Cuba: más de medio siglo sin tortura ni
maltrato a prisioneros[1]
21/05/12
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| Antonio Libre |
La Habana, 21 may (PL) En los últimos 53 años
Cuba ha sido un país libre de torturas y maltratos a prisioneros, lo que
ratifica la fortaleza moral de la Revolución, señaló en esta capital el abogado
Antonio Libre. (Radio PL)
El
especialista en derecho internacional de la Unión Nacional de Juristas de Cuba
-una organización no gubernamental con más de tres décadas de accionar-
consideró que ese escenario contrasta con el existente en la región en etapas
de igual período, así como con el de la propia isla antes del 1 de enero de
1959.
Muchos países de América Latina sufrieron en los
años 60, 70 y 80 del siglo pasado regímenes que, con el apoyo de la Agencia
Central de Inteligencia de Estados Unidos, aplicaron el asesinato, la tortura y
la desaparición de personas para silenciar los movimientos de izquierda y las
protestas sociales.
Antes del triunfo de la Revolución, Cuba también
vivió esa situación, de la cual fui víctima durante mi participación en la
lucha clandestina contra la dictadura de Fulgencio Batista, comentó Llibre en
una entrevista concedida a Prensa Latina.
De acuerdo con el experto, fue torturado y
golpeado en dos ocasiones por su activismo político en la década del 50.
Las palizas recibidas me hicieron perder el
conocimiento, y la segunda vez salvé la vida de milagro, "porque para uno
de los esbirros me parecía demasiado a su único hijo", comentó.
Para Libre, el 1 de enero de 1959 comenzó en la
isla una nueva etapa, marcada por el respeto a los prisioneros y el destierro
de la tortura como método de intimidar o extraer información a los adversarios.
Desde la clandestinidad y la lucha rebelde en
las montañas de la Sierra Maestra, la Revolución cubana dio claras señales de
lo que ha sido por más de medio siglo una muestra de su postura ética, el
respeto a los prisioneros, apuntó.
Según el jurista de casi 80 años, durante su
presencia en las montañas del oriente del país caribeño -como integrante del
Ejército Rebelde que derrotó a las tropas de Batista- estuvo varias veces en la
entrega de oficiales y soldados capturados.
Aprovechábamos cada tregua para entregar a la
Cruz Roja sanos y salvos a los prisioneros, mientras los heridos eran devueltos
luego de recibir toda la atención médica a nuestro alcance, comportamiento que
predicó siempre el líder Fidel Castro, dijo.
"Jamás torturamos, ni maltratamos a los
detenidos, a pesar de que se trataba de una guerra y de los compañeros que
caían en los combates, Fidel Castro nos acostumbró a eso", insistió el
especialista en derecho internacional y también historiador.
Llibre aseguró que esa práctica ha continuado en
la isla, donde la protección jurídica de los derechos humanos, y en particular
la inviolabilidad de los prisioneros en su integridad personal está plasmada en
la Constitución de la República y en otras normas sustantivas y procesales.
Los artículos 9, 10, 26, 58 y 59 de la Carta
Magna reflejan las garantías de la dignidad plena del ser humano y del disfrute
de sus derechos, mientras el acápite 30.11 del Código Penal establece que
"el sancionado no puede ser objeto de castigos corporales, ni es admisible
emplear contra él medida alguna que signifique humillación”.
También documentos internos de instituciones,
como el Reglamento Penitenciario Cubano, descartan el amparo a cualquier
maltrato, cuando refrenda que la ejecución de las sanciones y medidas se lleva
a cabo dentro de la observancia de la legalidad socialista, excluyendo todo
tipo de medida que pueda causar sufrimientos físicos o psíquicos.
[1]Fuente:http://www.prensalatina.cu/index.php?option=com_content&task=view&id=508681&Itemid=1Revisado:
21/05/12.
