ENCRUCIJADA EN CHILE BAJO UN GOBIERNO CON UNA
CIERTA INCAPACIDAD PARA GOBERNAR[1]
Ernesto Carmona[2]
07/03/12
Como ocurrió en el conflicto
estudiantil 2011, la estrategia político-mediática del gobierno de Sebastián
Piñera apunta "a dividir para reinar”, está vez en Aysén, región
patagónica situada en línea recta a unos 1.680 km al sur de Santiago, pero accesible
para camiones por la Patagonia argentina en un trayecto de 1.933 km.
"División entre dirigentes
impide fin de bloqueos en Aysén. Los líderes sociales y gremiales de la zona
continuarán hoy debatiendo para alcanzar una postura común ante el
gobierno", reza este martes el titular de La Tercera, de Alvaro Saieh, mientras
El Mercurio, de Agustín Edwards, asegura hoy: "Diferencias entre aiseninos
traban acuerdo con el Gobierno para retomar el diálogo".
Un titular más afín con la
realidad debería decir “Intransigencia del gobierno bloquea solución en Aysén”,
Los ayseninos de todos los colores políticos –gobiernistas, de oposición e
independientes- bloquearon hace casi un mes los caminos y puentes de la Región
11ª para llamar la atención del gobierno y entablar un diálogo por sus
reivindicaciones antes de la llegada del otoño-invierno, que ya se hizo
presente en la zona. Pero el gobierno pretende arrodillarlos antes de empezar a
conversar.
Los ayseninos redujeron y
regularon sus bloqueos, a la espera de conversaciones, pero saben que si
levantan el movimiento quedan desarmados. La reunión del lunes con el
subsecretario de la Presidencia, Claudio Alvarado, terminó de nuevo a fojas
cero, pero con el gobierno adoptando el rol de víctima de una supuesta
intransigencia y explotando el desabastecimiento generado por el propio
conflicto, que impidió ayer la reanudación de clases porque no hay combustible
para calefaccionar las escuelas.
Emulando la rebelión
transversal del año pasado en la más austral Punta Arenas, desatada cuando el
gobierno aumentó el precio del gas que más tarde tuvo que revertir, los
ayseninos reclaman mejores condiciones de vida, salarios de sobrevivencia y un
precio subsidiado de los combustibles, en un total de 10 peticiones, que
incluyen salud y otros temas. Un año después, lo único logrado en Punta Arenas
fue conservar el precio del gas, pero alzado por el índice inflacionario que no
se aplica a los salarios.
Ayer, los aysesinos permitieron
el ingreso desde Argentina de seis camiones con alimentos a Coyhaique y Puerto
Aysén, donde hoy un paquete de cigarrillos vale más de 8 dólares y el litro de
diesel más de 4. La Moneda, que ya envió tropas de choque de Carabineros a la
zona, amenaza con la Ley de Seguridad Interior del Estado, que en teoría
conduciría a la cárcel a casi todos los habitantes locales, unas 100.000 personas
excluidos los turistas, según el Censo 2002.
El Movimiento Social de Aysén
lleva adelante un reclamo denominado “Tu problema es mi problema”:
• Reducir precios de
combustibles (diesel, bencina, parafina, gas, leña).
• Salud de calidad (especialistas
e infraestructura tecnológica como diálisis).
• Equidad laboral (sueldo
mínimo regional, asignación nivelada de zona, estabilidad para servidores
públicos).
• Plebiscito o consulta
vinculante para que sea la región quien decida construcción de represas y
respaldo a Aysén como reserva de vida de la Tierra.
• Universidad pública regional
de calidad y formación académica según intereses y necesidades de Aysén.
• Regionalización de recursos
naturales (agua, hidrobiología, minería, silvo-agropecuarios).
• Medidas urgentes para
preservar la pesca artesanal, amenazada por políticas públicas en beneficio de
grandes industriales que exterminan recursos hidro-biológicos, con entrega de
derechos de pesca y recursos bentónicos a 3.000 pescadores de la región.
• Rebaja en costos de canasta
básica (electricidad, agua, alimentos esenciales).
• Pensión regionalizada para
adultos mayores y personas con capacidades diferentes.
• Rutas de acceso para pequeños
y medianos campesinos.
MARCO POLÍTICO
Todo esto ocurre al regreso de
vacaciones, justo cuando Adimark dio las cifras de aprobación (33%) y
desaprobación del Presidente (58%) al cumplirse dos años y la mitad de su
gestión. La adhesión al gobierno cayó de 35% a 31% y la desaprobación aumentó a
61%. La mayor desaprobación a Piñera está en los encuestados de 18-24 años,
seguidos de los 36-55 años, que son los electores más enigmáticos desde que se
aprobó la inscripción automática y voto voluntario.
El sector que mas rechazo
muestra (60%) es el segmento socioeconómico medio
Los guarismos presentan un
hecho muy curioso: la aprobación de seis ministros más que duplica a la del
Presidente, por encima de 70%, mientras el subalterno menos aceptado, Harald
Beyer de Educación, registra sólo 31% de aprobación. La ministra mejor evaluada
es Carolina Schmidt, del Servicio Nacional de la Mujer, con 78%. Pero no ha
sido fichada ni por la Unión Demócrata Independiente (UDI) ni por Renovación
Nacional (RN). La siguen Laurence Golborne-Obras Públicas (76%) y Luciano Cruz
Coke-Cultura, Andrés Allamand-Defensa y Evelyn Matthei-Trabajo (los tres con
74%). Más abajo, siguen Catalina Parot-Bienes Nacionales (73%), Felipe
Larraín-Hacienda (65%) y el resto del gabinete.
Por otra parte, la llamada
“clase política” más bien empeora su aceptación: la gobernante Coalición por el
Cambio cayó a 26%, su desaprobación se mantuvo en 59%, en tanto la Concertación
mantiene sus bajísimas evaluaciones, 18% que la aprueba, mientras 70% la
desaprueba.
Las evaluaciones del Congreso
tampoco mejoran: 23% aprueba a la Cámara de Diputados y 67% desaprueba. El
Senado tiene 26% de aprobación y 63 de desaprobación.
Está prácticamente aceptado que
el (o la) presidenciable de la derecha saldrá del gabinete y ahora Schmidt es
la mejor eventual competidora de la silenciosa Michelle Bachelet. Hoy es
probable que haya combate electoral presidencial de mujer a mujer, pero no está
claro si Bachelet representará a la desfallecida Concertación, que la considera
su segura esperanza de resurrección política.
Y aquí se presenta un problema,
observado anoche por Alejandro Guillier, de TV La Red: Como las elecciones
presidenciales y parlamentarias son en noviembre 2013, por la situación
descrita por las encuestas parece imposible que esta vez no haya primarias en
serio para designar candidatos, pues nadie aceptaría que sean designados por
las cúpulas político-partidarias. Y, por añadidura, en octubre 2011 hay
elecciones municipales que pondrán a prueba todo el sistema político chileno,
con su atuendo binominal en las presidenciales y parlamentarias, más la
incógnita de unos 5 millones de nuevos electores cuya preferencia -si es que
votan- constituyen realmente un misterio que podría no quedar aclarado en las
municipales.
El punto señalado en CNN-Chile
por el director de Adimark, Roberto Méndez, es que los ministros mejor
evaluados probablemente deberían abandonar sus cargos de aquí a unos 6 meses
para tener tiempo da darse a conocer en las primarias presidenciales internas
de la derecha, prácticamente encima de las municipales. Y esta hégira masiva de
los secretarios de Estado mejor evaluados debilitaría aún más al gobierno de
Piñera. El férreo control duro de la UDI sobre el gobierno de un Presidente RN
añade otros ingredientes, aún imprevisibles, al alejamiento presidencial de las
grandes masas que lo llevaron a un cargo donde no parece ejercer todo el poder,
mientras se manifiestan nuevos conflictos -como el de los pescadores
artesanales por sus cuotas de captura y las reivindicaciones de Calama en la
misma línea que Aysén- además del recrudecimiento de los “viejos”, como el
movimiento estudiantil, que comenzó a reinstalarse este lunes.
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