Los caminos que
conducen al desastre
por Fidel
Castro Ruz
25/03/12[1]
Esta Reflexión podrá escribirse hoy, mañana o
cualquier otro día sin riesgo de equivocarse. Nuestra especie se enfrenta a
problemas nuevos. Cuando expresé hace 20 años en la Conferencia de Naciones
Unidas sobre Medio Ambiente y Desarrollo en Río de Janeiro que una especie
estaba en peligro de extinción, tenía menos razones que hoy para advertir sobre
un peligro que veía tal vez a la distancia de 100 años. Entonces unos pocos
líderes de los países más poderosos manejaban el mundo. Aplaudieron por mera
cortesía mis palabras y continuaron plácidamente cavando la sepultura de
nuestra especie.
Parecía que en nuestro planeta reinaba el
sentido común y el orden. Hacía rato que el desarrollo económico apoyado por la tecnología y la ciencia semejaba ser
el Alfa y Omega de la sociedad humana.
Ahora todo está mucho más claro. Verdades
profundas se han ido abriendo paso. Casi 200 Estados, supuestamente
independientes, constituyen la organización política a la que en teoría
corresponde regir los destinos del mundo.
Alrededor de 25 mil armas nucleares en manos de
fuerzas aliadas o antagónicas dispuestas a defender el orden cambiante, por
interés o por necesidad, reducen virtualmente a cero los derechos de miles de
millones de personas.
No cometeré la ingenuidad de asignar a Rusia o
a China, la responsabilidad por el
desarrollo de ese tipo de armas, después de la monstruosa matanza de Hiroshima
y Nagasaki, ordenada por Truman, tras la muerte de Roosevelt.
Tampoco caería en el error de negar el
holocausto que significó la muerte de millones de niños y adultos, hombres o
mujeres, principalmente judíos, gitanos, rusos o de otras nacionalidades, que
fueron víctimas del nazismo. Por ello repugna la política infame de los que
niegan al pueblo palestino su derecho a existir.
¿Alguien piensa acaso que Estados Unidos será
capaz de actuar con la independencia que lo preserve del desastre inevitable
que le espera?
En pocas semanas los 40 millones de dólares que
el presidente Obama prometió recaudar para su campaña electoral solo servirán
para demostrar que la moneda de su país está muy devaluada, y que Estados
Unidos, con su insólita y creciente deuda pública que se acerca a los 20 mil
millones de millones de dólares, vive del dinero que imprime y no de lo que
produce. El resto del mundo paga lo que ellos dilapidan.
Nadie cree tampoco que el candidato demócrata
sea mejor o peor que sus adversarios republicanos: llámese Mitt Romney o Rick
Santorum. Años luz separan a los tres de personajes tan relevantes como Abraham
Lincoln o Martin Luther King. Es realmente inusitado observar una nación tan
poderosa tecnológicamente y un gobierno tan huérfano a la vez de ideas y
valores morales.
Irán no posee armas nucleares. Se le acusa de
producir uranio enriquecido que sirve como combustible energético o componentes
de uso médico. Quiérase o no, su posesión o producción no es equivalente a la
producción de armas nucleares. Decenas de países utilizan el uranio enriquecido
como fuente de energía, pero este no puede emplearse en la confección de un
arma nuclear sin un proceso previo y complejo de purificación.
Sin embargo Israel, que con la ayuda y la
cooperación de Estados Unidos fabricó el armamento nuclear sin informar ni
rendir cuentas a nadie, hoy sin reconocer la posesión de estas armas, dispone
de cientos de ellas. Para impedir el desarrollo de las investigaciones en
países árabes vecinos atacó y destruyó los reactores de Irak y de Siria. Ha
declarado a su vez el propósito de atacar y destruir los centros de producción
de combustible nuclear de Irán.
En torno a ese crucial tema ha estado girando la
política internacional en esa compleja y peligrosa región del mundo, donde se
produce y suministra la mayor parte del combustible que mueve la economía
mundial.
La eliminación selectiva de los científicos más
eminentes de Irán, por parte de Israel y sus aliados de la OTAN, se ha
convertido en una práctica que estimula los odios y los sentimientos de
venganza.
El gobierno de Israel ha declarado abiertamente
su propósito de atacar la planta productora de uranio enriquecido en Irán, y el
gobierno de Estados Unidos ha invertido cientos de millones de dólares en la
fabricación de una bomba con ese propósito.
El 16 de marzo de 2012 Michel Chossudovsky y
Finian Cunningham publicaron un artículo revelando que “Un importante general
de la Fuerza Aérea de EE.UU. ha descrito la mayor bomba convencional -la
revienta-búnkeres de 13,6 toneladas- como ‘grandiosa’ para un ataque militar
contra Irán.
“Un comentario tan locuaz sobre un masivo
artefacto asesino tuvo lugar en la misma semana en la cual el presidente Barack
Obama se presentó para advertir contra el ‘habla a la ligera’ sobre una guerra
en el Golfo Pérsico.”
“…Herbert Carlisle, vice jefe de Estado Mayor
para operaciones de la Fuerza Aérea de EE.UU. [...] agregó que probablemente la
bomba sería utilizada en cualquier ataque contra Irán ordenado por Washington.
“El MOP, al que también se refieren como ‘La
madre de todas las bombas’, está diseñado para perforar a través de 60 metros
de hormigón antes de detonar su masiva bomba. Se cree que es la mayor arma
convencional, no nuclear, en el arsenal estadounidense.”
“El Pentágono planifica un proceso de amplia
destrucción de la infraestructura de Irán y masivas víctimas civiles mediante
el uso combinado de bombas nucleares tácticas y monstruosas bombas
convencionales con nubes en forma de hongo, incluidas la MOAB y la mayor
GBU-57A/B oMassive Ordnance Penetrator (MOP), que excede a la MOAB en capacidad
destructiva.
“La MOP es descrita como ‘una poderosa nueva
bomba que apunta directamente a las instalaciones nucleares subterráneas de
Irán y Corea del Norte. La inmensa bomba -más larga que 11 personas colocadas
hombro a hombro, o más de 6 metros desde la base a la punta’.”
Ruego al lector me excuse por este enredado
lenguaje de la jerga militar.
Como puede apreciarse, tales cálculos parten del
supuesto de que los combatientes iraníes, que suman millones de hombres y
mujeres conocidos por su fervor religioso y sus tradiciones de lucha, se
rendirán sin disparar un tiro.
En días recientes los iranios han visto como los
soldados de Estados Unidos que ocupan Afganistán, en apenas tres semanas,
orinaron sobre los cadáveres de afganos asesinados, quemaron los libros del Corán
y asesinaron a más de 15 ciudadanos indefensos.
Imaginemos a las fuerzas de Estados Unidos
lanzando monstruosas bombas sobre instituciones industriales capaces de
penetrar 60 metros de hormigón. Jamás semejante aventura había sido concebida.
No hace falta una palabra más para comprender la
gravedad de semejante política. Por esa vía nuestra especie será conducida
inexorablemente hacia el desastre. Si no aprendemos a comprender, no
aprenderemos jamás a sobrevivir.
Por mi parte, no albergo la menor duda de que
Estados Unidos está a punto de cometer y conducir el mundo al mayor error de su
historia.
Fuente:http://www.cubadebate.cu/reflexiones-fidel/2012/03/21/los-caminos-que-conducen-al-desastre/.
Revisado: 21/03/12

