Carta a
Miguel Juan Sebastián
Piñera Echenique
Por
José Toledo[1]
17/05/12
La presente reflexión
es solo eco de tantas otras como la de Eugenio Pizarro Poblete de quien sostuvo
con grito en cuello: “Los pobres de Chile no pueden esperar…hay que liberarse
de la "sacralización" del modelo económico: no es un dogma. Además,
siendo creyente católico, usted Don Sebastián, sabe que la Doctrina Social de
su Iglesia critica y más bien condena este sistema. El Papa lo llamó
"capitalismo salvaje". Y,esto, usted, Sr. Piñera lo debe saber.
Ayer volvieron a temblar las calles de Santiago
y no por algún fenómeno telúrico, sino debido al social-moto de los indignados.
Indocti discant, et ament meminisse
periti,[2]
el neoliberalismo per se no es
compatible con la justicia social. Su ideología de poder basada en la acumulación
no se lo permite, ni se lo permitirá, ergo
la crisis estructural que violenta a la sociedad chilena no verá cambio alguno
por medio de dadivas, sino con profundas transformaciones en el sistema político-económico
y esto no en base a “ingresos éticos-familiares”.
Cuando afanosos nos aproximamos a la pagina web
de Gobierno chileno en búsqueda de información sobre la educación nos
encontramos con el cuadrito didáctico titulado: “Bono por logro escolar”. La
política de la caridad, la ideología del subsidio y la asistencia social son
medidas que extracolmaron la noble tolerancia popular. El cuadrito indica que
solo el 15% de los estudiantes que demuestren ser los mejores serán beneficiados
con beneficio. Los otros estudiantes fuera
de la porcentual señalada tendrán que vérselas como puedan. ¿Qué valores
fomenta dadivas como el señalado bono escolar, la descabellada carrera de la
competencia individual en donde el slogan será “sálvense quien pueda”?
Sr. Piñera ¿Usted cree
que con asistencias sociales como el dicho bono, las familias chilenas podrán
superar “por si mismas su situación de pobreza? Nos hace recordar a Hernando de
Soto del Instituto Democracia y Libertad que a los 4 vientos sigue profetizando
que entregar “títulos de propiedad” es el camino para acabar con la pobreza.
Falacia del Sr. Soto quien lo único que busca es titular la propiedades de los
pobres para que luego se las pongan en manos de la corporaciones bancarias quienes
por medio de los prestamos hipotecarios pasaran – prácticamente – a ser dueños
de sus “propiedades”.
En Chile, cifras
oficiales arrojan que un 15% de los chilenos (2,5 millones) viven en la
pobreza; un 3,7% de la población vive bajo la línea de extrema pobreza. Estos índices
señalan que el ingreso per cápita es de USD 135 en el área urbana, y USD 91 en
áreas rurales. Así como en el resto de América Latina, los trabajadores sin calificación
deben subsistir con un sueldo mínimo legal de USD 300 mensuales. Hace solo
algunas semanas el Ministerio de Desarrollo y su vocero Joaquín Lavín
informaron que el 60% de los ingresos mensuales son destinados a pagar deudas: “Las
familias de extrema pobreza están pagando 41.000 pesos de deudas cada mes,
teniendo un ingreso promedio de sólo 70.000 pesos”.[3]
Sr. Piñera, ¿Sabía
usted que – según el Centro de Información de las Naciones Unidas - el último censo nacional en Chile indica que
el 5% de la población se “identifica como perteneciente a alguna de las ocho
etnias indígenas reconocidas en Chile” y que según la Comisión Económica para
América Latina y el Caribe (CEPAL) 4 de cada 10 personas mapuches se sitúan por
debajo de la línea de la pobreza?
En su último mensaje
(17/05/12) usted remarcó que “640 mil chilenos y chilenas viven en la extrema
pobreza. En palabras simples, tienen que vivir o sobrevivir con 1.000 pesos al
día”. ¿Cree usted que el problema de las iniquidades sociales como la pobreza y
la riqueza serán atacadas desde sus raíces con 400 millones de dólares al año? Y,
usted tiene la desfachatez de sostener que esto es muestra de un “tremendo
esfuerzo”.[4]
Usted sabe que las
ganancias, de las corporaciones mineras en Chile recaudan entre 80 y 200 veces más de su migaja
destinada al “Bono–ético-familiar”. Marcela Ramos, nos recuerda que, la corporación
minera La Escondida, se apuntó - en el 2010 - con US$5.635 millones de dólares
en utilidades antes de impuestos, seguida de Collahuasi, con US$2.662 millones
y Los Pelambres con US$2.142 millones, de acuerdo a las estadísticas de
Cochilco.[5]
Sr. Piñera ¿400
millones de dólares anuales, para acabar con la pobreza en Chile? Y donde se
van los miles de millones de ganancias que se embolsan la megas corporaciones
mineras? Las exoneraciones tributarias con las cuales usted adula a las minerías
manejan la lógica de “no ahuyentar el capital extranjero? ¿Y que de los 640 mil
pobres en Chile (seguro el índice es
superior) que ven su dignidad, no ahuyentada, sino, pisoteada cotidianamente? Razón
lleva Karen Hermosilla cuando señala: “la minería aporta alrededor del 18% del PIB y un tercio
de la recaudación tributaria. Es así como el denominado “sueldo de Chile”
—injustamente pues la distribución de estos recursos recae fundamentalmente con
un 10% de las utilidades, a las Fuerzas Armadas, no a salud, educación y
vivienda— es una actividad todopoderosa, a la cual no le entran balas de ningún
tipo”. [6]
Entendemos que para
que usted entienda las causas de las relaciones inicuas de las sociedades
tendría que decodificar y desconstruir sus esquemas de análisis e
interpretación de las relaciones sociales y de producción, esto por no decirle
- por delicadeza - tendría que volver a nacer. Su formación liberal, por
consiguiente su pragmatismo racional y su enfoque empresarial del mundo no hará
posible que usted siga representando los intereses de ese 70% de chilenas y
chilenos que no aprueba su gestión y política de Estado que representa el
caduco Consenso de Washington que usted insiste en defender.
Tenemos a la vuelta de
la esquina el movimiento social de Aysén, Tu problema es mi problema, el cual levantó,
no solo al Sur de la Patagonia chilena, sino al mundo entero, y eso usted lo
sabe muy bien. Como también usted sabe que la solución no fue abrir la zona
franca y de esta manera bajar el descontento social. La apertura de la zona
franca es incentivar el consumo como instrumento de desarrollo y eso, una vez
más, es falacia. En Aysén su política de Estado, lamentablemente, demostró la
incompatibilidad de su gestión con los intereses reales del Chile profundo
(paragonando a José María Arguedas). Sus efectivos militares desfiguraron el
rostro de Teófilo Haro, así como cientos de chilenos y chilenas sufrieron la
agresión de su “método de diálogo”: Represión militar.
Si no hubiese sido por
dirigentes sociales como Iván Fuentes, si no hubiese sido por medios de
comunicación social como Radio Santa María y otros medios radiales, el costo
social hubiese sido incuantificable. Si no hubiese sido por el apoyo de la
crítica social como el de la Conferencia Episcopal de Chile el costo social
hubiese sido desastroso. No se puede seguir especulando con la salud, la
educación, la alimentación y los recursos naturales; estos derechos no son
mercadería de consumo, Sr. Piñera.
Justicia social no es
caridad, subsidio, ni promoción del consumo. Existe una expresión en boga
dentro del ambiente político, su homologo peruano lo aplicó más de una vez:
“Dar un paso al lado”. Así como en
España y ahora en Serbia se adelantaron las elecciones presidenciales, ¿No cree
usted que debería hacer lo mismo visto su fallida gestión y la mayoritaria
desaprobación del pueblo chileno? ¿Qué o quienes lo siguen sujetando al poder?
¿Su academia liberal no le enseñó que el poder de las autoridades es para ser
puesta al servicio del pueblo y no para servir amistades y familias? Es tiempo
que dé "un paso al lado" señor presidente.
Finalizo diciéndole,
dentro del 70% de personas, que desaprueban su gestión, existen ex
simpatizantes que le prodigaron sus votos. Es sabio escuchar la voz del pueblo;
ya el viejo adagio popular reza: Vox
Populi, Vox Dei. Sr. Presidente, escuche al pueblo, como si tuviese de
frente al mismísimo Dios materializado en movimiento social. No olvide sus
propias palabras cuando prometió acabar con la extrema pobreza en un periodo de
4 años: “la economía de mercado y el crecimiento son grandes generadores de
riquezas y de oportunidades, pero no son mecanismos que permitan distribuir esa
riqueza y esas oportunidades de forma justa”.[7]
El movimiento social no
pierde su memoria histórica y las calles seguirán siendo los libros donde se seguirá
escribiendo que con la dignidad de los pueblos no se juega y menos manoseando a
su antojo conceptos como ética en la cual le vendría bien reflexionar.
[1]
Latinoamericandonos.blogspot.com; @joctoledo1
[2] Loc., lat., que sig.: “Apréndanlo
los ignorantes, y recuérdenlo los entendidos”.
[5]Verhttp://ciperchile.cl/wp-content/uploads/Utilidades-antes-de-impuestos-empresas-mineras1.pdf;http://ciperchile.cl/multimedia/utilidades-antes-de-impuesto/;
“Royalty: Los millones de dólares que Chile regala a las empresas mineras” en http://ciperchile.cl/2011/07/20/royalty-los-millones-de-dolares-que-chile-regala/.
Revisado: 17/05/12.
[7]Fuente:http://economia.terra.cl/noticias/noticia.aspx?idNoticia=201103061438_AFP_79559874.
Revisado: 17/05/12.
