Presidente Correa denuncia “oenegesismo” para
desestabilizar gobiernos democráticos de la región[1]
Por José Sinue Vargas
04/06/12
El presidente ecuatoriano Rafael Correa,
denunció este lunes durante la 42 Asamblea General de la Organización de
Estados Americanos (OEA) que se celebra en Cochabamba, Bolivia, el “oenegesismo”, que se ha propagado en la región
a los fines de desestabilizar los procesos de cambio democráticos que viven los
países en la actualidad.
Durante su intervención, señaló que muchas de
las ONG’s (Organizaciones sin fines de lucro) que hacen vida en algunos países
responden a los intereses hegemónicos y a los capitales extranjeros, con el
objetivo de “satanizar a lo público y a los Estados”
Al respecto subrayó que estas organizaciones
nacieron sin fines de lucro y que inicialmente tenían objetivos apolíticos.
“Pero ahora se intenta a través de ciertas ONG’s financiadas por la derecha,
tratar de hacer la políticas públicas desde el sector privado (…), ahora estas
organizaciones son de lucro sin fin o fines inconfesables”, dijo.
Afirmó que estas ONG’s ejercen una influencia
desproporcionada en las políticas de algunos países, satanizando el trabajo de
los Estados y los gobiernos democráticos, bajo la dirección de países
hegemónicos e intereses del gran capital sobre todo del negocio de la
comunicación.
Correa recordó que la Comisión Interamericana de
Derechos Humanos (CIDH), tiene 8 relatorías, de las cuales la única
independiente y de presupuesto propio es la que tiene que ver con la libertad
de expresión.
A propósito de ello, el mandatario ecuatoriano
subrayó que los financiamientos provienen de los Estados Unidos y la Unión
Europea. El primero, es un país que no es signatario de la convención de San
José y los otros, naciones ajenas a la región, pues no pertenecen al sistema
interamericano.
Sentenció que este tipo de organizaciones
representan un serio riesgo para las democracias. Por más que se digan sin
fines de lucro, pues ellas defienden claros intereses, agregó.
El dignatario suramericano instó a la OEA a
estar en función de este cambio de época. “O revolucionarse o desaparecer (…),
el Consejo Permanente opera al margen de la dinámicas políticas de la región”,
apuntó.
Criticó que actualmente se habla de negociar con
los miembros de la comisión (CIDH), cuando la Asamblea es el máximo organismo
que “no tiene que negociar con absolutamente nadie, ni con ninguna burocracia
internacional”.
Refirió que la Asamblea tienen autonomía para
decidir. “El sistema interamericano no esta al nivel de esta época”, argumentó.
Hizo votos por temas importantes para la región
y a los cuales la organización debe atender, como el caso de las Islas Malvinas
en Argentina, el embargo a Cuba, el que aún no se haya llevado a la justicia
los responsables del golpe de Estado de Honduras y a la violación de los
Derechos Humanos a los cuales están sometidos los 5 antiterroristas cubanos,
presos en cárceles de Estados Unidos.
Recordó la frase del Comandante Fidel Castro,
cuando calificó a la Asamblea de la OEA como el ministerio de las colonias.
Durante sus duras críticas a la organización y
su accionar en algunos momentos importantes para la región, rememoró el Golpe
de Estado del 11 de abril del 2002, cuando el presidente Hugo Chávez fue
derrocado por 47 horas.
Correa leyó la carta emitida por el organismo en
las primeras horas del inconstitucional hecho, donde señalan de “excelentísimo”
y avalan a uno de los funcionarios designado al margen de la Constitución de
Venezuela.
