Por César Lévano
27/04/12
David Cameron, primer ministro del Reino Unido, suele
dar risa (y cólera). No hace mucho propuso el impuesto al valor agregado de las
empanadas, si se sirven calientes. ¿Qué pasa si las empanadas se enfrían antes
de ser comidas? se preguntaron muchos británicos.
En esos mismos días, Cameron llamó a no entrar en
pánico ante una huelga de distribuidoras de gasolina. La huelga no existía;
pero el llamamiento ministerial, aparte de risa, causó pánico, caos vehicular y
hasta accidentes trágicos.
Cameron “se ha convertido en el hazmerreír del país”,
escribió desde Londres Walter Oppenheimer, en El País.
No siempre es risible el premier. El domingo 25 de
marzo, The Sunday Times publicó varias filmaciones en las que se veía cómo
Peter Cruddas, Tesorero del Partido Conservador -que comparte el Gobierno con
los liberales-demócratas- prometía a periodistas que se hacían pasar por
inversores de Liechtenstein que podrían tener cenas íntimas con Cameron e
influir en la política del Gobierno si donaban dinero al partido.
Cameron se opuso a revelar qué donantes habían cenado
en su casa. Alegó que eran encuentros privados. Luego dio marcha atrás y
publicó la relación. Oppenheimer señala que quizá Cameron se dio cuenta de que
se trataba de millonarios cuyos vínculos y donaciones al Partido Conservador ya
eran conocidos.
En cuanto a las populares empanadas conocidas como
pasties hubo otra pincelada chistosa. Cameron contó lo mucho que, semanas
atrás, había disfrutado de empanadas de cierta marca en una estación de la
ciudad de Leeds. Resultó que esa marca no tiene tienda en la estación de Leeds.
Lo que todo eso deja en claro es que los gobernantes
británicos no conocen de la vida de la mayoría.
Cameron es quien hace poco llamó “colonialista” a la
Argentina por reclamar las islas Malvinas. Parecería que no conoce las hazañas
de Inglaterra en China, la India y África.
Otro caso de comicidad involuntaria es el de Enrique
Peña Nieto, candidato del Partido Revolucionario Institucional (PRI) a la
presidencia de México. Su espectáculo se dio en la Feria del Libro en
Guadalajara, a fines de 2011. Este personaje, que es el gran favorito para las
elecciones próximas, fue incapaz de citar tres libros que hayan sido
importantes en su vida. Solo atinó a decir: “La Biblia es uno”. “Me gustó La
silla del águila de Enrique Krause”, añadió. (El libro es de Carlos Fuentes).
“Mucho Face y poco Book”, comentó un periodista. Otro
dijo: “El colmo de Peña Nieto es haber nacido bajo el signo de LEO”.
Acá en el Perú también tenemos nuestros ejemplares.
Hace poco, Alfonso García Miró, presidente de Confiep, declaró sobre los
proyectos de poner límites al tamaño de las haciendas: “¡Eso es política!”. Y
no poner límites ¿qué es? ¿religión? ¿astronomía? ¿técnica? es el
petróleo".
[1]Fuente:http://www.prensaescrita.com/adiario.php?codigo=AME&pagina=http://www.diariolaprimeraperu.com.
Revisado: 27/04/12.
