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| En el Capitolio por los Cinco. Foto Bill Hackwell |
Los Cinco presentes en los pasillos del
Capitolio[1]
Por Katrien Demuynck*
19/04/12
El 17 y 18 de abril un fantasma recorrió el
Capitolio, el fantasma de la justicia. Por primera vez, un grupo de activistas
internacionales de la causa de los Cinco Cubanos decidió hacer lobby en los
elegantes despachos de congresistas y senadores en el Congreso de EEUU. ¡Y fue
todo un éxito!
Sin embargo, el hecho de que 25 personas
procedentes de EEUU, Canadá y Europa hayan sido recibidas en las oficinas de
varias decenas de miembros del Congreso de los Estados Unidos de América no ha
sido noticia para los grandes medios. La impunidad, la existencia en territorio
estadounidense de terroristas confesos, las violaciones flagrantes a los
derechos humanos de los Cinco prisioneros cubanos en cárceles norteamericanas,
no son temas atractivos para las grandes corporaciones mediáticas y menos aún
para los que habitan los cuarteles generales de quienes sostienen el sistema en
EE.UU.
El inusual hecho de haber sido recibidos en las
oficinas de un número importante de miembros del Congreso estadounidense, nos
indica que el esfuerzo de la solidaridad internacional comienza a tener su
impacto.
Luego de un agotador viaje desde Europa,
arribamos a Washington el lunes 16 de abril. Nos esperaba todavía una reunión
intensa. La compañera Ellen Bernstein nos informó a cerca del trabajo preparatorio para las citas con los
congresistas. No es posible entrar en contacto con un diputado o senador sin
cita previa. Alicia Jrapko, del Comité Internacional y los amigos solidarios
que llegaron previamente, prepararon las
carpetas y sobres de información que se les entregaría: Dictamen del Grupo de
Trabajo sobre Detenciones Arbitrarias de la ONU, Declaraciones emitidas por Amnistía
Internacional y otros importantes documentos sobre el caso fueron incluidos en
la información entregada a los congresistas. Entre los amigos solidarios de
Canadá, Italia, Alemania, Bélgica y varios estados de EE.UU. se distribuyeron
las tareas a realizar.
El martes 17, temprano en la mañana comenzó
nuestra labor. Como europea estaba un poco sorprendida de que se permitiera el
ingreso sin identificarse a los distintos edificios del Capitolio. Luego
observé que el control de seguridad es muy estricto. Pasamos dos días en los
interminables pasillos de los edificios del Senado y el Congreso que se
encuentran dispersos en todo el Capitolio. No fue sencillo encontrar las
oficinas donde luego nos recibirían, pero dimos con ellas.
En varias ocasiones fuimos recibidos por los
secretarios o asistentes de los políticos, siempre fueron muy amables, en
algunos casos cautelosos, y a veces, incluso entusiasta. Fui portadora de una
carta firmada por dos senadores y cinco miembros de la Cámara del parlamento
federal de Bélgica dirigida a sus homólogos norteamericanos. Los congresistas
se mostraron impresionados. Nos preguntaron ¿Cómo es que un caso que apenas se
conoce en los EE.UU. goza de tanto apoyo
en todo el mundo?
Algunos
comentarios fueron los siguientes:
“La
política de EE.UU. hacia Cuba hasta ahora no ha tenido ningún resultado y sin
embargo nos quedamos atascados en la retórica de la guerra fría”.
“¿Tienen ya el apoyo de otros congresistas? Luego podemos discutir con
ellos lo que podemos hacer por aquí”.
“En un
año electoral, no vamos a poder hacer mucho”;
“Los
cubanos tienen la sensación de que son tratados de manera diferente a otros, y
tienen básicamente razón. Eso debe cambiar. Nuestra política hacia Cuba se mantuvo
estancada en la Edad Media”;
“Céntrense en lo humanitario y en el hecho de que el caso de los Cinco
Cubanos es un obstáculo para cualquier progreso en las relaciones Estados
Unidos-Cuba”;
“Estamos tan frustrados como ustedes acerca de esto”;
“Felicitaciones por su iniciativa y que bien
que son numerosos, porque ’se necesita un ejército para liberar a los Cinco’”;
“En
principio es posible hacer un proyecto de ley para la liberación de Cinco.
¿Pero cuándo llegaremos a esa situación ideal? “;
“Podríamos, con algunos miembros del Congreso enviar una carta al
Presidente Obama pidiéndole que libere a los Cinco por razones humanitarias.
Averiguaremos cuál de los congresistas le gustaría tomar la iniciativa “;
“La
prohibición de viajar a Cuba de ciudadanos estadounidenses es una tontería que
no conduce a nada”;
“He
visitado La Habana, y cuando salí me sentí como que había sido cubana en una
vida anterior.”
Logramos visitar nada menos que 19 de los 100
senadores, un éxito inesperado. Visitamos también a unos 20 congresistas y
entregamos a otros abundante información sobre los Cinco. A veces nos
recibieron en oficinas elegantes, con otros sólo hubo tiempo para una breve
reunión informativa en los pasillos, ¡lobby de verdad!
Una cosa es cierta: nuestro cabildeo fue un
éxito inesperado que nos alentó mucho. Puedo asegurarles que el fantasma de la
justicia seguirá caminando en esa dirección, aunque los grandes medios quieran
omitirlo, con o sin elecciones.
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| Foto Katrien Demuynck |
*Katrien Demuynck es Coordinadora
de la campaña europea por la libertad de los Cinco.


