Cuba
evangeliza a Benedicto XVI
por José Toledo
27/03/12
El espíritu del
Señor está sobre mí, porque el Señor me ha ungido. Él me envió a llevar la
buena noticia a los pobres, a vendar los corazones heridos, a proclamar la
liberación a los cautivos y la libertad a los prisioneros
Isaías
61, 1
Nos es habitual reconocer a Jesús el galileo,
los apóstoles y en tiempos modernos a los agentes pastorales y comunidades
eclesiásticas como sujetos de evangelización. El protagonismo religioso
individual siempre se superpuso al significado del colectivo como sujeto
comunicador, como portador de las buenas nuevas
de un mundo equitativo y justamente
proporcional. Es así, como en esta oportunidad, y desde la experiencia de los
pueblos que luchan por su liberación, reconocemos a Cuba como sujeto soberano
evangelizador y portador de valores coherentes, no solo con los principios
primigenios de las primeras comunidades cristianas, sino con toda aquella
espiritualidad y sentir religioso que tenga la vida como valor supremo.
Ayer lunes 26 de marzo llegó el Papa Benedicto
XVI a la Grande de las Antillas, Cuba. El presidente Raúl Castro abrió su
discurso con un profundo talante ético haciendo alusión a Cintio Vitier y José Martí : “De Martí aprendimos a rendir culto a la dignidad
plena del hombre y heredamos la fraterna fórmula que seguimos hasta hoy: “con
todos y para el bien de todos”; Vitier, “insigne intelectual y cristiano,
escribió que ‘el verdadero rostro de la Patria… es el rostro de la justicia y
de la libertad’ y que ‘la Nación no tiene otra alternativa: o es independiente
o deja de ser en absoluto’.[1]
La acrisolada personalidad del pueblo cubano, se
levanta en el mundo entero como candelabro iluminado que resplandece en medio
de la lucha por el poder y la manipulación enajenada del cuerpo y la
conciencia. El endiosamiento de un dios con pies de barro, como es el Capital,
representado por su vicario el Mercado y adorado en majestuosos templos
bancarios, hacen de la economía liberal la religiosidad que se nutre de sangre
inocente. Cuba evangeliza al mundo y entre ellos al líder de la Iglesia
Católica, Benedicto XVI.Una evangelización emprendida desde la puesta en
práctica de valores soberanamente equitativos y solidarios que desde el triunfo
de la Revolución en 1959 traspasan las relaciones sociales y de producción en
la Grande las Antillas.
Cuando sostenemos que Cuba evangeliza al Papa lo
hacemos desde el mismo testimonio legado por Jesús el galileo. En el capítulo
25, 31-46, del Evangelio según San Mateo, la tradición teológica nos pone en
evidencia aquello que para muchos es el centro del mensaje cristiano. Para
Jesús el galileo, según el testimonio de Mateo, existen dos grupos de personas,
las cuales desde sus propias convicciones demuestran devoción religiosa, pero
que desde la perspectiva de códigos éticos de carácter universal no todos los
grupos se encuentran en sintonía con los designios divinos.
Existe el grupo al cual Jesús el galileo le
dice: “: "Venid, benditos de mi Padre, recibid la herencia del Reino
preparado para vosotros desde la creación del mundo. Porque tuve hambre, y me
disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; era forastero, y me
acogisteis; estaba desnudo, y me
vestisteis; enfermo, y me visitasteis; en la cárcel, y vinisteis a verme"
(vv.34-36). Y, se encuentra el otro grupo al cual se dirige de esta manera: “:
"Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno preparado para el Diablo y sus
ángeles. Porque tuve hambre, y no me disteis de comer; tuve sed, y no me
disteis de beber;era forastero,
y no me acogisteis; estaba desnudo, y no me vestisteis; enfermo y en la cárcel,
y no me visitasteis"(vv. 41-43).
Hay, en el texto bíblico compartido, antes que
una cargada compilación jurídico-doctrinal en materia religiosa, una síntesis
de la práctica de Jesús el galileo. Aquella practica que a través de los tiempos
y espacios fue distorsionada institucionalizando el poder como instrumento de
enriquecimiento y exclusión, negando desde todo punto de vista el sentido
comunitariamente solidario de la espiritualidad compartida por el carpintero de
la lejana Nazaret.
Cuba sufre – desde 1960- el inhumano e inicuo bloqueo financiero y comercial de
parte de los EE.UU. No obstante, el sufrimiento y las serias limitaciones que
esta nefasta situación conlleva, la práctica de Cuba se ha convertido en
evangelio de esperanza para aquellos y aquellas que serían – según Mateo 25 –
los preferidos y preferidas de Jesús el galileo. El Evangelio, la buena
noticia, según Cuba, se construye en la cotidianidad de la esperanza
compartida. El aporte de la Revolución cubana para las Ciencias Teológicas es el
haber encarnado en movimiento social verdades bíblicas que se transforman en
buena nueva de liberación a todo aquella persona que cree que sobre el valor
del Capital existe un valor superior llamado dignidad.
Y, esta dignidad del pueblo cubano nos
evangeliza. Sin esperar pomposas manifestaciones de fe, ni signos
sobrenaturales de milagros de dudosa reputación, la Grande de las Antillas es recocida en el mundo entero
por su entrega incondicional en beneficio de causas solidarias como el apoyo a
olvidadas regiones de África, Centro y Sur América. Campamentos enteros de
médicos en el sufrido y empobrecido Haití, ayuda humanitaria en Perú, Chile y
demás pueblos que se fueron victimas de
desastres naturales. Pero, no solo esta dignidad convertida en pueblo, llamado
Cuba, se manifiesta en coyunturas específicas, para la maltratada Isla , hacer
ver al ciego ,no es el único, pero si uno de los milagros que le sale del corazón.
El modelo socialista cubano evangeliza al mundo
desde su praxis solidaria. Dejamos al presidente Raúl Castro que él mismo nos
haga la síntesis de una de las buenas nuevas que el pueblo cubano tiene para el
mundo: “Sólo como demostración de cuánto se podría hacer si prevaleciera la
solidaridad, menciono que en la última década, con la ayuda de Cuba se han
preparado decenas de miles de médicos de otros países, se ha devuelto o
mejorado la visión a 2,2 millones de personas de bajos ingresos y se ha
contribuido a enseñar a leer y escribir a 5,8 millones de analfabetos. Puedo
asegurarle que, dentro de las modestas posibilidades de que disponemos, nuestra
cooperación internacional continuará.”
La ostentosa riqueza del Vaticano, no será
mencionada, pero no podrá ser obviada. La corrupción y especulación
financiera que se aduce al sistema
financiero de Vaticano es un tópico que forma parte de una poderosa e inicua red internacional.La corrupción y
especulación financiera del Vaticano, Estado del cual Benedicto XVI es jefe
supremo, se encuentra enmarañada con acusaciones de pedofilia y tráfico sexual atribuidos
a funcionarios religiosos cercanos a Benedicto XVI. La historia de Vaticano,
como eje central de la catolicidad a nivel mundial, se encuentra lejos de
rendirle honor al tan ignorado Mateo 25 en donde los anónimos de las
sociedades, los seres no “productivos” (hambrientos,
sedientos, forasteros, desnudos, enfermos, presos…) se manifiestan como los
preferidos y las preferidas de Jesús el galileo.
Más allá de todas estas distorsiones ,que la acumulación
del poder en manos de pocos imprime en las instituciones religiosas y no
religiosas, Cuba abre sus brazos a Benedicto XVI y acepta el carisma de su
visita: “Vengo a Cuba como peregrino de la caridad, para confirmar a mis
hermanos en la fe y alentarles en la esperanza, que nace de la presencia del
amor de Dios en nuestras vidas. Llevo en mi corazón las justas aspiraciones y
legítimos deseos de todos los cubanos, dondequiera que se encuentren, sus
sufrimientos y alegrías, sus preocupaciones y anhelos más nobles, y de modo
especial de los jóvenes y los ancianos, de los adolescentes y los niños, de los
enfermos y los trabajadores, de los presos y sus familiares, así como de los
pobres y necesitados” señaló el pontífice.[2] Que lejos el ejemplo de Jesús el galileo, que
más allá de buenas oraciones, sabios discursos y buenos deseos, entregó su vida
la cual le fue arrebatada por manos
criminales.
El carpintero de Nazaret fue asesinado por las tenebrosas fuerzas del statu
quo político-religioso de su época. No seguir la Realpolitik ni política, ni religiosa, le costó la vida. Su opción
por los pobres, los excluidos y excluidas del sistema lo llevó a sufrir las
consecuencias de la coherencia que implicó en su vida ser buena noticias para
los débiles y oprimidos y mala noticia para los soberbios y poderosos. Como nos
lo compartió Víctor Codina: “La muerte de Jesús es inseparable de su opción por
los pobres y su crítica a los responsables de una religión meramente exterior y
no solidaria con los pobres”.[3]
Concluyendo podemos decir, el pontífice muy
lejos de censurar a Cuba, como lo alucinan sus detractores, Benedicto XVI eleva
sus plegarias a la Virgen de la Caridad del Cobre[4]
por los necesitados, los que sufren y todo aquel que es privado de su libertad
viviendo lejos de sus seres queridos. Muy lejos de censurar a Cuba, el sumo
pontífice -de la catolicidad mundial- intercede por Cuba que sufre exclusión de
los poderosos de la tierra. Vayan las plegarias del Papa unidas a las plegarias
de mujeres y varones de buena voluntad que interceden por los cinco hermanos
cubanos que sufren injusta detención. Que el poder evangelizador del pueblo
cubano, sincréticamente creyente, espiritual y éticamente liberador, pueda
contribuir con el proceso de conversión de Benedicto XVI y que tenga la oportunidad de materializar su
espiritualidad en favor de la Grande de las Antillas como signo de la opción
preferencial por los excluidos y excluidas de la praxis radicalmente
revolucionaria de Jesús el galileo. La revolución cubana es y será históricamente
signo de buena nueva para el mundo.
[1] “Palabras del
Presidente cubano Raúl Castro al ofrecer la bienvenida en Santiago de Cuba a su
Santidad Benedicto XVI” en http://latinoamericandonos.blogspot.com/.
Revisado: 27/03/12.
[3] Codina, Víctor. “Los
pobres, la Iglesia y la Teología” en José María Vigil et al. Bajar de la cruz a
los pobres. Cristología de la Liberación. Comisión Teológica Internacional de
la ASETT, Asociación Ecuménica de Teólogos/as del Tercer Mundo (EATWOT, Ecumenical Association of Third
World Theologians). 2007, pàg.56.
[4] Patrona de Cuba,
proclamada por el Papa Benedicto XV en el año 1916. Fue Juan Pablo II quien en
1998, coronó a la Virgen como Patrona de Cuba. La imagen se venera en la
Basílica Santuario Nacional de Nuestra Señora de la Caridad del Cobre en
Santiago de Cuba. En la santería Orisha se identifica con Oshun.
