Todo lo que usted quería saber de la CIDH, y
no se atrevía a preguntar[1]
07/05/2012
-¿Qué son la Comisión y la Corte
Interamericana de Derechos Humanos?
Organismos que dependen de la Organización de
Estados Americanos, ente con sede en Washington dedicado fundamentalmente a
validar las políticas de Estados Unidos, el cual paga la más de la mitad de su
presupuesto.
¿La Comisión y la Corte Interamericana
de la OEA defienden los Derechos Humanos?
-Sólo si los viola un Estado. Si los violan un
empresario, un terrateniente, un banquero o una transnacional, se cruzan de
brazos. Tampoco se ocupan del derecho al trabajo, a la tierra, al agua, a la
educación, a la salud, a la seguridad social, a la cultura a la información
veraz: a todo lo que hace la vida digna y posible.
¿La Comisión Interamericana es
imparcial?
-Ni remotamente. Durante las décadas horribles
de la Cuarta República (en Venezuela), cuando había masacres, campos de
concentración, torturas, miles de desaparecidos y suspensiones de garantías que
duraban años, la Comisión procesó sólo seis denuncias, una de ellas interpuesta
por el terrorista Orlando Bosch y otra por el terrorista Posada Carriles. Durante
la década del gobierno bolivariano, cuando todas esas prácticas desaparecieron,
la Comisión procesa 66 denuncias contra Venezuela.
¿La Comisión y la Corte son eficaces?
-Sólo para defender los derechos del capital.
Nunca se pronunció contra la dictadura de los Somoza, pero sí condenó a la
Revolución Sandinista. Cuando el presidente Chávez fue secuestrado por
golpistas fascistas, la Comisión no movió un dedo para expedir una medida
cautelar a su favor, a pesar de que se lo exigió la organización colombiana
Minga. Nada hizo cuando el presidente Manuel Zelaya fue secuestrado. Cuando el
presidente Rafael Correa fue secuestrado y balaceado por golpistas fascistas,
tampoco movió un dedo. Cuando Correa ganó legítimamente una demanda contra
monopolios comunicacionales que lo calumniaron, allí sí salió la Comisión a
pedir que los perdonara.
¿La Comisión Interamericana acoge
denuncias válidas?
-En su Informe de 2011 para el Examen Periódico
Universal, la CIDH nos acusa en 233 párrafos. En 205 trata casos en los cuales
no se han agotado los recursos internos, que su propio Estatuto le prohíbe
conocer. En 225 no precisa hechos tales como nombres, fechas, lugares ni otros
datos, que su Estatuto exige para admitir denuncias. En 182 casos, juzga sobre
suposiciones de hechos futuros e inciertos, que “podrían” acontecer. En la casi
totalidad, se funda en rumores o recortes de prensa, que ningún tribunal digno
de tal nombre acoge como prueba. Incluso objeta proyectos de leyes, cuya
sanción depende de la Asamblea Nacional, y no de una oficina en Washington.
¿La Comisión está prejuiciada contra
Venezuela?
-En el citado Informe nos colocan junto a
Colombia, Honduras y Haití, como países que presentarían “situaciones que
afecten seria y gravemente el goce y disfrute de los derechos fundamentales”.
Asimilarnos a países ocupados por Estados Unidos o a gobiernos surgidos de
golpes o en guerra civil es una torpe injuria.
¿Quién paga a la Comisión
Interamericana y a la Corte Interamericana?
La Comisión Interamericana y la Corte
Interamericana dependen de la Organización de Estados Americanos (OEA), a la
cual Estados Unidos aporta anualmente unos $44,2 millones, más de la mitad del
presupuesto de aquella. El National Endowment for Democracy (NED) sufraga con
cantidades todavía no precisadas pero que deben ser sustanciales una miríada de
ONGs que fraguan incontables acusaciones contra Venezuela. Esos jugosos
estipendios podrían verse reducidos a iniciativa del congresista Connie Mack,
de Florida, para quien “La OEA es una organización en América Latina que ha
fracasado” (AFP, 3-5-2012). Por la plata baila el perro, y por el dólar acosa a
Venezuela la Comisión Interamericana.
¿Podemos evitar que Venezuela sea
juzgada por organismos que no reconocen su soberanía?
-Nada más fácil. El artículo 236 de la
Constitución establece que “Son atribuciones y obligaciones del Presidente o
Presidenta de la República (…) 4. Dirigir las relaciones exteriores de la
República y celebrar y ratificar los tratados, convenios o acuerdos
internacionales”. Así como puede celebrarlos, puede denunciarlos. El artículo
187 de dicha norma pauta que “Corresponde a la Asamblea Nacional: (…) 18.
Aprobar por ley los tratados o convenios internacionales que celebre el
Ejecutivo Nacional, salvo las excepciones consagradas en esta Constitución”.
Así como aprueba su celebración, puede aprobar su denuncia.
¿Sólo Venezuela formula críticas
contra los procedimientos ilegales de la Comisión y la Corte Interamericana?
En el Informe del “Grupo de Trabajo Especial de
Reflexión sobre el Funcionamiento de la Comisión Interamericana”, de 13 de
diciembre de 2011, los representantes de Brasil, Bolivia, Ecuador, México y
Perú recomiendan a dicha Comisión: “a) Reflexionar sobre la eficacia del
Capítulo IV del Informe Anual de la CIDH en la promoción de los derechos
humanos en el hemisferio. b) Revisar los criterios, metodología y procedimiento
para la elaboración del Capítulo IV, incluyendo el uso de fuentes públicas y
privadas. c) Ampliar el espectro del Capítulo IV del Informe Anual de la CIDH
para que se analice de manera objetiva e integral la situación de los derechos
humanos en todos los Estados de la región, independientemente de que sean
estados parte o no de los instrumentos interamericanos de derechos humanos. d)
Considerar en la elaboración del Capítulo IV no solo derechos civiles y
políticos, sino también los derechos económicos, sociales y culturales”. No es
desdeñable que tantos y tan importantes países ordenen a un organismo que
reconsidere su eficacia, sus criterios, metodologías, alcances y estrechez de
miras. Son países que comprenden cerca de la mitad del territorio y de la
población de América Latina y el Caribe.
-¿Si nos salimos de la Comisión y de
la Corte quedaremos aislados?
-Ni Estados Unidos ni Canadá se han sometido
jamás a la Comisión ni a la Corte Interamericana. Mejor aislarlos a ellos.
