Una Gran CONFECH[1]
Por Camila Vallejo
17/04/12
El sábado 14 abril se llevó a
cabo una sesión de la CONFECH en el campus San Joaquín de la Universidad
Católica. Con una alta participación de las distintas federaciones repartidas
por el país se sostuvo una enriquecedora discusión y una gran capacidad de
llegar a acuerdos, en función de las discusiones de base, que fortalecen al
movimiento estudiantil. Es motivo de alegría la maduración de un movimiento y
la capacidad que ha demostrado de llevar a la praxis el discurso de la unidad.
Si somos capaces de mantener
durante el transcurso del año esta unidad y altura de miras que se han
expresado, probablemente podremos como estudiantes lograr pasos importantes en
las demandas que tan amplios sectores de la población respaldan.
Es valorable la disposición y
autocrítica de las distintas federaciones en reconocer que ninguna de las
propuestas presentadas de metodología para la realización del Congreso CONFECH
por sí sola iba a generar una aprobación mayoritaria y que, por tanto, se
reconociera la necesidad de la integración de los distintos enfoques
presentados, en miras de un Congreso masivo, participativo, democrático y que
integre todas las visiones para proyectar al movimiento estudiantil.
Es muy positivo el hecho que se
integren con plenos derechos a la CONFECH federaciones de estudiantes de la
Educación Superior privada dado que es un importante avance y una señal
concreta de la articulación amplia del movimiento estudiantil: los estudiantes
hacemos diferencias entre las distintas casas de estudios, pero no así en los
estudiantes que tenemos la capacidad de generar un solo arco de demandas y una
lucha unitaria.
También fue altamente
productiva la discusión que caracterizó los ejes centrales a plantear en las
convocatorias ya fijadas para el 21 y 25 de abril. Se dieron ciertas luces de
un norte estratégico. La necesidad de una reforma estructural en el Sistema de
Educación Superior es urgente, al igual que en el conjunto del sistema
educacional. Aquí cobra sentido el objetivo de avanzar hacia una educación
pública, gratuita, democrática, de calidad y sin lucro, donde el Estado retome
su rol garante, así como también la necesidad de converger y relacionarse con
la diversidad de actores sociales movilizados que este año 2012 con fuerza han
despertado.
El movimiento estudiantil ha
dado una muestra clara que ha capitalizado la experiencia del 2011. Bajo este
aspecto, considero que es fundamental mantener la unidad del movimiento
estudiantil. Se debe remarcar la necesidad de que se pueda acordar una
plataforma política programática que guie los planteamientos que le haremos a
la sociedad chilena, no solo para este 2012, pues debe haber una visión que
considere también elementos de mediano y largo plazo.
Toda la discusión desarrollada
el día sábado dio como resultado acuerdos que integraron las distintas
visiones, por lo cual no fue necesario tener que votar en ninguna ocasión. En
nuestro debate participaron los trabajadores de la educación, estudiantes
secundarios y la Organización Continental Latinoamericana y Caribeña de
Estudiantes. Una muestra clara que nuestra lucha traspasa nuestro gremio, así
como también las fronteras, evidenciando una clara vocación política de
transformar y mejorar nuestra sociedad.
Los estudiantes, en un contexto
de mayor despertar social, debemos propender a la unidad de los distintos
actores sociales. Y así colaborar en el proceso de que los movimientos sociales
generen convergencias programáticas orientadas a hacer transformaciones
profundas de nuestro país. Construyendo para Chile una real democracia, mayor
igualdad y la garantía de derechos sociales universales como lo son la
educación y salud pública de calidad.
[1] Fuente: http://camilavallejodowling.blogspot.com/2012/04/un-gran-confech.html.
Revisado: 17/04/12.
