Apoyar a Chávez en
Venezuela es un imperativo de las izquierdas latinoamericanas[1]
Rafael Cuevas Molina/Presidente AUNA-Costa
Rica
02/09/12
Falta poco más de un mes para las elecciones en
Venezuela y la derecha ha desatado una furibunda campaña de terror en contra
del presidente Chávez. No es para menos; según las últimas encuestas, éste
tendría más de 20 puntos sobre el candidato de la oposición y en el poco tiempo
que resta no tendría forma de remontarlo. Esta campaña anti-Chávez no es
solamente venezolana. Como todo el mundo pudo verlo en la convención
republicana, la derecha norteamericana lo sitúa poco menos que como un demonio
al que hay que extirpar como parte de la cruzada que busca romper con lo que
ellos llaman el eje del mal, del cual también formaría parte Cuba en América
Latina.
La presidencia de Chávez en Venezuela ha
posibilitado avances importantísimos no solamente en ese país sino, en general,
en todo el subcontinente. No entraremos a pormenorizar los avances que han
conocido en ese país durante todos estos años. Lo cierto es que “el pobrerío”
venezolano ha visto, por primera vez en su historia, que un gobierno se preocupa
por ellos y logra mejorar su nivel y calidad de vida.
Chávez es, por eso, el candidato de los pobres,
de los marginados, entre quienes llega a tener niveles de popularidad rayanos
en el endiosamiento. ¿Es culpa de Chávez esta admiración, a veces sin límites,
que se le profesa? En absoluto: es culpa de la secular actitud de las
oligarquías latinoamericanas que siempre han visto sobre el hombro a las
mayorías populares.
¿Qué tipo de sociedad se construye en Venezuela?
Una sociedad más inclusiva, menos inequitable. Con bastante seguridad, una
sociedad que busca no ser neoliberal y que, por lo tanto podría
caracterizársele como postneoliberal.
¿Avanzan en Venezuela hacia el socialismo? También se hacen esfuerzos en esa dirección.
Son esfuerzos que, a veces, dan palos de ciego, o que yerran el rumbo, pero ese
es el sino de nuestra época. Porque hoy no hay modelos como, para bien o para
mal, los hubo antes. Afortunadamente hoy podemos errar, pero erramos nosotros
mismos; en esta oportunidad, erramos a través de los venezolanos. Así que, a
golpes y trompicones Venezuela construye un socialismo “a la venezolana”,
pensado por ellos mismos y erigido para ellos mismos.
Ese fue siempre nuestra aspiración, nuestra
desiderata: que nos dejaran pensar con cabeza propia y pudiéramos hacer por
nosotros mismos. Es la misma idea que repetían los sandinistas a inicios de la
década de los 80 cuando, recién triunfante la Revolución, la acusaban de querer
construir otra Cuba: no construiremos otra Cuba –decían- sino otra Nicaragua.
Chávez ha sido fundamental, también, en cimentar
una nueva forma de vinculación de los países latinoamericanos entre sí, y entre
éstos y los Estados Unidos de América. No ha sido el único, es cierto, pero ha
sido piedra de toque. Ha sabido enlazarse con Brasil, que es un gigante que
despierta a la palestra mundial con nuevas fuerzas; con Argentina, con Bolivia,
con Ecuador.
Ha surgido entonces no solo una nueva voz sino
una nueva fuerza. Por primera vez en toda nuestra historia hemos tenido
posiciones dignas e independientes en esta parte del mundo, y el imperio del
Norte ha visto restringirse su paso omnipotente. No es poca cosa.
La presencia de Chávez en Venezuela incide
también en el empoderamiento que han tenido los movimientos sociales. Con gobiernos
progresistas en los países antes mencionados tienen más espacio de acción, más
posibilidades de influencia.
Las izquierdas latinoamericana no siempre han
entendido la dimensión de avance que significa Chávez para América Latina. En
la misma Venezuela, algunas de sus expresiones se le oponen y hacen coro con la
derecha reaccionaria.
Ya ha pasado ese tipo de cosas en otros tiempos.
Antes del triunfo sandinista en la Nicaragua de la década de los 70, la
izquierdea ortodoxa, miope y descontextualizada, quedó al margen del torrente
de transformación revolucionaria al que, más tarde y con el rabo entre las
piernas, se unió.
No se cometan, nuevamente, los mismos errores.
[1] Publicado en: http://connuestraamerica.blogspot.com/2012/09/apoyar-chavez-en-venezuela-es-un.html#more.
Revisado: 02/09/12
