miércoles, 9 de mayo de 2012


Vivir y trabajar en Palestina: experiencias de trabajadores y voluntarios en los territorios ocupados[1]

Por David Cela Heffel*

09/05/12

Palestinos cruzando a Jerusalem por control militar

Buenos Aires, miércoles, 9 de mayo de 2012 (ALC) - Con motivo de la conmemoración del Día Internacional del Trabajo, el pasado 5 de mayo el Comité Nacional del PEAPI de Argentina brindó al público en general una conferencia en la que Mariana Maldonado, Gisela Cardozo y Lars Jacob, los primeros tres Acompañantes Ecuménicos (AE) que conformaron la delegación de Argentina del Programa Ecuménico de Acompañamiento a Palestina e Israel (PEAPI), un programa del Consejo Mundial de Iglesias (CMI) (1).

Estuvieron en Cisjordania entre 2011 y 2012, compartieron su experiencia de tres meses de estadía en Jayyous, Belén y Hebrón (tres de los siete lugares donde el PEAPI cuenta con alojamiento para los AE provenientes de todas partes del mundo que deciden ser voluntarios).

Mariana comentó el diario vivir de campesinos y jornaleros palestinos que deben cruzar todos los días “puertas agrícolas” (un eufemismo, ya que se trata de puestos de control militar controlados por el Ejército Israelí) para acceder a sus tierras, tierras de cultivo y pastoreo de animales, básicamente. El Ejército ocupante, diariamente, so pretexto del disciplinamiento social y la seguridad, humilla a la población palestina, a toda, sin importar que sean niños, niñas, mujeres, hombres o ancianos.

Gisela, por su parte, compartió material sobre su experiencia en el Checkpoint 300, puesto de control militar, que une Belén con Jerusalén Este, hoy separado por el muro de concreto construido por el Estado de Israel. El puesto de control 300 es sólo uno de los 62 puestos de control que se encuentran en territorio palestino ocupado (2).

Allí, entre las 4 y las 7 de la mañana cruzan desde Belén a Jerusalén Este, alrededor de 3000 personas, en su amplia mayoría para trabajar. Cada una debe contar con alguno de los más de 100 tipos de permisos que otorga el Estado de Israel para cruzar los distintos puestos de control a fin de, por ejemplo, trabajar, ir al hospital, visitar un familiar o estudiar. Los palestinos que logran conseguir permiso trabajan en Israel, fundamentalmente porque los salarios son mejores, y todos los días deben pasar por el calvario del cruce de los puestos de control, nuevamente, en nombre de la seguridad.

Lars comentó su experiencia de acompañamiento a niños, niñas y docentes que diariamente asisten a la escuela primaria en Hebrón y deben cruzar “puestos de control”. Aunque parezca mentira es cierto, también son controlados los niños y niñas en edad escolar, porque pueden ser "peligrosos".

Niños, niñas y docentes no sólo tienen que cruzar el puesto de control sino también sufren los ataques de los colonos israelíes en pleno centro de Hebrón. La política de hostigamiento hacia la población palestina es sistemática, constante y humillante. Se estructura como fundamento de la seguridad.

¿Será que en algún momento se estructurará otra política, pero que tenga como fundamento la libertad y la paz?

1- Para mayor información puede consultarse la página web del PEAPI: http://www.eappi.org/
2-  A junio de 2011 la Oficina de Coordinación de Ayuda Humanitaria de las Naciones Unidas en Jerusalén Este indicaba que hay más de mil obstáculos en Cisjordania, entre ellos: 62 checkpoint fuera de la línea verde, 25 checkpoint parciales, 490 checkpoint “voladores”, 436 obstáculos entre torres de control, calles cerradas y bloqueos y 66 puertas agrícolas. En: West Bank Movement and Access Update, UNOCHA OPT, agosto de 2011.


*El autor pertenece al Comité Nacional del PEAPI en Argentina


[1] Publicado en http://www.alcnoticias.net/. Revisado: 09/05/12.