CARTA PASTORAL
13/03/12
Monseñor Luis Infanti de la Mora, Obispo Vicario Apostólico de
Aysén
Santiago (EVARED) - A continuación reproducimos
la carta de monseñor Luis Infanti de la Mora, Obispo Vicario Apostólico de
Aysén, sobre la participación de la Iglesia en movimiento social "Aysén:
tu problema es mi problema".
____________________________________________________________________________
Muy queridos y estimados hermanos y hermanas:
Desde hace un mes, en nuestra región de Aysén de
la Patagonia estamos viviendo un conflicto inédito en nuestro pueblo, por sus
objetivos, por su masiva y unitaria participación, por sus alcances, por la
violencia experimentada, y también por la presencia y participación de la
Iglesia de Aysén frente al Movimiento Social “Aysén: tu problema es mi
problema”.
Entre tantos elementos de este conflicto ha
habido abundantes hechos y declaraciones. Entre estas, algunos M.C.S., han
difundido expresiones del señor Ministro vocero del gobierno Andrés Chadwick y
de la señora Intendenta de Aysén Pilar Cuevas que expresaron: “El rol del
pastor de la iglesia es dedicarse a rezar”.
Les agradezco, porque llaman al obispo a ser
testigo de su misión esencial, al igual que cada cristiano, según su estado y
realidad. Efectivamente, la ORACIÓN es una actitud y una actividad ESENCIAL de
toda persona de fe, y de manera especial de los pastores, guías y animadores.
Entonces nos preguntamos: ¿QUÉ ES REZAR?
Nos decía el “Papa Bueno” Juan XXIII que “un día
sin oración es como un jardín sin flores”.
Para algunos, rezar podría significar refugiarse
en lindas fórmulas y oraciones y aislarse de la realidad, tal vez esperando que
Dios intervenga “mágicamente”.
Para otros, rezar es dirigirse a Dios para
“exigirle” a que intervenga para que se realice lo que “yo quiero”, lo que “a
mí me interesa o favorece”, como atribuyéndome el poder de darle yo, órdenes a
Dios.
Quizás haya también personas que no rezan, otras
que no saben orar, otras que BUSCAN CÓMO orar.
Quizás alguien crea, incluso, que orar es algo
inútil, es “perder el tiempo”.
Les puedo asegurar que en TODOS estos días de
conflicto, en todo Aysén, muchísimas personas (y yo mismo) personal y
comunitariamente rezamos, y no solo en Aysén, sino en todo Chile y mucho más
allá, aunque los M.C.S. no lo hayan registrado y difundido, como por ejemplo la
masiva y emotiva Eucaristía que celebramos en la Catedral de Puerto Aysén el
sábado 18 de febrero, para que la paz, la justicia, el diálogo y el amor de
Dios reinen en Aysén.
Para toda persona de fe es esencial mirar a los
MAESTROS, para que, de su ejemplo, aprendamos QUÉ ES ORAR y COMO hacerlo. Para
los católicos y para todo cristiano, JESÚS, el CRISTO y SEÑOR es MAESTRO de
ORACIÓN. El reza solo, a veces en largas noches, en el Huerto de los Olivos, en
el cerro,… y reza también en comunidad, con los apóstoles, con los discípulos,
en la sinagoga, en el templo…
1. ORAR ES ESCUCHAR
PARA Jesús, orar es entrar en plena y perfecta
COMUNIÓN con su Padre Dios, para que “SEA SANTIFICADO SU NOMBRE, SE HAGA SU
VOLUNTAD en la tierra como en el cielo, VENGA SU REINO”. Jesús ora, ESCUCHANDO
al PADRE DIOS. La oración es esencialmente ESCUCHAR a DIOS que me habla HOY. Y
Dios tiene siempre UNA PALABRA ORIGINAL: JESÚS (ayer, hoy y siempre). Una
Palabra tan actual y eficaz que ni siquiera cabe en la sola BIBLIA, pues a los
oídos, a los corazones y a las mentes sensibles y acogedoras Dios nos habla HOY
en Jesús, por él y con él también en los sacramentos, en la eucaristía, en el
amigo y en el enemigo, en los acontecimientos, en el pobre, en el enfermo, en
él que sufre, en las maravillas de la creación, en los misterios de la
naturaleza.
Todo esto es una PALABRA – SACRAMENTO a través
de la cual Dios nos habla, o sea son signos eficaces y “decidores” de la
presencia de Dios entre nosotros. Son rostro, voz, presencias del misterio de
Dios entre nosotros y en nosotros.
Si sabemos ESCUCHAR esta “VOZ POTENTE”, ya
estamos empezando a orar.
“Aysén, tu problema es mi problema” es un clamor
de oración, fruto de corazones sensibles a la voz del Señor que nos habla en el
hermano que sufre. De igual manera, cuando sufre o es violentada la naturaleza,
obra de Dios, cuando la maltratamos, la depredamos, la acaparamos marginando a
otros, la
destruimos (ecocidio), ofendemos gravemente al
Creador y a nosotros mismos. Por nuestra fe ¿podremos quedar indiferentes
frente al hermano que sufre, frente al deterioro ecológico, frente a las
privatizaciones y a la mercantilización de elementos esenciales para la vida
(tierra, aguas, aire, alimentos, bienes comunes) aumentando la pobreza y la
indigna marginación de tantos hermanos?
2. ORAR ES RESPONDER CON AMOR
“Pongan, pues, en práctica la palabra y no se
contenten con oírla, engañándose a ustedes mismos. Pues el que la oye y no la
cumple se parece al hombre que contempla su rostro en un espejo , y después de
haberse mirado, se va, olvidándose en seguida de cómo era. En cambio, dichoso
el hombre que se dedica a meditar la ley perfecta de la libertad; y no se
contenta con oírla, para luego olvidarla, sino que la pone en práctica”.
(Santiago 1, 22 – 25).
“¿De que le sirve a uno, hermanos míos, decir
que tiene fe, si no tiene obras? ¿Podrá acaso salvarlo la fe? Si un hermano o
una hermana están desnudos y no tienen nada para comer, y uno de ustedes les
dice: “Váyanse en paz, abríguense y coman”, pero no les da lo necesario para su
cuerpo, ¿de qué sirve? Así también la fe: si no tiene obras, está completamente
muerta”. (Santiago 2, 14 – 17)
La oración verdadera es ESCUCHAR y RESPONDER CON
AMOR, COMO LO HIZO JESUS, con un amor sincero y profundo y con solidaridad
constante, a los LLAMADOS del Señor.
Por eso doy gracias a Dios que hizo surgir este
Movimiento “Aysén, tu problema es mi problema”, que después de largo
discernimiento fue aunando conciencias y voluntades para pedir y exigir
justicia, equidad y dignidad para nuestro pueblo, SIEMPRE con actitudes de
diálogo y de paz.
Esta es oración, saber responder con amor a los
llamados del Señor que nos habla HOY, para TRANSFORMAR los sufrimientos, los
dolores, las heridas, en signos y hechos de fraternidad, de justicia, de
solidaridad, de comunión, de paz, de equidad.
Desgraciadamente este clamor de la Patagonia fue
“atendido” por algunas autoridades con hechos y momentos de violencia e incluso
con amenazas de detención de algunos líderes, situaciones que exacerbaron aún
más los ánimos. ¡Extraña manera de tratar a personas tan valientes,
serviciales, generosas, proféticas, solidarias, pacíficas, orantes!
Orar es entonces una acción auténtica y
profundamente humana y cristiana, indispensable para construir y hacer de Chile
“una mesa para todos”, un país de hermanos.
Decía un teólogo “La oración sin historia, nos
lleva a una historia sin oración”; y San Alberto Hurtado proclamaba que
“Nuestra acción o nuestra no – acción, tiene sentido social”.
Entonces podremos entender que la oración y la
acción de la iglesia, incluido el obispo, en el inédito y grave conflicto de
estos días en Aysén, es una presencia y una misión que no va “CONTRA” alguien
(autoridades, gobierno…) sino a favor de Dios y de nuestro pueblo, fruto del
AMOR de Dios en nosotros, que nos llama a PROCLAMAR la Buena Noticia
(Evangelio), a DENUNCIAR el mal (sus causas, sus causantes y sus efectos), con
la sola finalidad de abrir anchos y reales caminos de CONVERSIÓN. Esta es una
misión propia de este tiempo de Cuaresma, partiendo de uno mismo.
La Iglesia de Aysén sigue orando, y también el
obispo se dedica a orar con gozo, sólo y junto al pueblo que Dios le ha
confiado para que el diálogo y la buena voluntad de todos los responsables
consigan lograr justicia, paz y hermandad más estables.
Que Santa María, discípula de Jesús, madre de
Aysén, señora de la paz, Virgen orante, estrella de justicia y de paz, nos
acompañe por los caminos de una vida fecunda y santa, asumiendo la muerte y
resurrección de Cristo, vivo y presente, hoy, en medio de su pueblo.
Fraternalmente le saluda y bendice en Cristo,
+ LUIS INFANTI DE LA MORA, osm.
Obispo Vicario Apostólico de Aysén
Fuente: http://radioevangelizacion.org. Revisado: 13/03/12

No hay comentarios:
Publicar un comentario