones responsables de la dirección de la UBL hicieron caso omiso de esta exigencia de orden administrativo. A la luz de la visión de Stam, pareciera que los casos omisos, y no solo en cuestión administrativa, la desestabilidad de la UBL comienza antes del 2001: “¿qué tiene la UBL, en su teología, ética, identidad eclesial, cuerpo docente, donantes etc., en común con el SBL (Seminario Bíblico Teológico) histórico (previo a 1980)? Yo diría que poco o nada”. [5]

      Cardoso señaló: “Las decisiones del CONESUP  (Consejo Nacional de Enseñanza Superior Universitaria Privada- San José, Costa Rica) podrían ser respetadas sin afectar una vivencia pastoral y pedagógica con los recintos resguardando la hermandad”.

      Pero ¿Fue o es cuestión solo de aceptar las decisiones del CONESUP y seguir adelante como si nada hubieses pasado?  

     Basado en mi brevísima experiencia como estudiante de la UBL podría señalar que la actual crisis y caos de la UBL – como institución educativa – va más allá del ámbito administrativo y es solo consecuencia de una serie de vicios y permisibilidades que desfiguraron la razón de ser de la UBL. Es por eso que hago eco de lo cuestión que levanta Obeso: “que explicación puede haber para que los convenios con los Recintos y hayan permanecido durmiendo el sueño de los justos, encarpetados, y no se los haya legitimado ni registrado ante la autoridad correspondiente”.[6]

       Aquí una primera cuestión: La base sobre la cual reposa su innegable inestabilidad es de índole moral, ético y político. Lo que vio Cardoso y vivió en la UBL contradice lo que es conocido como el proyecto de Jesús desde la opción por los pobres.
  
      Burocratización y acomodación. En mi periodo de delegado estudiantil en la UBL (2010) he sido testigo de una serie de discusiones y argumentaciones sobre el “Conflicto CONESUP-UBL”, así como de severos silencios de personas que prefirieron la “invisibilidad discursiva” como opción, lamentable. Uno de los argumentos recurrentes era aquel que fue orientado a definir el conflicto como un acto de “sabotaje o boicot” al “proyecto” de la UBL. Para muchos la UBL perdió mística cuando los planes (proyectos) personales de muchos y muchas – involucrados en la docencia y administración del otrora Seminario Bíblico Latinoamericano (SBL)-  desplazó la visión integralmente liberadora del proyecto evangélico de Jesús el galileo. 

    ¿De qué proyecto se habla? ¿Cuál fue el proyecto del SBL originalmente concebido? Obeso lo llama “proyecto educativo originario de la UBL”. Pero, ¿Cuánta certeza existe en que el hecho de pertenecer a la UBL sea un signo de identificación con el “proyecto” y más aún con las necesidades de las iglesias locales en América Latina que otrora enviaron sus ministros y ministras para su debida preparación?

       Para Cardoso, en la UBL, no existe voluntad política para que salga de su “inmovilidad”, de su incapacidad de autocrítica y de contar con un equipo insuficientemente preparado para realizar estos cambios. Este énfasis coloca a dicha institución educativa en una delicada situación. La incapacidad de orientación de una Institución de cerca de 90 años no puede tomarse ligeramente. ¿Quiénes son aquellos que deberían ser removidos para dar paso a un equipo competente? ¿Qué fue aquello que encontró Cardoso para señalar: “La UBL no puede  vivir de lo que fue, de su pasado. Los compromisos de fe deben ser actualizados en la praxis teológica y eclesial”? Ella misma responde: “Como yo lo veo el planeamiento y el espacio de aprendizaje no están involucrados en un movimiento de teoría y práctica que podrían generar la fuerza y la belleza necesaria para seguir haciendo una teología liberadora latinoamericana”.

      La ternura de la estética reflexiva de Cardoso nos aproxima a una segunda cuestión: El problema de la UBL no es solo administrativo sino ontogenético. Si en el camino de su existencia, la UBL mutó, la inmovilidad, que alude Cardoso, posiciona la institucionalidad ubelina en un status parasitario que no debería ser indiferente a la comunidad internacional relacionada con dicha institución. O, si no, ¿Cómo se podría llamar a una entidad educativa que adolece de capital teórico y práctico?

   ¿Qué fue aquello que experimentó Cardoso en sus escasos meses por la UBL? ¿Qué vio, escuchó y sintió que la hizo declinar de aquellos cuatro años para lo cual fue propuesta como rectora? ¿Cuál es el proyecto que defiende el “grupo” al cual alude Cardoso? ¿A qué se refiere Cardoso cuando sentencia “El grupo actual ya sabe lo que quiere y como quiere y tienen el derecho de afirmar su visión… (y) confía en sus ideas y procesos?

     Entiendo, que cuando un colectivo de estudiantes denunciamos las irregularidades al interior de la UBL, se nos haya tildado de todo. Ofensas, insultos de todo tipo verbi gratia: Recuerdo que el ex profesor Guidoberto Mahecha (Iglesia Presbiteriana de USA - PCUSA) (esposo de la misionera  y profesora Sara Baltodano) me atacó verbalmente – delante de un grupo de estudiantes- tratándome de “Maricón” y demás expresiones de carácter peyorativo y vejatorio.[7] Pero, qué decir de la acción de la Cardoso reconocida biblista, teóloga y activista social brasilera? Al grupo de estudiantes nunca se nos dio tribuna para exponer nuestra experiencia. Lamentablemente, no encontramos tribuna ni en nuestro propio Recinto académico en Lima (RUC-AETE). Nosotros – Grupo de estudiantes - podríamos haber errado o exagerado, pero, ¿La doctora Cardoso se equivocó? ¿A ella la pueden tildar de traicionera del “proyecto” de la UBL? ¿Ella renunció por un problema de género en un contexto en donde el poder reside – básicamente – en mujeres?

     En mi corta estadía en el recinto de la UBL en San José- Costa Rica  pude ser testigo de innumerables testimonios de personas que de una u otra forma tenían relación con la UBL. Muchos de ellos se asombraban que pastores, reverendo/as y teólogos/as de reconocido nombre sean poseedores de propiedades costosísimas y se ufanen de proclamar una pastoral y teología de los pobres. Muchos de ellos y ellas nos compartían que era fácil hablar de los pobres con una jugosa cuenta bancaria, aludiendo a personas relacionadas con la UBL que amasaron dinero y adquirieron propiedades ejerciendo la docencia o trabajando como misioneros.  Ellas y ellos hablaban de lo que habían visto y oído. Yo empezaba a ver lo que antes era solo un rumor sin sustento. Haciendo de lado las buenas experiencias, los favoritismos a ciertos grupos de estudiantes, las lealtades personales, el abuso de poder, la falsa imagen exportada de la UBL, el atropello vejatorio del Rev. Mahecha y la complicidad de la Comisión de Bienestar Comunitario (Dicho sea de paso presidido por la esposa del mismo Rev. Mahecha),[8] fue aquello que me llevó a retirarme de la residencia de la UBL en pleno desarrollo de mi tesis de licenciatura en Ciencias Teológicas obligado a concluir en condiciones no apropiadas y que atentaron contra mi salud (Octubre-Diciembre 2010). 

      La ex rectora Cardoso ha hecho de conocimiento público una decisión que evidencia el falimiento – no de un proyecto, menos aún de un ideal de liberación con base de fe -   sino de un grupo de personas que se han enquistado burocráticamente haciendo de ello un espacio personal de comodidades y beneficios que nada tienen que ver con el sentir de las comunidades eclesiales de América Latina y el Caribe. Lo interesante es que al interior de las tensiones en la UBL las relaciones de poder son el eje de la perpetuación o caducidad de toda aquella persona que se declare en favor o en contra de las personas “infalibles” en la estructura docente-administrativa de dicho centro de estudios. No más el discurso de confrontación de género o etnias; las relaciones de exclusión o inclusión se construyen en base a relaciones de poder en donde no cuenta si eres afroamericano/a, andino/a, caribeño/a, homosexual, judío/a, musulmán, cristiano/a, abstemio/a o no. Lo que importa, sobremanera, es en qué medida te ubicas a favor o en contra de las cúpulas de poder docente-administrativas. Sino fuere así: ¿Por qué renunció la Dra. Cardoso?

      Después de revisar el último Boletín Rectoral de la UBL[9] me queda la impresión que el Grupo de Estudiantes, Stam, Cardoso y Obeso tenían la razón. Reza el dicho “no hay peor ciego que el que no quiere ver”. Pero, ¿Que de las iglesias e instituciones donantes, como la Iglesia Presbiteriana (PCUSA) y Metodista de los USA, que de los seminarios que apoyan con recursos humanos y económicos? La renuncia de Cardoso evidencia desvíos de fondos, descontrol financiero, vicios en la auditoria, y demás. El CONESUP considerará estas denuncias de la ex rectora Cardoso o hará una - vez más - caso omiso de una evidente crisis institucional? El rector interino Dr. Edwin Mora sostuvo que la UBL esta atravesando un difícil y complejo tiempo y que es una oportunidad de reinventarse.[10] De los estudiantes que no hemos sido reconocidos por el CONESUP no dijo nada, de las razones por la cual había renunciado la ex rectora Cardoso no dijo nada. Quizá, el perfil profesional psicológico del rector interino Mora, así como de la decana Mireya Baltodano, intensifica una lectura psicoanalítica de un fenómeno que debe ser abordado desde un prisma financiero, político, moral y ético.

     Por lo visto, la preocupación del Boletín de la UBL “FACES of The Latín American Biblical University” es la calidad de la imagen que exportan a las agencias donantes - quizá ajenos al desequilibrio existente al interior.  Abundan las fotos de voluntarios/as norteamericanas y el rector interino Mora dedica tres líneas a abordar un tema tan delicado como es la crisis de la nonagenaria institución. Por lo visto los destinatarios del Boletín de la UBL son personas e instituciones que creen en una imagen que no convenció a Cardoso. Un Boletín escrito en Inglés y que no representa el sentir de la UBL como comunidad estudiantil.

      Es justo reconocer que en el breve tiempo en la UBL tuve la extraordinaria oportunidad de conocer personal administrativo, docente y de servicios generales de una gran talla humana. Personas muy queridas las cuales no pertenecen al grupo de personas que aludo y creo alude la Dra. Cardoso. Estas personas no se encuentran en el grupo encargado de la toma de decisiones. Lamentablemente viven de un salario y muchas veces están obligados a tirar pa’lante pensando en el día a día. Sin embargo personas como la profesora Tirsa Ventura, Silvia Regina y Jaime Prieto renunciaron a sus cargos.        

     Lo señaló Obeso: “Yo vi cómo se marcharon algunos de ellos, porque se resistían a languidecer hasta la jubilación (para no hacerle honor a la aspiración de la mediocridad) en una institución que cada día se parecía más y más a uno remedo del gran sueño que la origino”.[11]

     En suma, ¿Que tiene que decir el CONESUP, las agencias donantes, las  iglesias, seminarios y demás instituciones sobre la renuncia de la Dra. Nancy Cardoso Pereira? Que tienen que decir los ex recintos? ¿Qué tienen que decir las entidades educativas de los países de los cuales provienen estudiantes que se sintieron estafados al no ser reconocidos sus estudios por el gobierno de Costa Rica? Quizá debería apelarse a entidades superiores a la UBL para que intervengan en la actual crisis auditando – sin vicios e imparcialmente – y haciendo de intermediados en una suerte de convocatoria de profesionales idóneos dispuestos a ocupar puestos de docentes y administrativos que deberían ser declarados vacantes debido a la evidente incapacidad de seguir en sus cargos. 

    Preguntas de refilón: ¿Qué hace un psicólogo como rector interino y una psicóloga como decana de una Universidad de índole bíblica teológica? ¿Fue la  biblista y teóloga Dra. Cardoso la profetiza que prefirió renunciar a un cargo administrativo a ser cómplice de prácticas ética, moral, financiera, política y espiritualmente inicuas y malsanas?


[1] Licenciado en teología, graduado en diciembre de 2010 en la UBL y aún no recibo mis títulos de bachiller y licenciatura reconocidos por el CONESUP.
[4]Grupo Estudiantil “Reparar Estudiantes UBL”.  2012. La indignación de estudiantes cristianos. Parte III en  http://es.scribd.com/doc/91035032/UBL-San-Jose-CR-La-indignacion-de-estudiantes-cristianos-Parte-III
[5] Op.cit. Juan Stam.
[10] El original es redactado en Ingles, la traducción es nuestra.
[11] Op.cit