martes, 15 de mayo de 2012


Estudiantes llaman a marchar por “nula respuesta” del Gobierno[1]

CHILE

15/05/12

Los estudiantes universitarios adheridos a la Confech y los secundarios ligados a la ACES y la Cones, junto a Profesores y apoderados, ratificaron el llamado a marchar este miércoles en diversas ciudades, y justificaron la nueva manifestación en rechazo a la propuesta de reforma tributaria y el plan de cambio en el sistema de financiamiento de la educación.

La jornada de protesta convocada por estos sectores en Santiago fue autorizada por la Intendencia Metropolitana que asignó un recorrido similar a la de la manifestación del 25 de abril: Alameda desde Plaza Italia hasta Mac Iver y por ésta al norte para girar luego hasta la Estación Mapocho.

El presidente de los estudiantes de la Universidad Católica (FEUC), Noam Titelman, enfatizó que marcharán porque la propuesta de reforma del sistema de financiamiento "no resuelve los problemas de fondo" e "incluso va en la dirección contraria.

"Es una propuesta que incluso viene a agudizar los problemas de segregación. Tenemos el segundo sistema educacional más segregado del mundo, tenemos los aranceles más caros del mundo. Nada de lo que se ha propuesto hasta ahora da solución a estos problemas", expresó.
A los estudiantes, apuntó, "nos preocupa sobre manera, de que sabemos que hay instituciones que violan la ley y que están lucrando, y esta es una inyección de recursos directamente a esas instituciones, y hemos visto luego de los resultados de la prueba Inicia, que estas instituciones son verdaderas estafas".

"Se está engañando, se está lucrando, con los sueños de millones de chilenos (...) el Gobierno se está quedando solo, y los resultados de las encuestas dicen que el tema educacional es algo prioritario para los chilenos", dijo.

Los escolares de ACES (Asamblea Coordinadora de Estudiantes Secundarios), a través de su vocera, Eloísa González, señalaron que hace dos semanas le entregaron al ministerio de Educación una propuesta educacional que se formuló hace cinco meses, y ha habido nula respuesta por parte del gobierno".

"Entendemos que no hay ninguna voluntad por parte de las autoridades respecto al pronunciamiento de nuestras demandas. (...) Es necesario que en Chile exista un cambio estructural en la educación", añadió la adolescente.

"Se está engañando, se está lucrando, con los sueños de millones de chilenos (...) el Gobierno se está quedando solo, y los resultados de las encuestas dicen que el tema educacional es algo prioritario para los chilenos", dijo.

Gabriel Boric, presidente de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile (FECH), indicó que han hecho "propuestas de lineamientos políticos de hacia dónde debiéramos avanzar con una reforma de educación que propone el Gobierno".

Sion embargo, estimó, el Ejecutivo propuso una reforma tributaria que calificó como un "ajuste hecho a la medida de los más ricos que fortalece la educación privada en perjuicio de la pública y en donde al final del día los que se benefician son los que más tienen".

lunes, 14 de mayo de 2012


 CUBA: REVOLUCIÒN ECONOMICA, CREACION HISTORICA
 
Por José Toledo

14/05/12




Revolución es sentido del momento histórico; es cambiar todo lo que debe ser cambiado; es igualdad y libertad plenas; es ser tratado y tratar a los demás como seres humanos; es emanciparnos por nosotros mismos y con nuestros propios esfuerzos; es desafiar poderosas fuerzas dominantes dentro y fuera del ámbito social y nacional; es defender valores en los que se cree al precio de cualquier sacrificio; es modestia, desinterés, altruismo, solidaridad y heroísmo; es luchar con audacia, inteligencia y realismo; es no mentir jamás ni violar principios éticos; es convicción profunda de que no existe fuerza en el mundo capaz de aplastar la fuerza de la verdad y las ideas. Revolución es unidad, es independencia, es luchar por nuestros sueños de justicia para Cuba y para el mundo, que es la base de nuestro patriotismo, nuestro socialismo y nuestro internacionalismo.
Fidel Castro Ruz
1ro. de mayo de 2000

Estas líneas van dirigidas a las generaciones de los ’90. Las generaciones anteriores a ella hartos están de información. Siento la necesidad de remover mi memoria y ampliar lo que me queda de conciencia histórica en medio de la esperanza del inmensamente soberano pueblo cubano, altivo, solidario y magnánimo, hasta yo diría en vocablo quechua: Misqui (dulce). Como lo aprendimos en medio del acto de gratitud del amoroso pueblo quechua del Perú, en compañía de compañeros del alma como Efraín y Abner Barrera, Alejo y tata mis compañeros de siempre, a ellos las líneas de esta divagación en medio del éxodo. 

En un contexto económico planetario, en donde las políticas fiscales, financieras y económicas son dictadas por el conglomerado financiero internacional, en la Grande de las Antillas, Cuba, el modelo socialista actualiza su capitulo económico orientado hacia su adaptación a los retos que la historia le demanda. El pasado 4 de Mayo de 2012, el Vicepresidente del Consejo de Ministros Jorge Marino Murillo ofreció una conferencia de prensa en el Hotel Nacional con motivo de la implementación de los lineamientos aprobados en el Congreso del Partido Comunista cubano sobre la actualización del capítulo económico. Estas líneas pretenden ser un dialogo originado por la provocación del llamado nuevo modelo económico cubano.  

Cabe resaltar, a manera de prologo, que no es practica común que la democracia representativa - defendida por el modelo democrático liberal – proponga y apruebe leyes, reformas, actualizaciones y demás, en donde la población sea el sujeto principal de dichas transformaciones, aun siendo el argumentum ad populum en favor de un sistema democrático que no representa las necesidades reales de los pueblos, sino de intereses foráneos.

Es consabido que gobiernos de corte liberal modifican y remodifican el capitulo económico – y otros capítulos - de sus Constituciones teniendo como principales asesores a corporaciones financiero-empresariales, agencias para estatales, ONGs y fundaciones (loobies) que son los que se encargan de delimitar la deontología jurídica que rigen la política económica de las naciones. Como ejemplo, podemos citar el capítulo económico de la Constitución de la República del Perú de 1993 producto del golpe de Estado dirigido por Alberto Fujimori Fujimori y Vladimiro Montesinos (05/04/1992). 

La política económica de facta en el Perú – vigente hasta el día de hoy – fue asesorada y redactada por organizaciones como, la CONFIEP (Confederación Nacional de Instituciones Empresariales Privadas), el Institute for Liberty and Democracy de Hernando de Soto, la USAID (Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional), entre otros. Esta injerencia de los poderes facticos en asuntos concernientes a política de Estado es una practica llevada a cabo como estrategia hegemónica neocolonizadora que tiene como único fin perpetuar el sistema de libre mercado bajo el control absoluto de corporaciones financieras  y emporios transnacionales.
Desde la experiencia cubana, el vicepresidente Marino Murillo da inicio a la conferencia de prensa dejando en claro que lo realizado fue la actualización de los principios económicos, más no así se habla de una reforma política. Los lineamientos de la política económica y social de la revolución son aquellos que merecieron la atención del Congreso del Partido.

Énfasis económico del congreso. Marino Murillo sostuvo: “el Congreso se dejó sólo para los temas económicos, y no se trataron los temas de funcionamiento del Partido”. Los principales críticos de la apertura del Socialismo cubano hacia una actualización de su capítulo económico juzgan a Cuba de no realizar las “reformas” hacia una “transición a la democracia”. En suma, objetan la ausencia de “reformas políticas” al interior del Partido Comunista cubano. Es interesante notar que los dardos críticos vienen de trincheras que se ufanan de apoliticismo y tecnicidad. Son aquellos defensores de la unilateralidad económica globalizada los que ahora juzgan a Cuba por plantear su “nuevo modelo económico cubano”.

Sin lugar a dudas, no quiere decir esto, que la actualización del modelo económico se encuentra desligada de un orgánico y coordinado trabajo político. Marino Murillo remarcó la existencia de dos procesos mancomunados al surgimiento del nuevo modelo económico: El Congreso y la Conferencia del Partido. En el Congreso se discutieron los temas económicos y “en la Conferencia los temas de funcionamiento del Partido”. Vale decir, el Congreso abordó los tópicos concernientes a los lineamientos, mientras que la Conferencia, de forma integrada, abordó lo concerniente a los objetivos y directrices a seguir.

¿Cuál de los gobiernos liberales en América Latina discuten con el pueblo los lineamientos generales de cualquier reforma o actualización de las Instituciones  o poderes del Estado?

La antesala de la aprobación de los 313 lineamientos de la actualización económica cubana estuvo precedida por la magna consulta popular: “La Asamblea Nacional aprobó también la actualización del modelo económico. Los lineamientos fueron discutidos públicamente con todo el pueblo; los documentos se publicaron; los lineamientos fueron discutidos, modificados y aprobados; y también fueron informados y discutidos en el Parlamento y aprobados”. 

Fueron 291 lineamientos que circularon inicialmente a la población. Según Marino Murillo el 68% de los lineamientos fueron modificados. Siendo aprobados finalmente 313 lineamientos.
Muy a pesar del inicuo bloqueo financiero, económico y comercial perpetrado en contra de Cuba, la solidaridad internacional quiebra simbólicamente cualquier bloqueo existente. Como fue señalado en la introducción a los 291 lineamientos del nuevo modelo económico cubano, la inclusión de Cuba en la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA), el apoyo medico-sanitario ofrecido por Cuba a Venezuela, Haití, Perú, Chile, Bolivia es solo parte de la integración desarrollada en la región contra cualquier capricho hegemónico. En esta línea, la última visita del presidente de México Felipe Calderón, a la Grande de las Antillas, contribuye con la consolidación del modelo económico socialista de cara a la economía mundial.

Desde otros hemisferios, el desarrollo de las relaciones comerciales y financieras muestra mayor empoderamiento – en favor de Cuba - como aquellos sostenidos con países como Angola, Argelia, Brasil, China, Irán, Rusia y Vietnam. Este circuito de relaciones multilaterales afianza el nuevo modelo económico cubano y hace de su modelo socialista el referente - socio-político-económico - de convivencia planetaria el cual permite realizar el contraste de valides y caducidad con el agonizante modelo neoliberal. Modelo socialista vigente, que histórica y dialécticamente actualizado se reconstruye como síntesis política-económica a ser considerada como teoría de Estado y Gobernabilidad para el siglo XXI.

Lineamientos de la política económica. Los lineamientos encierran dos conceptos fundantes que rigen su desarrollo,  promoción, aplicación y defensa: Los lineamientos económicos son el fruto de las necesidades del pueblo cubano, por lo cual surgen de sus mismas entrañas, sin provenir de esferas foráneas ajenas a sus necesidades reales. Los dos matices del modelo propuesto son: El desarrollo sostenible y la preservación de las conquistas de la revolución y del socialismo. El marco general que contiene todas las actualizaciones – que no es lo mismo a decir “ajustes” – la proporciona la economía desde el prisma socialista.

La barbarie de las políticas económicas del modelo liberal ha intoxicado en esencia la economía planetaria, como señala el comandante Fidel Castro Ruz, estamos a punto de la destrucción total. Dentro de la descabellada concepción de la economía según los lineamientos liberales las fuerzas de producción valen en la medida que generen riqueza a pequeños corpúsculos financieros que controlan la mayor cantidad de recursos en el planeta. Antagónicamente, el sentido estratégico de los lineamientos del nuevo modelo de la economía cubana se basa en el desarrollo de las fuerzas de producción y del sector agropecuario. De igual forma el desarrollo de sectores como el turismo, el metalúrgico (níquel), biotecnología y medicamentos. La economía cubana se desarrolla en todas sus variantes y no solo en la acumulativa. 

Economía con sentido no acumulativo. Marino Murillo enfatiza la existencia de diferentes formas de propiedad haciendo alusión al lineamiento número 2 que a la letra señala: “El modelo de gestión debe reconocer y estimular, además de la empresa estatal socialista, que es la forma principal en la economía nacional, las empresas de capital mixto, las cooperativas, los usufructuarios de tierras, los arrendadores de establecimientos, los trabajadores por cuenta propia y otras formas que pudieran contribuir a elevar la eficiencia del trabajo social”.

El ensayo económico cubano propone nuevas formas de gestión y dirección de la economía nacional. En cuanto a la propiedad, es la entidad que concentra la atención, tanto en su perfil ontológico, como jurídico. Como punto de partida, Marino Murillo sostiene: “En la agricultura damos la tierra en usufructo, no les vendemos la tierra a los campesinos. El Estado es el dueño y nosotros damos la tierra en usufructo”. Este principio, será quizá, uno – por no decir el único- de aquellos más cuestionados por los defensores del extinto sistema de la acumulación. 

Como sabemos una de las principales taras del “capitalismo salvaje” es la acumulación desde todo punto de vista. Basta darle un vistazo al mundo y veremos la ignominiosa concentración, acumulación y explotación de tierras y todo tipo de propiedades en manos de aquel 1% de la población mundial.

Economía con sentido eco-teológico. Queda claro que según el modelo socialista cubano, el Estado es administrador y gestor principal  de la tierra. La tierra es entregada en usufructo y el campesino se responsabilizará por su producción sin ser propietario de la misma, como lo señaló Marino Murillo: “Yo creo que si permitiéramos vender la tierra, los que tengan mayores resultados le van a comprar la tierra a los que tienen menos resultados, y estaríamos en corto tiempo hablando de un tema de latifundio en Cuba. Ya los cubanos vivimos qué cosa es el latifundio antes del año ´59”.

Como es de nuestro conocimiento la etimología del vocablo economía proviene del griego oikos (οἶκος = casa) y nemo (νέμω= administrar). La administración de la tierra habitada (οἰκουμένη, oikumene) - de donde proviene el vocablo ecumenismo – no es materia generada por los clásicos o modernos, la economía de la justa administración de los recursos de la creación es la actividad que ocupa a la humanidad desde sus inicios y ahora tiene al nuevo modelo económico cubano como el paradigma del siglo XXI. 

El nuevo modelo económico cubano propone la actualización de la administración de la tierra (agraria y no agrariamente) en donde, sobre todo, no se crean condiciones inicuas de relaciones sociales, de producción y comercialización donde la acumulación sea el principio normativo.

El desequilibrio planetario, la peligrosa situación en la cual se encuentran los diferentes ecosistemas esta devastando no solo los recursos naturales de la naturaleza, sino los éticos y morales. Petróleo, minerales, arboles, mares y animales en todas sus especies vivimos con el grito en el cuello y la tierra gime por su destrucción. 

Teológicamente, en la antigüedad los pueblos preveían escases y todo tipo de desequilibrio socio-ambiental concibiendo la tierra como un espacio de realización personal y colectiva en condiciones de justa relación social y productiva. El Jubileo de Levítico cáp. 25 lo podríamos catalogar como el himno ético por antonomasia. Las indicaciones jurídicas que el libro de Levíticos propone la creación de condiciones socio-ambientales teniendo la mutualidad y reciprocidad como estandartes de espiritualidad. Evidentemente esta visión ética de las relaciones sociales, de producción, comerciales y ambientales no coinciden con la visión del “orden natural de las cosas” según la no-colectiva ideología liberal.

¿Quién decentemente podría seguir sosteniendo que en el salvaje método del imperialismo existe equidad y justicia? ¿Quién decentemente podría seguir sosteniendo que el pensamiento único fundamentalistamente neoliberal tiene vigencia? ¿Quién decentemente podría seguir sosteniendo que poseer “títulos de propiedad” es signo de desarrollo y riqueza?  Si sostienen que es viable las alternativas liberales, lamento sostener que su conciencia me suena a indecencia, por decir lo mínimo. 

Economía con propiedades con sentido colectivo.  Escuchar decir al interlocutor del Estado cubano “el Estado es propietario de la tierra” hace encender una serie de críticas respecto al sentido de la democracia en Cuba. Se suele asociar básicamente democracia con acceso a la propiedad privada, con poseer metros de tierra y darlas en propiedad a los que poseen el Capital “no muerto”, en movilidad, que dará los préstamos requeridos.  Los gurúes liberales – como Hernando de Soto, en el caso peruano (en delante el “gurú liberal”) del Instituto Libertad y Democracia – cuentan con la “titulación de propiedad” como uno de sus tesis principales, sobre todo en el contexto de la demagogia electorera. 

En entrevista realizada por la agencia británica BBC al “gurú liberal”  confirmó el inicuo bloqueo de la soberanía de las naciones. En breve, para el “gurú liberal”, el antídoto liberador de la pobreza consiste en otorgar títulos de propiedad a los pobres. 

Según dicha audiencia, este proceso de “despobreización” tiene como eje principal la intervención de la Banca nacional e internacional. Vale decir, sin “crédito”, “hipoteca” e “inversión” no existe salida de la pobreza. Con esto no queremos insinuar que Cuba no tiene “deuda interna” y “deuda externa”, las tiene, pero otro es el enfoque; son deudas asumidas en contextos de un bloqueo asfixiante e inhumanamente tolerante. 

Contraria a la ética económica de la Grande de las Antillas, para la economía liberal la legalidad de las personas será evaluada en la medida que califican como prestamistas dentro del sistema financiero. Fuera del sistema financiero las personas son consideradas “ilegales”; la “legalidad” será cuestión de “rentabilidad”. En EEUU se puede pagar impuestos mediante el Número de Identificación Personal del Contribuyente (ITIN) sin ser – necesariamente – legal en la nación del Norte; la idea es contribuir al fisco, este hecho crea legalidad fiscal, para nosotros mero acto inmoral. 
 
La legalidad según la economía liberal. El “gurú liberal” sostuvo: “El Perú ha logrado incorporar cerca de 2 a 2 y medio millones de personas que estaban fuera del sistema legal. No solamente en cuanto a sus terrenos, sino en cuanto a sus negocios y empresas. Están algo más integrados al sistema legal. Desde esta perspectiva la legalidad e inclusión social se da en la medida que su “desarrollo o riqueza” sea el resultado de su capital (fondo económico) acumulado en la Banca y no en un desarrollo obtenido por el resultado directo de su trabajo.
Adam Smith cuando abordó el tema “De La División Del Fondo”, en su obra  Investigación de la naturaleza y causas de la riqueza de las naciones (An Inquiry into the Nature and Causes of the Wealth of Nations, 1776) [1] , consideró la “acumulación de los fondos” como proveniente de un “orden natural de las cosas”; las cosas deberían de darse de aquella forma y fuera de ellas son “antinatura”, fuera de los “designios de Dios”. Esta división del fondo asume que los “trabajadores pobres” son aquellos que viven de su trabajo, de su jornal, de un salario. El Capital, propiamente dicho, no sería el obtenido como resultado directo de su trabajo, sino como resultado de su “Caudal” depositado en la Banca:

Cuando el caudal o fondo de un hombre (sic) es solo el suficiente para mantenerle un corto número de días, ò muy pocas semanas, rara vez piensa en sacar  él ganancia alguna. Lo va consumiendo con la mayor economía posible, y procura adquirir con su trabajo algo más con que poder llenar su lugar antes de acabar de consumirlo, En este caso su renta, ò su ganancia no se deriva del fondo sino de su trabajo: y este es el estado de la mayor parte de los trabajadores pobres en todos los países del mundo.[2]

El “gurú liberal”,  a la pregunta, ¿Usted sigue creyendo firmemente que la solución principal para salir de la pobreza en los así llamados países en desarrollo, es la titulación de tierras? Respondió, fiel a los mandamientos de Adam Smith: 

El mayor obstáculo para salir de la pobreza, son sistemas legales que no ayudan a la gente pobre a juntar recursos. Siempre se confunde. Creo que se resume lo que nosotros decimos por titulación. Pero en el fondo es muchísimo más. Le explico. La titulación siempre ha habido. Lo que no ha habido es buena titulación. En otras palabras, la solución es que la gente administre las cosas de las cuales son dueñas. Que son terrenos, que son animales, que son máquinas, que son empresas, que son contratos, que son créditos, que es la creación de capital dentro del sistema legal. Ese es el mensaje.[3]

Para Smith cualquier actualización económica tendría que sujetarse a un “orden natural de las cosas” impuesto por la racional matemática emanada de las escribanías de los banqueros ingleses. Será desde este prisma en donde se origina la falacia del ser “Capitalista” como innato a la naturaleza humana. Fuera del Capital, entendido como fondo proveniente de los intereses entregados por la Banca, no existe teoría económica. Según la teoría decadente del “gurú liberal” el movimiento del capital obtenido como resultado del trabajo debe encontrar su circulación natural a través de la Banca (sistema económico-financiero):

Cuando el hombre posée (sic) un fondo suficiente para mantenerle meses y años, procura regularmente sacar alguna utilidad de la parte principal de su Caudal; reservando solamente aquella menor porción que falta para sostenerle mientras llega el caso de ser efectiva aquella utilidad; con lo que todo su haber, ò todo su fondo queda dividido en los partes distintas, de las cuales aquella de que promete sacar la ventaja de producto o utilidad se llama propiamente se llama Capital.[4]

Desde esta perspectiva el Estado sería el sistema paralelo – al bancario – el cual mediante la recaudación de impuestos, así como la Banca, mediante la recaudación de intereses, imponen una doble cruz en el espinazo del pueblo: la del Estado y la de la Banca. El trabajo sería solo el medio para enriquecer a los propietarios del sistema económico-financiero, quienes son aquellos – que dentro del sistema liberal y del viejo sistema socialista del Este europeo – se apropian y apropiaron del valor del trabajo. En la experiencia cubana y atraves de su nuevo capítulo económico queda claro que el trabajo es la fuente principal del desarrollo de ser humano y sobre esta sentencia no hay ley que valga. El sentido del trabajo es concomitante al sentido del espacio, tiempo y movimiento revolucionariamente social. Marino Murillo al respecto del trabajo sostuvo:

El modelo nuestro es igualdad de condiciones para el desarrollo del ser humano. Y eso implica también, que vamos a un proceso donde estamos implementando los lineamientos de la política económica y social, donde el principal ingreso de las personas tiene que ser el trabajo. No puede ser otra forma. Cuando la persona los principales ingresos que tiene son los del trabajo, ante todo estamos desarrollando valores desde el punto de vista socialista.

De allí que el sentido de la visión de la propiedad siempre será un factor discordante dependiendo del frente político en  cual nos encontremos.  La perspectiva liberal siempre mantendrá la Banca como la entidad suprema a toda relación social, de producción, comercial y ambiental existente; desde la orientación socialista será el Estado el ente regulador de las relaciones existentes en una Nación. Allí radica la soberanía de las naciones y esto se materializará en la medida que los poderes del Estado sean gestionados directamente por el pueblo o atraves de su permanente participación por medio de sus representantes en los poderes públicos y no por intermediarios (loobies asalariados) de intereses foráneos.

Por lo dicho, la legalidad defendida por el nuevo modelo económico cubano tiene como pilares la satisfacción de las necesidades - del ser humando - a través de su trabajo y no como resultado de las inversiones que este pueda prodigar al sistema financiero. Su legalidad en el sistema económico-financiero pasa no por la obtención de propiedades – las cuales al final de cuentas pasan a ser propiedad de la Banca cuando adquiere los títulos de propiedad como garantía hipotecaria -  sino esta legalidad se da en la medida que su relación con la tierra y sus diversas actividades le permita desarrollarse dignamente individual y colectivamente. Para De Soto la titulación de propiedad - por si sola - no genera legalidad al propietario, sino los beneficios que este puede obtener como resultado de su hipoteca.

El ente – por antonomasia – mediador entre el Estado y el Pueblo es la Banca. Esta trilogía – dogmáticamente religiosa en su concepción- se basa, una vez más, en la necesidad de acumular recursos. La decadente política económica liberal se han dedicado a influir en las instituciones públicas del Estado con la finalidad de crear condiciones jurídicas que abran las puertas al sentido privado de las relaciones sociales, de producción, comerciales y ambientales. Estas puertas abiertas fueron entregadas al imperio de la acumulación y la usura.

El “gurú liberal” señaló: “El mayor obstáculo para salir de la pobreza, son sistemas legales que no ayudan a la gente pobre a juntar recursos”. Esta falsa receta lo único que acrecienta son las ganancias obtenidas por el sistema bancario por medio de las tasa de intereses y el valor de las propiedades confiscadas a sus clientes.

Para la Banca, fuera de ella, no existe posibilidad de desarrollo. Desacreditar al Estado ha sido siempre su misión y ante la destrucción del Estado siempre apareció la presencia de la Banca en su metáfora redentora, fuera de ella no existía “salvación”, “desarrollo” y “progreso”. Para el “gurú liberal” hacer de cada ciudadano un propietario que ponga a disposición de la Banca su “titulo de propiedad” es signo de “crecimiento”, “progreso”, “desarrollo”, “legalidad”, “riqueza”, la “evolución” va de la mano de la capacidad de inversión y desarrollo del Capital:

La riqueza sale de la posibilidad de combinar cosas. Y la posibilidad de combinar cosas resulta posible y cada vez más eficiente si los derechos de propiedad sobre las cosas están tan bien definidos que los contratos pueden ser claros y que las transacciones entre propiedades se vuelven cada vez menos costosas y más eficientes.

Lo absurdo de la lógica capitalista se mueve en la ausencia de auto censura. No existe la más mínima decencia, es un eterno canto entre la cultura versus la estupidez, como bien lo señaló el analista político Abner Barrera Rivera.[5] Estamos hartos que con todo desparpajo los tecnócratas neoliberales expandan  indecentemente slogans como los que sostienen que sin inversión no existe desarrollo y esta inversión no es posible sino se accede a la misericordia bancaria, trasmutada en préstamo. Lamentablemente las autoridades de los poderes del Estado – casi siempre al servicio de intereses foráneos – hacen del sistema económico-financiero internacional la entidad sin la cual no se puede generar desarrollo interno. Pese a cualquier desquiciada teoría, la entrega de títulos de propiedad – según la perspectiva liberal – no tiene por meta final empoderar al ciudadano, sino a las sociedades bancarias con representatividad en los poderes del Estado, siempre al servicio de sus intereses, ¿alguien podría sostener lo contrario?

En la antesala de la primavera árabe en Egipto y todo el apoyo – material e ideológico - que recibieron de Gene Sharp (Instituto Albert Einstein) y Hernando de Soto (Instituto Libertad y Democracia) la ideología colonialista liberal se levanta como soporte teórico de los golpes de Estado al estilo democrático desarrollados en la actualidad. Hernando de Soto, por lo visto, con una clara falta de honestidad en la autoría de sus escritos asumió el viejo concepto “capital muerto” de Smith como propio:

Sin que sus activos y propiedades tengan un título legal claro, estos emprendedores, en suma, poseen lo que he denominado "capital muerto": propiedades que no se pueden utilizar como garantía para conseguir préstamos, obtener capital de inversión o como un seguro para acuerdos contractuales a largo plazo. Entonces, la mayoría de estos emprendimientos egipcios siguen siendo pequeños y relativamente pobres. Lo único que los pueden emancipar es una reforma legal. Y sólo el liderazgo político de Egipto puede hacerlo.[6]

Míster Hernando de Soto ha pasado su gran trayectoria asumiendo como propio teorías ajenas, para muestra lo sostenido por Adam Smith sobre el “Capital muerto”. A estas alturas nos interesa integrar esfuerzos para salvar toda expresión de vida en el planeta y fuera de ella. No es más una discusión entre rojos y verdes, sino entre justicia e injusticia, iniquidad y equidad, decencia e indecencia. Estas exigencias morales bien se pueden dar dentro y fuera de cualquier sistema. Claro nos esta que en la medula del liberalismo cartesiano y su pensamiento hegemónicamente único será difícil – imposible – hallar reciproca convergencia revolucionaria.

Economía socialista vs economía imperialista. Evidentemente, nos estamos refiriendo a dos maneras - ontológicas y epistemológicamente – antagónicas de resolver sus problemas. El nuevo modelo económico cubano es fiel a la visión de gestión de los recursos en donde la relación del Estado se desarrolla de forma directa con el pueblo sin necesitar de intermediarios (entiéndase, loobies, Banca, asesores, fundaciones, y demás). El archiconocido “Capitalismo Popular” del credo tacheriano, en donde cada ciudadano es un “empresario” y “propietario capitalista” es solo el burdo remedo de las elucubraciones coloniales de la Gran Bretaña de Smith, todo una visión colonialista que es necesario que las nuevas generaciones esten al tanto de su persistencia en la historia.

Ya, para el Amauta José Carlos Mariátegui, el colonialismo subyacente en la aparente distribución de las propiedades y el empoderamiento del pueblo a través de la titulación de la s propiedades  era un hecho innegable, como lo señaló:

La creación de la pequeña propiedad, la expropiación de los latifundios, la liquidación de los privilegios feudales, no son contrarios a los intereses del imperialismo, de un modo inmediato. Por el contrario, en la medida en que los rezagos de feudalidad entraban el desenvolvimiento de una economía capitalista, ese movimiento de liquidación de feudalidad coincide con las exigencias del crecimiento capitalista, promovido por las inversiones y los técnicos del imperialismo.[7]

La vigencia del análisis del Amauta nos viene al encuentro y desempolva de obsoletas teorías contrarias al nuevo modelo económico cubano. La estructura y coyuntura en materia de política económica de corte liberal se derrumba atraída por un peso gravitatorio que no permite más su sostenimiento. Para violar las leyes de la justa gravedad de los pueblos empobrecidos tendría que intentar seguir imponiendo la fuerza de leyes (civiles y militares) que violan los “ordenes justos”  de las relaciones sociales, de producción, comerciales y ambientales. Para el Estado cubano la propiedad tiene 2 concepciones: la propiedad como propiedad y como gestión. En contra de toda concentración del poder en manos de pocos, el Estado – representado por los poderes populares – es propietario de la tierra la cual la entrega como usufructo, la cual no es vendida.

El ciudadano responsable es propietario en la medida que administra y gestiona la propiedad. Es así como el Estado tendría que velar por la no monopolización de la tierra, gestionándola con responsabilidad socialistamente revolucionaria y no liberalmente mercantilista.

Economía cubana, referente ético-moral. La claudicación de las teorías liberales, el descalabro de sus métodos y el desespero sus tristes defensores hace  de la actual coyuntura - en el segundo decenio del siglo XXI- el panorama perfecto para la radicalización de las polaridades. A mayor materialización de la inmoralidad en el planeta las fuerzas morales tendrán la oportunidad de empoderarse y ganar espacio la creación de los nuevos tiempos en camino. De allí que el triunfo de las fuerzas republicanas en las próximas elecciones estadounidense le haría un gran favor a las fuerzas sociales que en aquel país luchan anónima y no anónimamente por el cambio de paradigma.

La visión socialista de la Grande de las Antillas, es, ante  todo, cubana. Como otrora, la aplicación de elementos del socialismo soviético a su idiosincrasia político-económica permitieron el desarrollo del proceso revolucionario, en la actualidad el revolucionario desarrollo del nuevo modelo cubano es la fusión de experiencias económicas desarrolladas a nivel planetario. Esto no quiere decir, de manera ninguna, calco, ni copia de sistemas ajenos a la realidad histórica del pueblo cubano. Marino Murillo señaló:

Nosotros hemos estado estudiando lo que ha hecho todo el mundo en términos de modificación de su modelo  económico. Nosotros hemos estudiando la experiencia china; hemos estudiado la experiencia de Vietnam; hemos estudiado la experiencia rusa y de otros países europeos. Lo hemos hecho con el ánimo de aprender y de entender metodológicamente los conceptos económicos y políticos que esos países han aplicado. Lo cual no quiere decir que vayamos a copiar automáticamente lo que hicieron otros. Siempre es válido aprender de todo el que ha hecho algo en el mundo; el error sería copiarlo en automático.

El Amauta Mariátegui coincide con el principio creador de la visión del socialismo cubano: “No queremos, ciertamente, que el socialismo sea en América calco y copia. Debe ser creación heroica. Tenemos que dar vida, con nuestra pro­pia realidad, en nuestro propio lenguaje, al so­cialismo indo-americano. He aquí una misión dig­na de una generación nueva”.[8] La infranqueable moral del socialismo cubano radica en haber hecho de la defensa de los derechos inalienables a todo ser humano y a la creación en su conjunto el estandarte ético-moral que acompaña el proceso revolucionario hasta nuestros días. Esto exige una visión de la economía de los pueblos a partir de un cambio de mentalidad de las relaciones sociales, de producción, comercial y ambiental. Relaciones éticas de mutualidad y reciprocidad que solo pueden ser aseguradas desde la experiencia socialista.

Ernesto “Che” Guevara nos lo recuerda desde su “Discurso de Argel” (Febrero, 1965): "no puede existir socialismo si en las conciencias no se opera un cambio que provoque una nueva actitud fraternal frente a la humanidad, tanto de índole individual, en la sociedad que se construye o esta construido el socialismo, como de índole mundial en relación a todos los pueblos que sufren la opresión imperialista".

Para el Che, la magnanimidad del pueblo esta sobre cualquier gurú ilustrado o receta financiera selectivamente impuesta como credo dogmático:

En contradicción con una concepción del plan como decisión económica de las masas conscientes de los intereses populares, se ofrece un placebo, en el cual sólo los elementos económicos deciden del destino colectivo. Es un procedimiento mecanicista, antimarxista. Las masas deben de tener la posibilidad de dirigir su destino, de decidir cuál es la parte de la producción que irá a la acumulación y cuál será consumida. La técnica económica debe operar en los límites de estas indicaciones y la consciencia de las masas debe asegurar su implementación.[9]

El futuro económico del planeta no pasa solo por la habilidad de administrar los recursos en favor de unos y en desmedro de los más. El nuevo ser humano deberá transitar el camino de la solidaridad como economía relacional y no lo contrario. El Capital simbólico del cual nos habló Pierre Bourdieu es la nueva creación en permanente construcción; novedad que irrumpe la historia distorsionando los parámetros de los poderosos, aliándose con el clamor de los empobrecidos de la Tierra. El nuevo modelo cubano, como signo de nueva creación, invita abrirse al mundo hacia lo nuevo en medio del caos y el imperio del Capital hegemónico.
Fidel Castro Ruz visionariamente nos advirtió: “No se podrá hablar de capitalismo o socialismo. Sólo se abrirá una etapa de administración de los bienes y servicios disponibles en esta parte del continente. Inevitablemente seguirán gobernando cada país los que hoy están al frente del gobierno, varios muy cercanos al socialismo, otros llenos de euforia por la apertura de un mercado mundial que hoy se abre para los combustibles, el uranio, el cobre, el litio, el aluminio, el hierro, y otros metales que hoy se envían a los países desarrollados y ricos mercados, que desaparecerán repentinamente”.[10]

Hacemos eco de lo dicho por el viceministro Marino Murillo: “En Cuba estamos hablando de la actualización del modelo económico cubano; que haga nuestro socialismo sustentable, y que tiene que ver con el bienestar de nuestro pueblo”. Grandes lecciones de las propuestas económicas de Cuba, todas ellas abiertas a un nuevo mundo y un mundo nuevo, en donde sin solidaridad no hay economía que valga, donde sin reciprocidad no hay acumulación que resista al moho del egoísmo y la cancerígena avaricia. Será en la unión de la Gran Patria de Bolívar donde encontraremos juntos salir de la zozobra sostenida por el imperio del terror y la muerte. 

Por último, como lo sintetizó José Martí: "… Es ¡Ay de nosotros! que el veneno de 3 siglos, 3 siglos ha de tardar en desaparecer. Así  nos dejó la dueña España extraños, rivales, divididos, cuando las perlas del río Guayote  son iguales a las perlas del sur de Cuba, cuando unos son las nieves del Tequendoma y Orizaba; cuando uno mismo es el oro que corre por las aguas del río Bravo y del venturoso Potosí.[11]

[1] Adam Smith. Investigación de la naturaleza y causas de la riqueza de las naciones. Londres: W. Strahan & T. Cadell. Libro II, capitulo I, pág.5, 1776.
[2] Op.cit., pág. 5
[3] Op.cit., pág.5.
[4] Op.cit., pág.5.
[7] José Carlos Mariátegui. “Punto de vista anti-imperialista” de 21 de Mayo de 1929, en Ideología y Política. Lima: Biblioteca Amauta. 1969, pàg.93.
[8] José Carlos Mariátegui. “Aniversario y balance” Lima: Editorial “Amauta”. No 17, año II, septiembre de 1928.

sábado, 12 de mayo de 2012


“En Chile hay una larga continuidad del modelo neoliberal”[1]

Por Mario Troer y Federico Montero /  Página12

12/05/12

–Los procesos que tienen lugar en América latina por cierto cuentan con sus particularidades, pero el caso de Chile parece diferenciarse bastante de las experiencias que vienen intentando construir lo que podemos llamar alternativas al neoliberalismo. ¿Qué podrías decirnos sobre eso?

–Uno podría decir muchas cosas, y para ello hay que partir por el pasado reciente. En Chile la sociedad neoliberal empezó a constituirse durante la dictadura militar, en abril de 1975, es decir que Chile fue profético para lo malo. En abril de 1975 se aplicó el programa de shock, instalado por intelectuales neoliberales, economistas, formados en la universidad de Chicago, que rompía con los modelos de desarrollo económico industrializadores con intervención del Estado que habían existido en Chile previamente. Lo hicieron porque creían que ese modelo anterior no permitía un desarrollo capitalista pleno. Ese programa neoliberal dio frutos no muy espectaculares durante la dictadura, pero fue mantenido con obstinación. Todos los ministros de Hacienda que siguieron continuaron con ese programa, incluso después de la crisis económica de los ’80 y lo más importante es que ese programa también continuó durante los gobiernos de la Concertación. Los gobiernos de la Concertación introducen un cambio político muy importante, el paso de un régimen autoritario a una democracia representativa convencional. Pero ninguna de las esperanzas que algunos grupos habían hecho durante el período de la dictadura –que podríamos ir más allá de la simple recuperación democrática– se pudieron realizar. Ello porque la Concertación, que primero se llamaba Alianza Democrática, continuó con la aplicación del modelo neoliberal y fue más allá que la dictadura. Privatizó una serie de empresas públicas que existían en Chile e instaló un neoliberalismo con democracia que en otros países de América latina, Argentina con Menem por ejemplo, también se instalaron. Digamos que Chile fue profético, se anticipó en la instalación de este modelo, que modificó sustancialmente la estructura económica anterior.

– ¿Cuál fue el motivo de que se frustraran esas expectativas a la salida de la dictadura?

–La Concertación consideró que los cambios que había prometido no podían realizarse porque se corría el riesgo de que los militares empezaran a tratar de impedirlo. Algunos dicen que hubo un pacto entre los principales dirigentes democráticos y personeros del régimen militar para continuar el mismo modelo social que había instalado la dictadura. Eso seguramente es así, pero también es cierto que los principales dirigentes que llegaron al gobierno con la Concertación habían llegado a la conclusión de que este modelo con predominio de mercado y poca intervención estatal podía dar frutos mejores que el modelo anterior, con intervención estatal. Hay que decir que se trata de una época histórica y de procesos que en otras partes del mundo también se habían realizado. Thatcher, Reagan, habían llevado a Europa a este modelo neoliberal.
En Chile, pese a que durante la dictadura hubo un éxito relativo –no espectacular– este modelo se continuó aplicando con la Concertación. Eso hace que Chile sea una excepción en América latina. Hoy en día tenemos un gobierno de derecha que tampoco modifica mucho las cosas que hizo la Concertación. Entonces hay una larga continuidad del modelo neoliberal y fuerzas sociales que no están dispuestas a cambiar los rasgos fundamentales de la sociedad que se instaló. Por supuesto se han ido limando los aspectos más excluyentes, pero con límites.

–Entre sus trabajos, Chile actual, usted hace un balance de la Unidad Popular. Es notable, desde la perspectiva actual, que los dos principales partidos, el PS y el PC, que componían la Unidad Popular, inviertan en democracia el posicionamiento relativo que tenían en aquel momento. ¿Qué podría decir sobre cómo han procesado unos y otros aquella experiencia?

–En Chile, los principales actores políticos son los partidos. Entonces, para entender por qué se mantiene un modelo con rasgos neoliberales es muy importante la evolución del Partido Socialista, que es el primero que evoluciona y pasa de las posiciones que tuvo durante la Unidad Popular –a la izquierda de los comunistas en la coalición–, a convertirse en un partido que busca generar un bloque con el centro político demócrata–cristiano. Del PS se escinde lo que después se llama el Partido Por la Democracia (PPD), que al principio intenta agrupar a los sectores opositores, pero después, con la modificación de las leyes políticas oficiales, se transforma en un partido más. Un partido de izquierda hacia el centro. Entonces, el Partido Socialista y esa izquierda del PPD abandonan el espacio de izquierda marxista conformada por el PS y el PC, una izquierda revolucionaria, en la que uno adhería fielmente a la URSS y el otro adhería en un momento a Yugoslavia. Eso cambia radicalmente después del golpe.

Uno de los efectos del golpe es generar una izquierda nueva, que se constituye en la lucha contra la dictadura. En ese proceso, los socialistas dicen “son tiempos nuevos, el final del siglo XX y el XXI serán distintos”. Efectivamente, la transición chilena transcurre en el medio del proceso de destrucción de la Unión Soviética, y eso también deja a esos partidos sin sus referentes históricos. Lo único que sobrevive es Cuba, pero Cuba con el PC no tenía mucho que ver y el mismo Fidel Castro recomienda en Chile caminos moderados. Surge entonces una izquierda distinta, que realiza pactos con la Democracia Cristiana, pactos que la DC no había querido realizar en el período de la dictadura. Recordemos que el PC y el PS, es decir, la Unidad Popular que quedaba después del golpe, habían insistido en un frente antifascista y la Democracia Cristiana no quiso saber nada con ello. Entonces, finalmente se hace un pacto PS-DC, pero muy lejos de las ideas del pacto antifascista, que implicaba cambios en el modelo. Tenemos un PS que también se inclina por la continuidad del modelo, con modificaciones, con políticas sociales que lo modifiquen, pero conservando los elementos centrales.

A eso yo le llamé transformismo. No sé si usaría el concepto hoy en día, pero tenemos una izquierda muy distinta de la que existía antes. El otro factor que también hay que poner en el tapete es que este gobierno de derecha que tenemos hoy día no fue recibido como un trauma, como una vuelta a tiempos de Pinochet, porque también la derecha había evolucionado. Esta derecha, aunque muchos de sus dirigentes apoyaron la dictadura, es una derecha que si bien no hace una crítica del régimen militar, tampoco está dispuesta a una vuelta atrás. Se manifiesta democrática, aunque es una derecha con muchos rasgos conservadores en sus dos partidos, la UDI y Renovación Nacional. El Partido de Renovación Nacional tiene aspectos más liberales, pero también aspectos conservadores muy importantes, eso tiene que ver sobre todo con políticas culturales, respecto de reproducción y sexualidad. Aquí el tema del aborto terapéutico, que ahora se está poniendo en discusión en estos días, va a poner de manifiesto el carácter de esta derecha, porque algunos sectores ni siquiera consideran que si la madre está en peligro de muerte puede provocarse un aborto terapéutico con legitimidad. Entonces esta derecha se manifiesta en vías democráticas, nadie piensa que puede haber una vuelta atrás.

Chile volvió al optimismo, que ha sido uno de los elementos centrales de su política durante mucho tiempo. Optimismo que incluso teníamos en el período de la Unidad Popular, cuando la crisis se estaba forjando en nuestras narices. Hoy en día no hay nada que haga temer en ese sentido, pero hay sectores que hablan de una crisis del modelo neoliberal en el mundo y también en Chile. En el mundo efectivamente hay una crisis, que no sé si es una crisis del modelo neoliberal. En Chile todo el mundo dice que somos capaces de resistir la crisis mundial de mejor modo que otros, justamente por la estructura socioeconómica que hemos creado en largos años de continuidad de un enfoque.

–Esta continuidad ha generado huellas, marcas, en el escenario político, en el que se destaca el movimiento estudiantil, que se ha centrado en la educación, que uno puede decir es un eslabón débil del proyecto neoliberal. Pero ante la masividad que ha adquirido, uno se pregunta qué es lo que lo ha producido.

–Esto tuvo una primera aparición en el año 2006, con la llamada “rebelión de los pingüinos”, que fue también una protesta estudiantil de bastante magnitud, pero mucho menos visible porque hubo menos movilizaciones que las de ahora. La Concertación aplastó al movimiento estudiantil al aplicar las leyes de protección de la seguridad pública, cuestión que Piñera no ha sido capaz de hacer. Piñera es paradójico en muchas cosas y en ésta también. Su paradoja consiste en que probablemente quiera generar una derecha que se diferencie de la derecha de la dictadura y por lo tanto trata de no aplicar medidas represivas. Finalmente ha decidido aplicarlas ahora, pero hubo una demora en hacer esa operación, mientras que Ricardo Lagos no se demoró mucho.

Este sentimiento de culpa que tiene Piñera hizo que se demorara, pero ya aplicó las leyes respectivas y ahora vamos a tener una derecha que hace lo que todo el mundo esperaba que hiciera: defender lo que ella llama el orden público con todas sus fuerzas, y una participación muy activa de los carabineros. Vamos a ver entonces qué pasa ahora con el movimiento estudiantil. Cuando surgió, fue un movimiento que sorprendió. Entonces uno podría pensar que el movimiento estudiantil emerge en un contexto de conflicto por otras movilizaciones, por los efectos de la crisis mundial en Chile y los aumentos de combustibles y alimentos, pero a mi entender tiene que ver sobre todo con la aparición de un liderazgo nuevo en el sector estudiantil universitario y la aparición de un actor que había estado en silencio durante mucho tiempo, que son los estudiantes secundarios.

A través de sus liderazgos, los estudiantes universitarios aparecen más ligados a partidos políticos, como Camila Vallejos, que es comunista, o socialistas como Giorgio Jackson, pero lo fundamental es que las decisiones se toman colectivamente. Se creó entre los estudiantes un órgano de dirección que toma decisiones colectivas, que discute, y entre los cuales los líderes son voceros y no pueden por sí mismos tomar decisiones. Ocuparon la calle y la ocuparon bien, podemos decir que ocuparon la calle con proyecto, con discurso, no sólo se movieron sino que desfilaron y desfilaron con consignas y con un proyecto que se hizo público y que le presentaron al gobierno, que todavía no da respuestas. Creo que estamos en este momento en una etapa donde el gobierno va a endurecer su postura y vamos a ver qué pasa. Los dirigentes estudiantiles están buscando nuevas fórmulas para empezar sus protestas y que no le permitan al gobierno destruirla como sucedió últimamente.

Creo que estamos entrando a un nuevo tiempo con un gobierno de derecha típico que olvida este intento que tenía de generar acuerdos en cuestiones que tuvieran que ver con políticas sociales, como sucedió en algunos casos, como la exención del aporte del siete por ciento a los pensionados que la Concertación no había realizado, la creación de Pornatal. Eso va a quedar en el olvido y se va a poner en el tapete el mantenimiento del orden público. Vamos a ver qué pasa con la reforma tributaria que están patrocinando, a lo mejor esa reforma tributaria provoca que nos encontremos con una derecha que realiza medidas populistas por una parte y por la otra parte aplica políticas represivas, que es posible que sea lo que viene por delante. Vamos a ver entonces si el movimiento estudiantil es capaz de buscar formas de acción que no fracasen ante la presencia de los carabineros en la calle.

–Uno hubiera pensado que, a partir de la amplitud de la convocatoria de los estudiantes, se podría haber articulado un espacio político-social con capacidad de gravitación creciente. Quizás las limitaciones del movimiento estudiantil se deban al peso que tienen variantes de tipo autonomista o antipartidos, un poco en sintonía con las interpretaciones del historiador Gabriel Salazar, que justificarían este distanciamiento de la escena política. De todas formas, tras la derrota de la Concertación, la emergencia de Marco Enríquez-Ominami y la presencia efectiva de este movimiento estudiantil ¿son elementos que podrían contribuir a una confluencia de nuevo tipo...?

–El problema es que la Concertación se sumió en el silencio. Este gobierno no ha tenido oposición, y los errores que ha cometido los ha cometido por su propia cuenta. La Concertación es muy débil, está todavía en proceso de reconstitución, preparándose para las elecciones municipales y seguramente para las elecciones municipales vamos a tener una Concertación porque en Chile las elecciones suscitan rápidamente partidos políticos, aun cuando éstos han estado en una especie de sueño durante un largo tiempo, como es el de la Concertación después de su error. Dos años de silencio después de una interna. Las elecciones municipales que tenemos en el escenario ya han hecho aparecer ciertos candidatos, como Carolina Tohá, presidenta del PPD. Va a ser candidata por Santiago, que es un escenario muy importante desde el punto de vista de la visibilidad. Hay que tomar en cuenta las elecciones y hay que tomar en cuenta también la dificultad de que aparezca algo que les haga frente a los partidos políticos en Chile. Aquí siempre ha sido muy difícil. Las protestas del año ’83 contra la dictadura fueron convocadas por los trabajadores del cobre, pero finalmente los partidos políticos se metieron y, pese a lo que diga Gabriel Salazar, tuvieron una importancia seria.

En Chile los partidos son despreciados como en todas partes, se los critica fuertemente, pero cuando llegan los procesos electorales actúan y la gente vota por los candidatos que se presentan. Entonces yo creo que es muy difícil que en Chile aparezca una alternativa hoy que tenga a su cabeza a los dirigentes estudiantiles o a los dirigentes ecologistas, que también realizaron marchas, y además han incorporado dentro de su análisis una crítica a los sistemas industriales, sean socialistas o sean capitalistas, como generadores de problemas que ponen en peligro el medioambiente. Es muy difícil que logren presentarse como alternativas políticas globales. Entonces vamos a tener de nuevo una Concertación que al menos murmure, porque todavía no ha logrado presentar un proyecto distinto del que tenía y que fue derrotado por Piñera.

En el caso de Chile, va a ser muy importante quién gane las elecciones municipales de octubre para definir el escenario hacia las presidenciales, y no hay que descartar que la derecha pueda ganarlas, aunque no de un modo aplastante. Yo no veo todavía grandes cambios en el escenario, grandes cambios del sistema de actores políticos que están en acción, aunque sí se puede esperar una Concertación que va a tener que reorganizarse para hacer frente a las elecciones. Quizás se presenten con dos listas, algo que ya hicieron en elecciones anteriores, una lista que en algún momento se llamó progresista y otra que se llamó democrática. Pero todo me hace pensar que va a haber un pacto de la totalidad de lo que es hoy la Concertación, sumando además al Partido Comunista, que después de dejar atrás, hace un tiempo, la última política conocida de ellos, que era la “política de la rebelión popular de masas”, no le han dado nombre a su nueva orientación. Volvieron a lo que ellos llaman “frente de liberación nacional”, pero aun no le han puesto nombre. Tienen una política de entrismo, de participación en una fuerza con capacidad gubernamental, con posibilidades de ser gobierno, que desde luego se trata de la Concertación, pactando, poniéndose de acuerdo. Tienen algunas discusiones sobre tal o cual distrito, pero ya están armando un pacto. Los democratacristianos están también dispuestos a aceptar finalmente, con dificultad, que los comunistas formen parte de la alianza. Entonces puede que vayamos a tener un escenario de repetición de lo que ocurrió en las últimas elecciones parlamentarias, del 2008-2009, y un panorama por lo tanto de continuidad, una vuelta a la política aburrida de una Concertación que “no calienta” porque no presenta ningún diagnóstico a la situación de la sociedad chilena interesante y menos un proyecto.

–En el resto de América latina, con sus dificultades y diferencias, parece consolidarse un bloque progresista o antineoliberal. Marco Aurelio García ha diferenciado entre procesos más radicalizados en países que no han atravesado experiencias de industrialización, mineros, como en el Pacífico, y países con una burguesía más orgánica, donde los ritmos de las reformas exigen mayores equilibrios, como en el Atlántico. ¿Qué es lo interesante que uno podría destacar que puede llegar a constituirse?

–No he estudiado el proceso latinoamericano en profundidad, pero lo de Evo Morales o Rafael Correa me parece muy interesante. En Evo encontramos un intento de constituir un modelo nacional-popular, por llamarlo de algún modo. Reformismos interesantes, con una gran diferencia con los reformismos de la década del ’60, que añadían aquello de “tránsito al socialismo”, que si bien algunos lo mencionan, no es lo principal, por decirlo así. Pero hay un ala progresista en Latinoamérica interesante y una de las cosas interesantes que tiene Piñera es que busca entenderse con ellos, incluso con Chávez. Por otra parte, tenemos en Brasil un país que juega un papel importante con los gobiernos del Partido de los Trabajadores. Entonces en Latinoamérica priman experiencias reformistas de las cuales Chile está al margen, pero con un gobierno de derecha que no busca enfrentarse, sino generar los máximos acercamientos posibles.

La política exterior chilena está marcada por los residuos, los problemas que persisten de la Guerra del Pacífico. Enfrenta los reclamos que hizo Perú en los organismos internacionales, Bolivia parece avanzar en la misma dirección, con sus reclamos sobre la salida al mar. En ese marco, Piñera ha conservado la prudencia que tuvieron los gobiernos de la Concertación, incluso yendo más allá y tratando de entenderse con todos, incluido Ollanta Humala. Yendo al tema del peso de los intentos de industrialización anteriores, en el caso de Chile, hay que decir que hace mucho tiempo se dejó de creer que la industrialización pasaba por los frentes populares. Entonces Chile podría decirse que se parece a aquellos países sin industrialización, llamémoslo Venezuela, llamémoslo Bolivia, llamémoslo Perú. El neoliberalismo fue un intento de desarrollarnos sin industrialización con mercado interno y abriéndonos al exterior. Entonces esos países reformistas constituyen un bloque, dialogan entre sí, y para Chile son un doble problema, que tiene que ver con la tradicional pugna contra Perú y Bolivia que Chile ha tenido, que este gobierno ha tratado con prudencia, pero además Chile queda a la derecha, queda suelto a la derecha. Cristina Fernández tiene una imagen distinta, aunque no he estudiado el proceso argentino.

Chile sigue aislado, aislado en el medio de gobiernos progresistas en medio de Latinoamérica. Aunque yo soy demasiado chileno en mis análisis, trabajo comparativamente menos que otros, como Manuel Antonio Garretón, aunque Garretón es un defensor de la Concertación y yo soy un crítico.